Entre anécdotas, Antonio Carbajal recuerda que un árbitro favoreció al América en una semifinal

La 'Tota' fue el primer jugador en disputar cinco Copas del Mundo. Getty Images

Aunque solo es un rumor, el exarquero Antonio Carbajal lamenta que se diga que Morelia podría abandonar su plaza en el estado de Michoacán y supone que “en mucho tiene que ver si hay o no apoyo gubernamental", pues "si lo hay, las cosas pueden ir por buen camino y si no, pues está difícil”.

Antonio Carbajal habló para ESPN y señaló que si fuera en serio la salida del equipo “sería una pena”, considera que los aficionados tendrían que alzar la voz y los dueños de la franquicia tomarlos en cuenta, teniendo tantos años el equipo en el estado de Michoacán.

“La afición es muy futbolera y debe contar. Esperemos que el equipo siga en donde está, a menos que la gente no responda en el estadio”, agregó el llamado ‘Cinco Copas’, quien luego recordó algunas anécdotas que tuvo durante los 11 años que dirigió consecutivamente al Morelia (de 1984 al 95) que antes tenía el mote de 'Canarios'.

No había concentraciones por falta de dinero

“El equipo no hacía concentraciones; la situación económica no era muy boyante y a los muchachos se les daba la confianza. Un día antes del partido, el doctor y el masajista visitaban a cada jugador en su casa, los veía y si necesitaba masaje se le daba, Más tarde iban a mi casa a decirme que todo estaba bien y descansábamos para esperar el juego”.

Los jugadores ganaban lo mismo

Recuerda la ‘TotaCarbajal que era “la señorita Glafira” quien se encargaba de tramitar los viáticos para los viajes y de pagar la quincena.

“Decía: ‘tengo este dinero y lo agarran o lo dejan’, así de plano. Se sufría mucho económicamente. No hacíamos viajes en avión, sino en camioncito. Hacíamos un día completo de Morelia a Ciudad Juárez. A mitad del viaje bajábamos del autobús a desentumirnos y luego seguíamos el viaje. La prensa decía del equipo que ‘con poco hacía mucho’. El día de pago, Glafira repartía la bolsa de dinero a los jugadores y repartía en partes iguales”.

Comenta que ahora se ha multiplicado el sueldo muchas veces y “en aquella época un jugador ganaba 6 mil, 7 mil pesos, era un dineral pero en nada se compara a lo de hoy”.

El 'Fantasma', de la cancha al aeropuetto

Antonio Carbajal cuenta cómo fue contratado Marco Antonio FantasmaFigueroa. “El señor Nicandro Ortiz (ex propietario de Morelia) y yo fuimos a Chile por un jugador. Allá contactamos a un portero que fue de mis tiempos y le dije qué jugadores podría recomendarnos y me respondió que a Figueroa, a quien todavía no le decían ‘Fantasma’; le llamaron ‘Fantasma’ porque era un desconocido y en el partido, creo de su debut, marcó cuatro goles”.

"Total que “nos esperó en el aeropuerto y nos llevó a donde estaba el ‘Fantasma’. Tardamos 5 minutos en contratarlo y así como estaba, con lo que traía puesto, dijo ‘vámonos’ y así se vino con nosotros a México, sin avisarla a nadie. Ni se habló de sueldo ni de nada, solo que vendría al Morelia (en 1986). Salió de la nada y por eso se le puso ‘Fantasma’ y fue muy querido en Morelia”.

El árbitro se sacó el reglamento de la manga

Recuerda aún con incredulidad el día en que “el árbitro se sacó el reglamento de la manga” y el Morelia se quedó fuera de la final en beneficio del América.

“Perdimos la semifinal y esta fase fue lo más lejos que llegamos en mi etapa en Morelia”, cuenta la ‘Tota’ Carbajal.

“Habíamos empatado 2 a 2 en Morelia y venimos al Estadio Azteca a empatar 3 a 3. Con ese resultado pasábamos a la final, por el gol de visitante. El árbitro dio por terminado el partido y nos fuimos al vestidor. Algunos jugadores ya se habían bañado y de pronto nos dijeron que regresáramos a la cancha para tirar los penaltis. Ya habíamos festejado el pase a la final”.

“Yo le decía a don Nicandro que ya los jugadores no podían, que estaban muy cansados; hasta el gobernador de Michoacán (Luis Martínez Villicaña) fue a decirnos que saliéramos; volvimos al campo y en los penaltis perdimos; falló uno de los mejores jugadores del plantel y ya no pasamos a la final.

"Mi única satisfacción es que ‘con poco se puede hacer mucho’, con una buena interrelación entre jugadores, cuerpo técnico, directiva y aficionados se puede llegar lejos, pero convencieron a don Nicandro de que debían tirarse los penaltis y él seguramente se sentía muy seguro de que no fallarían. Don Nicandro decía que el equipo estaba completo y que podríamos a llegar a ser campeones. Nos hicieron salir a fuerza. El América convenció al árbitro”.

Hoy, a sus 90 años, Antonio Carbajal se dedica a apoyar a jóvenes adictos a las drogas en León. Da charlas en el Centro de Rehabilitación La Búsqueda y no cobra "un solo centavo”.