Nildeson Silva de Melo: Con antidoping, la mayoría de Toros Neza no podría jugar

play
Nildeson Silva: "Nadie habla la verdad, que también en el equipo todos eran fiesteros" (3:55)

El exdelantero de Toros Neza declaró que, con antidoping, la mayoría de los jugadores que militaban con él no podría jugar. (3:55)

MÉXICO -- Nildeson Silva de Melo, el exdelantero del mítico Toros Neza, y quien hoy se ha reformado y vive una vida sana junto a su familia en su natal Brasil, sacó a la luz todo lo que pasaba en el seno de los ‘bureles’ en los años 90 y relacionó al plantel con drogas, mujeres y alcohol.

Entrevistado por ESPN Digital, Silva de Melo señaló: “Son muchas historias que pasé allá, sería recordar muchas cosas que no quiero recordar. Me gustaría hablar más de futbol que de otras cosas, pues creo que lo más importante es mi carrera”.

Sin embargo, al rememorar su ausencia en la Final ante Chivas, que a la postre se convertiría en el campeón del Verano 97 al golear 6-1 a los astados en la vuelta con un ‘póker’ del ‘Gusano’ Nápoles, sostuvo: “Yo había faltado a un entrenamiento, no era la primera vez que esto acontecía; ellos (los jugadores) se reunieron y decidieron quitarme del equipo”.

“Hicieron presión al ‘Ojitos’ Meza, a Juan Antonio Hernández,y no me dejaron jugar la Final, pero la verdad nadie la cuenta, la verdad del Toros Neza de Mohamed, del ‘Piojo’ Herrera, de Lussenhoff... nadie habla del Toros Neza de De Melo, sólo hablan que era el indisciplinado del equipo, pero De Melo consiguió ser el goleador del equipo y De Melo llevó al equipo a la Final”.

“Muchos pintan a varios jugadores de Toros como oro, porque brillaron, pero yo conozco la historia de cada uno. Yo me quedaba en los cuartos de los hoteles con ellos, entonces, yo sé la verdad, pero tenían que culpar a alguien para que no saliera a la luz toda la verdad sobre aquel equipo, que no era nada más un equipo que jugaba bien, un equipo que se pintaba el pelo”.

“Nadie habla la verdad, que también en el equipo todos eran fiesteros, a todos les gustaba la noche, a todos les gustaban las mujeres y las llevábamos al hotel el día de las concentraciones. Muchos también usaban drogas, pero de eso no hablan; todos hablan que De Melo era el culpable; entonces, ¿el perjudicado quién fue? El perjudicado fue el equipo; todos saben la historia final del equipo, pero vergonzosamente, sólo por capricho no me dejaron jugar la Final, porque si yo hubiese jugado aquella Final, el resultado hubiera sido otro, completamente diferente”.

No dudó al manifestar: “Si en aquella época hubieran hecho examen antidoping, muchos jugadores de Toros Neza no podrían jugar”.

Silva de Melo dice recordar con mucho cariño al entonces vicepresidente de los ‘bureles’, Félix Martínez, quien estaba encargado de llevar y traer a Nildeson, por lo que tenía que ir a recogerlo temprano a un anexo de Doble AA para llevarlo al entrenamiento, y tras que el jugador ingiriera sus alimentos en el comedor de la Universidad Tecnológica de Neza, volvía a llevarlo al anexo.

“Yo creo que Félix fue una persona especial en mi vida, que a pesar de todo era entregado. Reíamos mucho, siempre fue amable conmigo. Le tengo mucha gratitud... él hacía todo lo que le pedía ‘Don Hernández’ (Juan Antonio Hernández, propietario de Toros Neza en esa época). Yo ya había estado en Oceánica, porque ya tenía mis problemas de alcoholismo y otras cosas; entonces, de acuerdo con ‘Don Hernandez’, decidí ingresar a Oceánica”.

“Félix Martínez me llevaba y me traía después del entrenamiento; no era para cuidarme, ni para vigilarme, era sólo porque no tenía vehículo. Yo no tenía obligación de aceptarlo, sino porque era viable para mi, para no estar pagando taxi”.

Ahora está 'limpio'

Con sus actuales 51 años, explicó Nildeson Silva de Melo: “Mi salida de Toros Neza fue triste, porque yo quise jugar aquella Final y no me dejaron, me clavaron una estaca en la espalda”.

Hoy, casado por segunda vez y con cuatro hijos, tres varones y una mujer, expresó: “Mi vida tenía que cambiar por mis hijos, por mi; y conocí personas buenas que me ayudaron a salir del vicio del alcohol y de las drogas. Conocí también a Jesucristo, voy a la iglesia, me congrego y eso me hace bien. Estoy ‘limpio’ desde hace bastantes años y eso me hace feliz”.

Nildeson Silva de Melo se retiró del futbol en 2007, en El Salvador, donde había jugado antes de enrolarse en Toros Neza: “Ahí jugué 12 años, fue mi primer país antes de irme a Costa Rica y después para México. Fui tres veces campeón nacional allá, me naturalicé después para jugar la eliminatoria de la Copa del Mundo de 98, donde no clasificamos. En las eliminatorias hice gol a Canadá, Jamaica y Estados Unidos. Pude colaborar con mi esfuerzo y El Salvador es un país que me gusta mucho”.

En la actualidad, el exatacante brasileño se dedica a manejar escuelitas de futbol, al lado de su hermano, si bien ha tenido que hacer un freno en sus actividades a causa de la pandemia.