Con calma...pero no tanta

ESPN

México empieza a desarrollar un terrible hábito de ser predecible, de depender demasiado de los chispazos que puedan ofrecer los jugadores habilidosos.

Los resultados de la primera ventana eliminatoria hicieron que de alguna manera se vieran hasta como exageradas las críticas hacia las formas de jugar del equipo del Tata Martino. Pero empates como el de este jueves y el seguir viendo a un equipo que carece de profundidad, hace que ya no parezcan tan paranoicas las dudas que parecen acompañar al Tri en todos sus partidos.

No pretendo pedir que este equipo cambie a su director técnico. No creo que por ahí vaya la solución a los problemas. Las campañas que empiezan a surgir donde se mencionan nombres de posibles sustitutos del Tata son a mi parecer precipitadas. Pero ojo, no porque el equipo de Martino esté cumpliendo las expectativas, sino porque se está a tiempo todavía de corregir un rumbo que no es el que siempre ha tenido este conjunto, pero que sí es uno que se empieza a volver habitual. Empieza a desarrollar un terrible hábito de ser predecible, de depender demasiado de los chispazos que puedan ofrecer los jugadores habilidosos que van por fuera y de no ser capaz de recomponer sobre la marcha. Difícilmente llega desde el banquillo una idea, una propuesta, una modificación que destrabe el nudo que tiene por delante el tricolor y considerando la experiencia del entrenador y como empezó esta aventura...no parece lógico.

Lejos, muy lejos se está del equipo predecible y sin pegada del Chepo de la Torre, pero no se tiene que llegar hasta esas alturas para poder corregir. Se entiende que pueda haber algún juego donde la cosa no camine, donde el rival se te encierre y te cueste un poco más de trabajo de lo normal, el problema es que justamente lo normal se ha convertido en ver a ese equipo predecible. Que quede claro, digo “predecible”, no hablo de cuestiones estéticas o de temas de ser vistoso, esa ya es otra conversación que en estos momentos francamente no pretendo siquiera iniciar.

Más frustrante que las pocas variantes del Tri, el tema del grito en el Azteca. No pretendo ser pesimista, pero a como va la cosa, luce complicado que vaya a desaparecer. Es más, estoy poco a poco haciéndome a la idea de que el castigo va a llegar. Porque poco y nada han servido las campañas, las advertencias, los mensajes. Se sigue gritando. Y no quiero decir que lo que pasa en la cancha tiene la culpa de que siga haciendo acto de presencia este desagradable invitado, pero parecería que ver a un Tri que la pasa mal, es el pretexto perfecto para que la gente decida sacar a relucir su nula capacidad de comportarse. Antes veo a Tata Martino corregir sus fallas y elevar el nivel de los suyos, que desaparecer esta necedad que cada día es más difícil de entender que haya quien no le encuentre lo negativo.

En fin, 90 minutos apenas de 270 que tendrá esta ventana, muchas conclusiones tras el primer juego y prepárense porque los que vienen tendrán también lo suyo, esperando que cuando se haga el repaso de esta segunda parte, encontremos más positivo que negativo porque eso significaría que se está consciente de los errores y que ya se está trabajando en ellos.