De sueños efímeros a pesadillas

ESPN

Sea lo que vaya a suceder en las próximas horas para Pizzuto, Lainez y Macías, valdría la pena que, aquellos que sueñan con trascender allende las fronteras nacionales, se aseguren y se asesoren en llegar a equipos que les permitan crecer y nunca estancarse

Esta misma semana el campeón de la Ligue 1, el Lille, anunció la rescisión, por mutuo acuerdo, del contrato que unía a los Mastines con el futbolista mexicano Eugenio Pizzuto. Esta noticia cayó como un balde de agua fría no sólo al ex futbolista de los Tuzos del Pachuca y de la Selección Mexicana Sub-17, sino también al medio nacional que se quedó esperando, impaciente, el ansiado debut del nacido en San Luis Potosí en el campeonato francés, el cual jamás sucedió.

En su momento, el anuncio de su traspaso al balompié galo revistió para él, a su corta edad, una enorme oportunidad de crecimiento en una de las ligas más importantes del Viejo Continente. Luego de recuperarse de una tremenda fractura de tibia y peroné que sufrió en su debut en la Liga MX, Pizzuto estaba dispuesto a ganarse la confianza de su entonces entrenador, Christophe Galtier. Recuerdo que tuve la oportunidad de transmitir varios encuentros de los Dogos la temporada anterior y alcancé a observar en el banquillo a un Eugenio sumamente ansioso por saltar al terreno de juego. Se le notaba el brillo en los ojos. Quería demostrarse a sí mismo y a todos quienes confiaron en él que no se habían equivocado en llevarlo a tierras galas. Sin embargo, la decisión definitiva nunca llegó y aunque él pudiera presumir que formó parte de la plantilla que logró arrebatarle el título al Paris Saint-Germain, lo cierto es que la frustración le acompañó casi permanentemente en su estadía en Francia.

Otro caso, menos extremo que el de Pizzuto, pero que nos conduce a un camino poco exitoso, es el de Diego Lainez. El canterano de las Águilas del América cuenta con muy pocos minutos en el Real Betis Balompié, equipo al que llegó en los albores del 2019. Al igual que Pizzuto, su juventud le pintaba un futuro magnífico. Hubo sin embargo quienes señalaron que se había equivocado al aceptar la propuesta del equipo bético y no de aquellas que surgieron directamente desde los Países Bajos, nación que cuenta con una Liga que es considerada como el Laboratorio de Europa y en donde ya habían triunfado varios mexicanos, unos tan jóvenes como él y otros no tanto, pero que casi inmediatamente se pusieron a jugar y lograron un título como su propio compañero en el club sevillano, Andrés Guardado, así como Héctor Moreno, Carlos Salcido, Francisco Javier Rodríguez, Hirving Lozano y Edson Álvarez.

La realidad para el oriundo de Villahermosa, Tabasco, es que en 67 partidos con los verdiblancos suma cuatro goles (el primero en la UEFA Europa League y los tres restantes en la Copa de Rey) y seis asistencias. En su primera temporada promedió 30 minutos por partido. En la 2019-2020 su promedio bajó a 23 minutos. La campaña pasada, éste se incrementó a 41 minutos y actualmente, acumula sólo 19 minutos por encuentro. Es evidente que no es titular indiscutible debido a que en su posición existen al menos otros tres o cuatro compañeros que están por delante de él en las preferencias de su “Míster”, el chileno Manuel Pellegrini. Aunque su equipo está actualmente firmando una gran campaña al ocupar la tercera plaza en LaLiga y con vida tanto en la Europa League como en la Copa del Rey, su poca actividad y la no menos frágil confianza que el Ingeniero le tiene depositada, nos hacen deducir que sus objetivos personales no se están cumpliendo y que muy bien le haría voltear a mirar su futuro en otro equipo, ya sea en España o en Europa. Pensar en retornar a México sería una absoluta locura.

Finalmente, en este breve análisis de algunos futbolistas aztecas que están viviendo una mala experiencia en el balompié europeo, cerramos con el caso de José Juan Macías. El nacido en Guadalajara, Jalisco, ya no es opción para su actual técnico en el Getafe, Quique Sánchez Flores. Llevado a España a petición del destituido José Miguel González 'Michel', el ex futbolista de la Fiera del León y de las Chivas Rayadas acumula únicamente ocho encuentros jugados (Siete, si se considera que ante la Real Sociedad sólo disputó un par de minutos), tres de ellos como titular. Sin gol ni asistencia de por medio, ha sido ya señalado por Ángel Martín, director deportivo del equipo azulón, para abandonar al equipo. Cómo no hacerlo si no juega un partido de Liga desde el 3 de octubre pasado y su última vez en la cancha fue el 30 de noviembre ante el CFJ Mollerussa, equipo de la Primera Catalana, en la Copa del Rey. El sueño de Macías en España a sus 22 años está a punto de sufrir un duro golpe, lo cual es de suyo lamentable.

Es evidente que a Lainez le ha ido mejor que a Pizzuto y a Macías en Europa, pero no hay duda de que el ex americanista no canta mal las rancheras. A Eugenio pudieron haberle tratado mejor en Francia, pero ni Galtier ni Gourvennec le tuvieron fe ni mucho menos paciencia. Le gastaron una mala broma al llevarlo a Francia. A José Juan, amén de sus problemas físicos, le afectó que quien lo había solicitado como refuerzo, fuera echado del banquillo luego de no ganar ninguno de los ocho partidos que dirigió en el arranque de la temporada. Y a Diego, me parece que preferir hablar español en lugar de esforzarse en aprender neerlandés o cualquier otra lengua, le ha llevado a padecer de una Liga de altísima calidad donde hay futbolistas de gran talento y aunque él ha demostrado que lo tiene, debió llevar un proceso más inteligente para hacer madurar sus virtudes futbolísticas y experimentar un crecimiento sostenido acorde a sus cualidades.

Sea lo que vaya a suceder en las próximas horas, semanas o meses para estos tres futbolistas mexicanos a quienes les deseo sinceramente les vaya mucho mejor, valdría la pena que, aquellos que sueñan con cruzar el Atlántico para cumplir con un lógico, válido y hasta necesario sueño por trascender allende las fronteras nacionales, se aseguren y se asesoren en llegar a equipos que les permitan crecer y nunca estancarse. Que sea su calidad y no la recomendación su carta única presentación. Y, sobre todo, tengan una mentalidad a prueba de todo en la que el esfuerzo, el sacrificio y la entrega absolutas los identifiquen a lo largo de su carrera profesional. Que el sueño no sea efímero y mucho menos se convierta en una pesadilla.