Madurar

ESPN Digital

El problema de Michel, ante tantas virtudes, aparece como en cualquier ser humano: falta de madurez en declarar.

Algún día, a mediados de los 80’s, trabajé en una bodega en la central de abastos. Lo fuerte era la naranja y el limón porque nos lo mandaba un familiar y siempre teníamos precio y calidad. Llegaba el camión y lo vendíamos sin bajar la fruta, así como llegaba, así se iba. La historia sigue cuando entra la avaricia y la falta de madurez. Compramos dos camiones de papayas casi regalados.

Teníamos que madurarlas una noche y se nos hizo fácil envolverlas en periódico. Así lo hicimos y al siguiente día, toda la bodega era una alberca de puré de papaya. Nadie nos dijo que se tienen que colocar con periódico, pero puestas macho con hembra; la punta de una pieza, colocada con la cola de otra pieza.

Con esta vivencia, quiero explicar lo que está viviendo Marcelo Michel. No voy a juzgar el por qué está de técnico de Chivas o el modo o plan que utilizó para conseguirlo. El hecho es que hoy en día es el técnico del Guadalajara, lugar que cualquier técnico quisiera, empezando por mi.

Aclaró categóricamente que SÍ sabe de fútbol y que en su vida todo a girado alrededor del fútbol; amistades, platicas, viajes, aprendizajes del tema, a su corta edad, tienen la mochila a reventar. Que es un hombre de buenas intenciones, de fácil entrada, servicial, extrovertido total, y que todos esos dones los sabe utilizar para sus objetivos, es innegable y me consta por 5 o 6 años que conviví con el.

Su problema, ante tantas virtudes, aparece como en cualquier ser humano: falta de madurez en declarar, en ser prisionero de sus palabras, en ofrecer algo que no depende al 100% de su persona y en querer jugar de una forma imposible de lograr por el plantel, no malo, pero si con otras características que tiene.

El equipo le compra su idea, eso es fabuloso, pero mal empleado. El ejemplo es muy claro en el último juego. De 10 veces que intentó salir desde atrás, con dos céntrales abiertos, un contención que regresa al centro, con los laterales más allá de media cancha, con dos atacantes haciendo retrocesos para ayudar a la salida, no otro contención ocupando espacios libres que dejan sus compañeros y con un punta que hace larga la cancha, formación y despliegue ideal. El problema es que de esas 10, siete son recuperadas por el rival aprovechando que el rival está abierto y llevando la pelota al área y metiéndoles goles.

En cambio, cuando salen largo y recuperan el rebote del rival a la altura de media cancha, sus ataques son rápidos y precisos. De cada 10 balones largos, siete recuperan y lanzan a sus atacantes.

Quizá no sea un fútbol vistoso y espectacular como pregona cada vez que le ponen un micrófono, pero tiene que entender que de esa forma puede ser eficaz y aprovechar más lo dinámico de sus atacantes, empezando por la profundidad que le da a sus laterales.

No creo que de una u otra forma llegue a estar entre los cuatro primeros, pero estará más cerca de cumplir todo lo que declara, y seguro que a su afición le va a gustar.

De sus planes futuros, Europa, Selección, Campeonatos, su madurez pondrá la fecha. Oportunidades cómo esta, se tienen que aprovechar, y sí tiene como hacerlo.