Cómo el Phoenix Rising gana sus partidos cuando vende cervezas a un dólar

Phoenix Rising FC no conoce la derrota en los partidos con la promoción de las Noches de Bud Light. Stephen Denton para ESPN

SCOTTSDALE, Arizona - Clay Meschke había visto el cinturón, ubicado sobre un estante en su tienda local de patines, durante un buen tiempo.

Se asemejaba a un cinturón canguro para la cerveza, con seis soportes adelante y cierres por detrás. Él sabía que lo necesitaba, pero... ¿para qué? Si bien no estaba seguro de sus razones, cada vez que el joven de 26 años entraba al lugar, el cinturón estaba en el mismo sitio, sin tocar, aún. Sin vender. Finalmente, ofreció $10 a cambio del objeto. Vendido.

"Lo mantuve conmigo para momentos como este", dice Meschke.

En la noche del viernes, Meschke consiguió un buen uso para su cinturón, llenándolo con cervezas Bud Light compradas al precio de $1 en la 'Dollar Beer Night' (Noche de cerveza a un dólar) del equipo Phoenix Rising, una popular promoción que se ha convertido en una leyenda local, no sólo por la cerveza a un precio sumamente módico, sino por el éxito que ha ocurrido en medio del evento.

El Rising no ha conocido la derrota durante las tres temporadas en los cuales se ha llevado a cabo la Dollar Beer Night, extendiendo su récord en la misma a 13-0-0 el pasado viernes con el triunfo 4-2 sobre el Reno 1868 FC en un choque de los dos mejores equipos en la Conferencia del Oeste de la United Soccer League.

La victoria del Rising, que mejoró su posesión del primer puesto en la tabla de posiciones del Oeste, también extendió dos rachas más. Fue su decimocuarto partido ganado en forma consecutiva, lo cual sumó a su récord en la liga; incrementando también su cadena de 15 encuentros como local sin conocer la derrota. Y en típico estilo de la Dollar Beer Night, se produjo de forma dramática, convirtiendo dos penales y sumando un tercer gol por parte del defensa Mustapha Dumbuya, anotando los tres tantos en un periodo de 20 minutos en el segundo tiempo.

En ese momento, la mayoría de los 7,036 asistentes ya estaban llenos con cerveza barata.

Aproximadamente, se vendieron 20,000 latas de Bud Light en la noche del viernes, incluyendo cuatro para Meschke y otras cuatro para su amigo Tim Barron. A 12 minutos del pitazo inicial en el Casino Arizona Stadium en el sur de la población de Scottsdale, Meschke caminaba por las afueras de las gradas con su cinturón porta cervezas totalmente lleno, además de una lata en su mano. Esa era la primera ronda, aunque aún era demasiado temprano para que él decidiera cuántas cervezas más le depararía el futuro.

"Seamos sinceros: cerveza a un dólar", dijo Meschke. "Todos se sienten emocionados".

Las Dollar Beer Nights del Phoenix Rising han logrado todos los objetivos que se trazó la franquicia cuando creó esta promoción hace dos años. Cuatro minutos después de la apertura de las puertas a las 6 p.m. del viernes, la fila en el puesto de cerveza más cercano a la entrada ya estaba conformada por 16 personas. En ese momento, la temperatura aún rozaba los 108 grados Fahrenheit y faltaba más de una hora antes de que se ocultara el sol. Si bien era barata, la cerveza no iba a mantener hidratado a nadie. Pero eso no importaba. El flujo de aficionados que intercambiaba billetes de $1 a cambio de una lata de 12 onzas era constante. Una madre utilizaba su lata para refrescar a su joven hija, colocándola sobre su frente, para gran satisfacción de la niña.

También los aficionados contaban con varias opciones para saciar su sed. Podían hacer fila en el puesto permanente de cervezas, el cual dividió sus filas de forma astuta, entre aquellos que pagaban en efectivo y quienes utilizaban tarjetas. O bien podían asediar a los carritos rodantes de cerveza, uno de los cuales estaba ubicado a 45 pasos al frente de una de las entradas del estadio para capitalizar el sofocante calor, el día de la semana y el precio. La idea dio buenos resultados. Los aficionados hicieron una línea serpenteante con efectivo en mano. Cuando el puesto tenía que reponer inventario, apenas podía regresar a su posición original sin antes ser detenido por los sedientos hinchas. Finalmente, se les transportaron sendas cajas a fin de permanecer en el sitio, con carritos capaces de almacenar ocho paquetes de 30 latas (o 240 cervezas) simultáneamente.

En un momento determinado, existían tres puestos de cervezas dentro de un rango de 50 pies.

El club establece un límite de cuatro cervezas (48 onzas) por compra, pero no existen límites a la cantidad de compras que se pueden hacer y la mayoría de los aficionados, al menos durante las primeras horas de la noche, hacían una o dos adquisiciones. No obstante, a medida que la noche avanzaba, la mayoría de los hinchas asistentes optaron por la conveniencia, adquiriendo tres o cuatro a la vez. Entonces, el truco consistía en conseguir una forma de transportarlas.

Siete minutos antes del pitazo inicial, 17 personas hacían fila frente al puesto de gran tamaño. Dentro del estadio, la sección de hinchas oficiales del Rising en el área sur estaba completamente llena para el momento del inicio del partido a las 7:30 p.m., pero no era el caso del resto de los asientos. Las secciones ubicadas detrás de las gradas estaban a un tercio de su capacidad y otras secciones en frente estaban a medio llenar. Sin embargo, eso se ha convertido en la norma en la Dollar Beer Night. Los aficionados seguían llegando, con filas frente a las entradas hasta el minuto 27 del cotejo.

Mientras la ola de calor (sí, hasta el estado de Arizona las sufre) sofocaba a Phoenix, la multitud presente en la noche del viernes no era tan grande como en ocasiones anteriores; aunque según cuenta el extremo del Phoenix Solomon Asante, fue igual de poderosa. Hinchas de múltiples barras del Phoenix, con nombres tales como Los Bandidos y la Red Fury (Furia Roja), estuvieron de pie durante la totalidad del partido, la mayoría en las gradas y en ocasiones, a dos y tres filas frente a los cercados. A pesar del caos, los hinchas demostraron su nivel de conciencia ambiental. Juntaron varias pilas de latas de cerveza vacías, listas para ser recogidas después del partido y varias bolsas de latas vacías facilitaron su distribución para el reciclaje.

Después del segundo penal cobrado exitosamente por Asante para sellar la victoria número 13 de forma consecutiva para el Phoenix en la Dollar Beer Night, el humo rojo llenó el aire, flotando sobre el terreno, lo suficientemente espeso como para bloquear los reflectores.

"Sólo vengo a estos partidos por la noche de cerveza a un dólar", expresó Sonya Spangola, habitante de Scottsdale.

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Corría el mes de septiembre de 2017, y el fútbol americano universitario y la NFL estaban en pleno desarrollo, las temperaturas en el estado de Arizona se mantenían cercanas a los 100 grados Fahrenheit y Sam Doerr intentaba conseguir maneras para hacer que los hinchas se apersonaran en el estadio durante un partido a mitad de semana a principios del mes de octubre.

Tenía pocos meses en su puesto como vicepresidente de ventas y mercadeo del Rising, cuando se sentó en las oficinas del equipo en Scottsdale con su staff, conformado en su mayoría por profesionales recién graduados de la Arizona State University. El partido en el cual Doerr estaba centrando esfuerzos se escenificaría en una noche de miércoles. No era un escenario ideal para conseguir que tanto hinchas fieles como aficionados casuales fueran al estadio, primero, porque se trataba de una noche importante en lo que concierne a partidos de fútbol juvenil y además, estaba justo en medio de la semana laboral.

Después, Doerr hizo una pregunta a sus jóvenes compañeros de trabajo: ¿está la universidad de Arizona State en periodo de clases? Por supuesto que está en medio del periodo lectivo (era el mes de septiembre, después de todo), pero ¿por qué eso le importaba a Doerr? El campus universitario se ubica aproximadamente a dos millas de distancia del Casino Arizona Field. Doerr tuvo una idea: ¿Qué les gusta más que nada a la mayoría de los estudiantes universitarios? La cerveza barata.

Doerr sabía bien lo que necesitaba hacer.

Antes de mudarse a Arizona, Doerr laboraba para la empresa Spurs Sports & Entertainment en San Antonio, Texas, dueña de un equipo de la American Hockey League aparte del equipo de la NBA. Allí, Doerr organizó "noches de bebida a un dólar", las cuales representaron un incremento en la venta de boletos y "una atmósfera un poquito diferente". Doerr quería hacer lo mismo en Phoenix; en consecuencia, gestionó los detalles con la marca de cerveza Bud Light y firmó un contrato con la empresa de transporte compartido Lyft, para ofrecer descuentos entre un 20 y 30 por ciento a los aficionados presentes en los partidos y darle al equipo "crédito gratuito" para utilizarlo con los hinchas que necesitaban ser trasladados a sus hogares de forma segura.

Otras medidas de seguridad incluyeron el cierre de ventas de cerveza en el minuto 80, aparte de un programa denominado "Pub to Pitch" ("Del bar a la cancha"), con distintos autobuses que ofrecen trayectos ida-vuelta entre bares locales y el estadio. Los servicios gratuitos ostentan de un promedio de 500 pasajeros en cada edición de la Dollar Beer Night. Además, el equipo costea los gastos que genera la presencia de personal adicional de los cuerpos de seguridad para garantizar que todos los presentes se mantengan a salvo en los distintos cotejos.

Entonces, Doerr había diseñado la primera Dollar Beer Night del Phoenix Rising. Todo lo que tenía que hacer era esperar que los hinchas hicieran acto de presencia.

"(La cerveza) se nos agotó en la primera noche", afirma Doerr. "Nos lamentamos mucho por ello, pero no nos esperábamos algo así. Era un partido a mitad de semana".

Durante esa noche, el Rising vendió aproximadamente 5,000 unidades de Bud Light justo antes del descanso. Para poder satisfacer la demanda, el equipo comenzó a vender Four Peaks, una marca de cerveza artesanal local, a un dólar. "No queríamos perder a los hinchas ni al ímpetu que teníamos", afirma Doerr. En la primera noche de la promoción, el 4 de octubre de 2017, el Rising se impuso al Tulsa Roughnecks FC 4-3 de forma dramática, frente a 5.681 aficionados, un incremento de aproximadamente 2.000 más con respecto al anterior partido disputado a mitad de semana. Se anotó un total de seis goles durante un lapso de 18 minutos en el primer tiempo.

El volante del Phoenix Rising Joey Calistri jugaba con el Tulsa en ese entonces y sumó tres asistencias esa noche. En un extraño giro del destino, Calistri, que no tenía conocimiento de la correlación entre el partido y la promoción de cerveza a precios módicos, casi detuvo la racha del Rising antes de comenzar. Anotó el que habría sido el gol decisivo en el alargue, aunque posteriormente fue sentenciado fuera de lugar.

"Fue una locura", expresó Calistri con respecto a esa primera Dollar Beer Night, "Demencial. La gente estaba ebria. Ibas a intentar una jugada a balón parado y tenías personas gritándote al oído. Es maravilloso. Y, obviamente, ahora que son nuestros hinchas, es aún mejor porque constituye una ventaja inmensa a nuestro favor".

Doerr indicó: "Algo que jugó a nuestro favor es que el partido también parecía estar ebrio".

Ese primer cotejo fue un adelanto de lo que estaba por venir. El Rising sabía que tenía algo en sus manos, pero aún no tenía certeza de qué se trataba. Necesitaron esperar hasta el final de la temporada anterior para entenderlo bien. A la hora de revisar los datos de la Dollar Beer Night en 2017 y 2018, sabían que tenían récord 9-0-0; no obstante, lo que saltaba a la vista era el auge de las cifras de asistencia. En las noches de los miércoles, la multitud nunca superaba los 5.939 asistentes y sus dos últimas ediciones de las Dollar Beer Night en jornada de miércoles atrajeron 5,017 y 5,307 almas. Sin embargo, los viernes por la noche eran totalmente diferentes. La asistencia en cada Dollar Beer Night escenificada un viernes en el año 2018 superó las 7,000 personas.

He aquí el truco: la capacidad del Casino Arizona Stadium es de 6,200 personas y cualquier boleto que supere dicha cifra será para permanecer de pie únicamente. Los dos partidos con mayor asistencia para el Rising durante la temporada pasada fueron sus compromisos de postemporada, ambos disputados en noches de viernes. Después de revisar sus cifras de 2017 y 2018, el Rising sabía que sólo había una cosa por hacer. Cuando armó su calendario de 2019, pautó todas sus Dollar Beer Nights para los viernes.

"Casi es una leyenda", dice Rick Schantz, técnico del Rising.

Incluso, el equipo vende mercancía alusiva a la Dollar Beer Night. Viste sus camisetas negras inspiradas en el tema del "Estado del Cobre", como es conocido Arizona, en las noches de los viernes, llevando al máximo su tema del "apagón". Bud Light filmó una parodia de documental sobre la promoción. El programa radial The Dan Patrick Show ha designado a las camisetas alusivas a la Dollar Beer Night en dos ocasiones como "lo mejor de la semana". En la última edición de la Dollar Beer Night, Bud Light envió a su mascota Bud Knight para añadir un elemento adicional de diversión.

El Rising vendió entre 18,000 y 20,000 unidades de cerveza en su Dollar Beer Night del 19 de julio: aproximadamente cinco veces lo que vende durante el resto de las noches. También hay que tomar en cuenta la calidad del fútbol que se presencia en esos compromisos. No solo el Rising tiene récord 13-0-0 en la Dollar Beer Night desde 2017; asimismo, ha anotado 44 goles y permitido solamente 11 tantos en contra con ocho blanqueos. Su margen promedio de victoria es de 2.58 goles.

"Siempre es una ocasión emocionante en el estadio, pero los viernes por la noche se encuentran en un nivel diferente", expresa Bobby Dulle, gerente general del Rising. "Cada vez que podemos jugar en frente de una afición muy apasionada y bulliciosa como la nuestra, tendrás ventaja jugando como local. Sumemos la Dollar Beer Night y tendremos aún más ruido en el estadio".

"Todos le suben quizás un nivel o dos al volumen".

La multitud hace que el portero Zac Lubin y varios de sus compañeros suban el volumen de su juego, de forma literal, en las noches de los viernes. "No me sorprendería si me contagié con algo de eso", afirma Lubin.

A veces, tanta algarabía termina vertida sobre él y sus compañeros. Después de la conclusión de los partidos, los jugadores se acercan a la tribuna para saludar a los hinchas y chocar manos con ellos. A cambio, algunos hinchas intentan arrojar cerveza hacia las bocas de los jugadores, similar al juego de bebidas Waterfall. Al final del encuentro, la sección de hinchas huele similar a "un bar rancio", indica Lubin.

"(Nuestros aficionados están) bailando y cantando durante todo el partido", afirmó. "Tienes esa sensación de pura energía y ellos nos ayudan. Obviamente, eso se demuestra cuando anotamos tantos goles y nos mantenemos invictos".

"Creo que otros equipos están conscientes de ello cuando llegan acá, pensando: 'Será una batalla esta noche. Tendremos que luchar contra su equipo y también tendremos que luchar contra la multitud y los hinchas'. Cuando estás frente a la tribuna Sur, hombre, no puedes escuchar nada. Entonces, no lo me quiero imaginar si eres el portero rival. Si es un bullicio para mí... pero, cuando te están gritando y diciendo basura todo el tiempo, no puedo siquiera imaginar cómo pueden intentar organizar su defensiva. Es algo casi imposible".

También existe un beneficio práctico del incremento en el apoyo y la energía los viernes por la noche.

"Hablamos sobre eso todo el tiempo", dice Schantz. "Cuando revisas las estadísticas del fútbol, se corre por espacio de 12 millas por partido y algunos de ellos incluso superan, sabes, 1500 metros en sprint. Cuando se sienten muy cansados, siempre decimos: 'Imagínense lo cansados que deben estar en el otro equipo'. Sumen el calor, pero también sumen a los aficionados que están de nuestro lado y esa dosis extra de adrenalina... los hinchas quieren ver un gol y quieren verte ganar con ansias. Eso representa una ventaja enorme para nosotros".

También ha ayudado a mantener relevante al Rising después del retiro de Didier Drogba.

Drogba ya era toda una leyenda del balompié cuando llegó a Arizona para lo que terminó siendo la última parada en su carrera de 20 años como jugador. Cada vez que el atacante, que ganó múltiples títulos de la Premier League inglesa y la UEFA Champions League con el Chelsea, hacía algo notable en la cancha, Doerr afirma que sus impresiones en redes sociales se disparaban hasta alcanzar millones de vistas. Cuando Drogba anotaba un gol, era compartido por el Chelsea.

"La Dollar Beer Night ha llenado el vacío dejado por Didier", agregó Doerr.

Antes de un partido reciente, Schantz caminó hacia el vestuario con una Bud Light abierta dentro del bolsillo de su chaqueta. Con cada paso, la cerveza se derramaba y mojaba su chaqueta. Se la quitó durante su discurso de forma dramática, preguntándole a su equipo que significaba la imagen para ellos.

"La inmortalidad", gritó un jugador.

"Nos reímos de eso: en la Dollar Beer Night, somos inmortales", dice Schantz. "No podemos perder".