¿Por qué hay tanto odio hacia el Chicharito?

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'Chicharito' sigue generando dudas en el Galaxy (2:25)

Katia Castorena detalla todo lo sucedido con el delantero mexicano que no pudo jugar contra LAFC. (2:25)

Sus mejores días han quedado atrás, pero lo que no deja de sorprenderme es el cinismo de muchos para ridiculizar a quien firmó una de las mejores carreras

Es quizás la mejor historia de superación de un futbolista mexicano. El que ha hecho más con menos, sin duda.

Javier Hernández no tuvo nunca la habilidad de Vela, el talento de Giovani ni 'Tecatito', y sin embargo, es el que más trascendió como futbolista, el que jugó partidos más importantes y que no se achicó en escenarios que rebasaban con creces sus capacidades.

La gran diferencia, la fortaleza mental de Javier Hernández no la tuvo nadie. Su resiliencia era muy superior. Está hecho de un material muy distinto al típico deportista mexicano.

Nadie pronosticó en sus inicios que se convirtiera en figura del Manchester United, que jugara en el Real Madrid o fuese el goleador del Leverkusen. Las expectativas de aquella generación campeona del mundo eran para Vela, Giovani, Villaluz o muchos otros, pero no para el Chicharito, quien ni siquiera jugó en Perú 2005.

Está claro que sus mejores días han quedado atrás, pero lo que no deja de sorprenderme es el cinismo de muchos para ridiculizar a un jugador que firmó una de las mejores tres carreras en Europa para un futbolista mexicano junto a Hugo Sánchez y Rafa Márquez.

Su decisión de ir al Galaxy fue la que muchos hubiésemos tomado, los puristas que no jugaron ni con canicas la critican como si se tratara de una traición a la profesión de futbolista. Javier lo merecía, y proyectando su futuro , siempre sería mejor estar en Estados Unidos que en Europa.

¿Pero por qué hay tanto odio para alguien que nos dio tantas alegrías? ¿Por qué juzgar con tal severidad a alguien que trascendió de esa forma?

Responde a una mezcla de envidia, complejos, la maldita dinámica y anonimato de las redes sociales en donde, desde la comodidad de un sillón, muchos juzgan implacablemente con la autoridad de campeones del mundo.

Más respeto y menos odio.