Carlos Vela, sin contrato, pero con una promesa

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Vela: 'Ya no tengo excusas' (2:10)

Carlos Vela cuenta que ya no tiene ningún problema físico, por lo tanto, espera seguir mejorando su nivel. (2:10)

LOS ÁNGELES -- Él, tranquilo, y Los Ángeles FC, nervioso. Carlos Vela ya es libre para negociar con otro club, según los estatutos de FIFA. Pero, sigue preso de su lealtad a una promesa: ser campeón en la MLS.

Vela sigue con esa inquietud de jugar en Australia, más por el país mismo que por su futbol. Pero, mientras el club puja por renovarlo, él los mantiene a raya con ese pacto: levantar la Copa MLS entre las guirnaldas negro y oro del club.

2020 y el arranque de 2021, llenaron de malos augurios el entorno de Carlos Vela. Lesiones obstinadas y largas rehabilitaciones. Y él recluido en la puesta a punto para reaparecer.

Afortunadamente para El Bombardero, Bob Bradley se convirtió en su mecenas futbolero. Lejos de precipitar su regreso, pese a las urgencias del club, lo apadrinó en el lento proceso de sanación y fortalecimiento.

Sí, el poder de una promesa encendió la aparentemente exigua Vela del LAFC. Suma cinco goles en el torneo, cuatro de ellos en los cuatro juegos más recientes del equipo angelino, que, sin embargo, suma sólo cinco de 12 puntos posibles.

A los 32 años, Carlos Vela no desoye el lenguaje implacable de su propio organismo. Alargó el reposo, la rehabilitación y el fortalecimiento hasta el punto óptimo.

Él mismo lo explica: juega sin dolor. Y ése es el estado perfecto del futbolista. Cuando su carrocería y su maquinaria, no rechinan, no cascabelean, no amenazan con detenerse, todo es felicidad.

“Llevo los últimos juegos sin dolor. He podido disfrutar de jugar y no pensar en la lesión. Y se nota en que tengo más confianza en mis movimientos, más ritmo. Ya no tengo ningún problema, no hay excusas, solo falta jugar bien y ayudar al equipo”, comentó La Hiena en una de las conferencias de prensa del LAFC.

Marginado de los Juegos Olímpicos de Tokio, por decisión de Gerardo Martino, a pesar de que Jaime Lozano sí quería contar con él, ahora se concentra de lleno en colaborar a que el equipo sea campeón. Este miércoles, enfrentarán al Sporting de Kansas City y el fin de semana a los Terremotos de San José.

Carlos Vela regresó a las canchas manifestando su dominio de la liga, marcando goles de estupenda factura para corroborar que el sello pirotécnico de sus goles sique intacto. Se siente, como él mismo lo dice, sano, fuerte y confiado.

Por eso mismo, la MLS quiere que Carlos Vela se mantenga en un poderoso animador de las tribunas de la liga, y que continúe con Los Ángeles FC. Se ha convertido en el jugador más taquillero de la competencia, según cifras de 2019.

En diciembre de 2020, Vela sólo aceptó renovar contrato por un año más. Lo hizo con esa promesa de colaborar irrestrictamente para que LAFC levantara el título. El club, hecho un manojo de nervios, espera amarrar un año más, sin tener que esperar nuevamente hasta diciembre.

Hay detalles en el contrato que no satisfacen al mexicano. Desde la duración del acuerdo hasta aspectos financieros y de bonificaciones, pero, algo es muy claro, desde hace tiempo, el atacante mexicano ha dejado en claro que no hay una voracidad por un contrato estrambótico, económicamente hablando.

Mientras él sigue tirando pistas sobre Australia, se alborotan los rumores. Y estos van desde unas campañas del adiós con la Real Sociedad de San Sebastián, hasta que en la mesa de su apoderado siguen cayendo como confeti morboso, preguntas sobre el futuro de Vela, provenientes desde la Liga MX.

Por lo pronto, en el LAFC respiran aliviados. Bob Bradley trabaja tranquilo. Tiene al jugador más completo y con visión de juego de la MLS en plena forma. Eso debe garantizarle playoffs, y si el conjunto en general responde, ilusionarse.

La ascendencia de Carlos Vela entre los compañeros es innegable. Ellos mismos saben que si el mexicano está bien, ellos la pasarán mejor. Eso lo confirma el sudcoreano Kim Moon-Hwan.

Carlos es un gran jugador, de clase mundial. Lo veo en el día a día entrenando con él. Carlos fue de las pocas personas que al principio se me acercó, como el capitán, me dio la bienvenida y me dio muchos consejos para adaptarme al grupo, a la ciudad. Es alguien a quien puedo llamar mi amigo y a quien respeto mucho también por el jugador que es”, dijo el futbolista asiático a Katia Castorena de ESPN.

El defensor Carlos Farfán, en tanto, hizo énfasis en la mentalidad de Vela, especialmente cuando en el juego ante el Real Salt Lake, primero falló un penalti y luego marcó un gol de banderas.

“Todos en el equipo y en la liga saben bien lo que puede generar Carlos (Vela), falló un penal, pero no tienes que meter todos, el portero de ellos lo hizo bien, pero siguió empujando y llegó su golazo. Eso confirma su mentalidad de seguir luchando y el daño que puede hacer a los rivales”, relató.

Parece que el desafío de Bob Bradley de llevar a Carlos Vela al tope de su rendimiento se va cumpliendo ahora que el jugador se siente a plenitud. Explicó claramente que no sólo lo necesitan por su habilidad como orquestador, sino “que vaya a sus límites”, refiriéndose el técnico –sin especificarlo– a su habilidad para marcar goles, aprovechando las bondades de las defensivas de la MLS.

Así, mientras Carlos Vela relega a segundo término los acercamientos para renovar contrato, se concentra en lo más relevante: tratar de cumplir esa promesa de colaborar a que Los Ángeles FC sea campeón.

“El objetivo es ganar ya un título, hemos estado muy cerca, pero ya necesitamos ganarlo y ojalá sea este año", dijo en su momento a ESPN.

Y mientras tanto, él, tranquilo, y Los Ángeles FC, nervioso.