Pagó y ganó: el hincha que durmió en el hotel de Boca y se sacó la espinita de su infancia

Más allá de cumplir la función de ser el hospedaje principal donde Boca descansa antes del inicio del Mundial de Clubes por Disney+, el Hyatt Centric se convirtió en el epicentro de múltiples historias de hinchas que cumplieron su sueño, y Tobías Anderson no es la excepción.

Nacido en Buenos Aires, pero viviendo en Miami desde hace 11 años, Tobías es fanático de hincha de Boca y no dudó en acercarse al hotel para conseguir las firmas de los futbolistas del primer equipo, algo que le quedó pendiente de chico, cuando un familiar le terminó jugando una mala pasada.

"Era muy chico y un familiar me dijo que si le conseguía la camiseta me la hacía firmar y nunca más volvió. Soy fanático de Boca desde chiquito y era la única que tenía en ese momento. Como sabía que los jugadores venían acá a Miami vine con mi hermano y agarré a algunos jugadores que firmaron", comentó Tobías, de 26 años de edad.

Su pasión, la locura que siente por Boca, lo llevó a tomar una decisión clave en su búsqueda de completar todo el esquema de firmas del plantel: pagarse una noche de hotel.

"De la locura a la noche siguiente pagué la noche de hotel, no sé ni cuánto me salió. Valió la pena porque conocí a los jugadores y por suerte ya junté varias firmas", lanzó.

Aunque también dejó claro que todavía falta la "firma del mayor: "Me falta la de Román. Me reservé la camiseta del 2000 para él".

Tobías ya había sido avistado por ESPN.com durante la mañana. Vestido todo de Boca, junto a su novia, se lo notaba un poco cabizbajo porque aún no había tenido la suerte de cruzarse al equipo en el lobby.

"Estaba desayunando con mi novia, una genia que siempre me hace el aguante, todavía no había conseguido a nadie. Cuando llegaron me saqué foto con Advíncula, con Ander (Herrera), con Cavani. Ya tengo muchas firmas, estoy super contento. No me voy a quedar otra vez pero voy a volver todos los días para conseguir más", apuntó.

Finalmente, Tobías detalló lo que significa esta pasión para él, chicaneó a River antes de irse y, aunque sea un poco, trata de ilusionarse con el Mundial: "Ser de Boca es algo único, que no se puede explicar. Siempre podés ilusionarte acá, Miami es todo Boca, no hay otro club. Los 'primos' no aparecen (mientras muestra un cartel promocional del Mundial de Clubes desde su celular).