El Mundial de Kylian Mbappé

Mbappé llegó como la gran figura de Francia. Por ahora comparte ese lugar con Griezmann. EFE

Kylian Mbappé llegó a Qatar 2022 como una de las figuras más emblemáticas y atrayentes del torneo. Y no decepcionó. Sus corridas imparables por todo el frente de ataque se hicieron presentes como en Rusia 2018, aunque algo más contenidas por rivales que tuvieron cuatro años para estudiarlo a fondo.

Su velocidad con pelota dominada continúa siendo inigualable. A cancha abierta es letal, y tuvo chance de demostrarlo en algunas ocasiones en esta Copa del Mundo.

Conocedor de que ahora es más difícil que sorprenda por completo a los oponentes con ellas, aprendió a usarlas también para atraer hacia sí a defensores rivales y, de esa manera, abrir espacios para sus compañeros.

Es cierto que en Qatar su rendimiento fue de mayor a menor, ya que ni en cuartos de final ante Inglaterra ni en semifinales frente a Marruecos fue determinante.

Pero los grandes jugadores suelen aparecer en los momentos clave.

Analicemos su rendimiento en esta Copa del Mundo partido por partido.

*Primera fecha de la fase de grupos (martes 22 de noviembre)
Victoria 4-1 ante Australia

Ante una aguerrida selección oceánica, el hombre de PSG no pudo desarrollar a pleno sus virtudes pero fue siempre una amenaza latente. Su aporte más importante en la primera parte fue convocar la atención de los defensores y, así, abrirles espacios a sus compañeros.

Ya en el segundo tiempo anotó el tercer gol del equipo, el de la tranquilidad. Tres minutos después, Olivier Giroud completaría la faena y sellaría el 4-1 final.

*Segunda fecha de la fase de grupos (sábado 26 de noviembre)
Victoria 2-1 ante Dinamarca

La mejor actuación de Mbappé en lo que va de Qatar 2022. Ante un rival que en los últimos años siempre complicó al seleccionado galo, fue el artífice exclusivo de la victoria.

No sólo porque anotó los dos goles de su equipo, sino por los momentos en los que lo hizo. Primero, para romper el cerrojo que los daneses habían edificado en torno a su propio arco. Abrió el tanteador y marcó el camino.

Pero el rival igualó enseguida de la mano de Andreas Christensen.

Todo se encaminaba hacia un empate, pero volvió a aparecer Kylian. Con un golazo a los 86 minutos, le dio a Francia el triunfo y la clasificación a octavos de final.

*Tercera fecha de la fase de grupos (miércoles 30 de noviembre)
Derrota 1-0 ante Túnez

Con la clasificación a octavos en el bolsillo, y el primer puesto del Grupo D casi asegurado, el entrenador de Francia, Didier Deschamps, paró ante Túnez un equipo muletto, con sólo dos titulares. Eso condenó a Mbappé a comenzar mirando el partido desde el banco.

Cuando a los 58 minutos el equipo africano llevó al resultado la superioridad que hasta ahí había mostrado en el campo, se acabaron las sonrisas en las cercanías de Deschamps.

Y entonces, el DT mandó a la cancha a sus estrellas, Mbappé entre ellas. El futbolista de PSG entró a los 63 y, junto al también ingresado Antoine Griezmann, sacaron del letargo a su equipo, aunque no lo suficiente para revertir la situación.

Kylian no pudo ensayar ninguna de sus corridas indetenibles ante una concentrada defensa tunecina. Era el primer indicio de que, ante una línea de contención bien estructurada, las cosas se le pueden complicar.

*Octavos de final (domingo 4 de diciembre)
Triunfo por 3-1 ante Polonia

Otra gran producción de Mbappé, sólo por debajo de la que exhibió ante Dinamarca en fase de grupos porque aquí fue menos determinante para el resultado.

Es cierto que con su doblete, a los 74 y 91 minutos, sentenció el pleito ante Lewandowski y compañía. Pero igual de cierto es que Francia dominaba poco menos que a placer cuando llegaron sus tantos: ya ganaba 1-0 gracias al gol de Olivier Giroud (tras asistencia de Kylian) y no pasaba sobresaltos en defensa. El gol de los polacos, decorativo, llegaría a los 99 con un penal concretado por 'Lewi'.

No obstante, se trató de un rendimiento superlativo del futbolista de PSG, gran protagonista de un partido que no tuvo equivalencias.

*Cuartos de final (sábado 10 de diciembre)
Victoria por 2-1 ante Inglaterra

La producción más floja de Mbappé en esta Copa del Mundo. Muy bien controlado por la organizada defensa inglesa, no gravitó en el encuentro.

Ni siquiera cuando los británicos se volcaron al ataque, porque estaban perdiendo 2-1 y se quedaban afuera del Mundial, el de PSG pudo encontrar espacios para sus contraataques letales.

Casi como consecuencia lógica de la poca participación de Kylian en el juego, fue el partido en el que el equipo galo estuvo más en riesgo de no pasar de fase. Porque la estrella rival, Harry Kane, desvió un penal a los 83 minutos. Hubiera sido el gol del empate y, con tan poco tiempo restante, prácticamente una condena a jugar el suplementario.

*Semifinal (miércoles 14 de diciembre)
Triunfo por 2-0 ante Marruecos
Un gol rápido de su equipo. El rival descuidando la faceta defensiva en procura del empate. El gran mediocampo marroquí, tal vez el mejor del Mundial, desarmado en pos del ataque.

Escenario ideal para Kylian Mbappé.

No lo pudo o no lo supo aprovechar.

Los embates del seleccionado africano se hicieron sentir en las cercanías del arco de Hugo Lloris, y la preocupación defensiva de los galos influyó de manera negativa en el velocista de PSG.

Eso sí: sobre el final del encuentro, fue quien generó el segundo gol de su equipo. Con algo de suerte, es verdad, pero inventó una jugada monumental en una baldosa del área rival. Lo que siguió es historia: su disparo al arco salió muy desviado; tanto que Kolo Muani -emparejado con el último defensor marroquí- alcanzó a enderezarlo de un toque hacia la meta desguarecida de Bono.