James arriesga su continuidad en Selección y sale a un mercado europeo hostil

James Rodríguez tendrá un nuevo desafío con la Selección Colombia Getty Images

Abril dinamitó todo. 13 días bastaron para quedarse sin equipo en condiciones aún sin aclarar. Su regreso al fútbol europeo tras el paso en falso que representó Al Rayyan en Qatar quedó en la mitad. Entre rumores que perjudican más su carrera, lastimada por lesiones recurrentes.

James se marchó de Olympiakos justo cuando encontraba estabilidad emocional y futbolística. A último momento aterrizó en una liga que lo sintió como estrella. Su calidad lo ayudó a brillar sin pretemporada completa. Convenció al técnico Míchel y uno de sus compañeros, el mediocampista francés Yann M'Vila lo despidió con altura: “Gracias por todo, Mago”.

En su campaña de siete meses jugó 23 partidos, marcó cinco goles, hizo seis asistencias. Después de la fecha FIFA hubo tormenta perfecta. Volvió con molestias físicas, Míchel renunció, se atravesó el tema de su renovación, jugó mal en el clásico, quedó afuera de la convocatoria de Copa Grecia...

Ahora empieza de nuevo. El pasado mercado europeo resultó indiferente con equipos competitivos. A los 31 años, con 65 partidos en tres años, lejos de copas internacionales y estado físico traicionero, las opciones son limitadas. Besiktas puede ser una alternativa.

También perjudicará su continuidad hasta entonces casi perfecta con Selección Colombia en el ciclo de Néstor Lorenzo. Buscar nuevo club lo distraerá a seis meses de las Eliminatorias Sudamericanas. Volver a conocer compañeros, entrenador, adaptarse. Riesgo enorme con el tiempo en contra.

La nueva versión de la tricolor es más física, intensa. Respeta el pasado, pero el puesto se juega en el presente con competidores más frescos y en alta competencia.

James camina en el límite sin más equivocaciones posibles.