Lionel Messi es sinónimo de calidad. Como el mejor futbolista, al menos, de este siglo, el argentino estableció el listón de la excelencia dentro de este movimiento cultural que algunos confunden con un deporte. El rosarino es el espejo donde cada pueblo coteja sus talentos e ilusiones.
Pero Messi es mucho más que un jugador de fútbol excepcional. Es una marca, por supuesto, pero también es un idioma universal. Un lenguaje que distingue la excelencia en una actividad centenaria, practicada con pasión en cada rincón del planeta.
Messi es un apellido ilustre dentro del juego. Y también es un apodo. Una marca de calidad que destaca a los nuevos talentos cuando emergen, una carga que frustró a muchas estrellas y hasta una medalla de reconocimiento, una proyección emocional, para héroes locales.
De cara al Mundial 2026, que podría ser la última gran actuación de Lionel, revisamos su impacto cultural en el fútbol moderno. Para hacerlo, señalamos a los futbolistas que despiertan, y despertaron, la comparación en cada uno de los países que participarán en esta Copa del Mundo.
Donde Messi es la medida
Entre estas selecciones ser como Lionel es un deseo y una exigencia. Algunas de las escuelas más grandes de la historia del fútbol, países habituados a producir talentos en cada generación, buscan entre sus figuras para compararse con lo mejor de lo mejor. Messi es aquí la vara de la excelencia.
• Estevao, el “Messi brasileño”
Pelé, Zico, Romario, Ronaldo. Si hay un país con héroes futbolísticos ese es Brasil. Pero en el último cuarto de siglo, en el que los máximos campeones no pudieron ganar el Mundial, el mejor fue un argentino. Y, pese a la rivalidad sudamericana, no tienen problema en admitirlo. Incluso, admirarlo.
Por eso, en la selección de Ancelotti se destaca entre sus figuras el “Messi brasileño”. O “Messinho”, como se lo conocía a Estevao Willian, que hoy tiene apenas 18 años, cuando comenzó a despuntar en Palmeiras, en 2023. Claro, es zurdo, habilidoso, encarador.
“No me gustaba que me llamaran así, siempre intente que me llamaran Estevao”, admite el delantero de Chelsea que busca ahuyentar las comparaciones mientras se forja un camino propio. Pero no estaban tan equivocados los que lo bautizaron de ese modo.
Se despidió de Palmeiras con un gran Mundial de Clubes en Estados Unidos, justo ante Chelsea. Muy rápido, desde su llegada al equipo inglés, en 2025, el extremo recordó con sus gambetas y sus goles algunos de los mejores momentos de Lionel en Barcelona. La Copa del Mundo, también en esa misma tierra, parece el lugar ideal para confirmarlo.
• Takefusa Kubo, el “Messi japonés”
Desde 2015, cuando llegaron a Occidente las primeras imágenes de su talento, Kubo quedó emparejado con Messi. Un pequeño puntero, filoso e inteligente, difícil de anticipar y de controlar.
Unos años antes, había pasado por La Masía, donde no pudo quedarse por los conflictos de Barcelona con sus políticas de fichaje de juveniles. Después, recaló en Real Madrid, aunque nunca pudo brillar de blanco.
“Ser el ‘Messi japonés’ fue una carga que no pedí. La gente quería que fuera un prodigio inmediato”, recuerda. Su lugar en el mundo lo encontró en el País Vasco. Con Real Sociedad forjó su identidad, y desde ahí quiere escribir su propia leyenda con Japón en este Mundial.
• Phil Foden, el “Messi inglés”
Hace una década, cuando el furor por encontrar al nuevo Messi estaba en su nivel más alto, el “Messi inglés” se llamaba Patrick Roberts. Hoy, no muchos lo recuerdan. Manchester City pagó en 2015 una pequeña fortuna por un potencial que nunca se concretó. Fue cedido una temporada tras otra sin destacar jamás. Ahora, lo sigue intentando en Birmingham City.
La versión moderna del mito inglés de Messi podría ser Max Dowman, la joya de 16 años que juega en Arsenal. Otro chiquitito gambeteador. Recién está jugando sus primeros partidos al máximo nivel, y en el equipo del momento en Europa. Hay que ser pacientes con él pero promete.
Entre los ingleses que jugarán este Mundial, el más parecido a Lionel es Phil Foden. El futbolista surgido en Manchester City es más cerebral que Leo pero también muy desequilibrante. El propio Guardiola, que los conoce bien, se animó a marcar esa coincidencia, destacando que ambos “ganan partidos”.
“Nadie se compara con Messi, pero es lindo escuchar eso de tu entrenador”, aclaró Foden en señal de admiración y respeto. Admitió que mejoró su técnica, su control y su gambeta viendo a Lionel. Y que le gustaría irse a pescar un día entero con él. Quizás en el Mundial encuentren un momento para hacerlo.
• Jérémy Doku, el “Messi belga”
Si bien siempre se dijo que Eden Hazard era el “Messi belga”, lo irregular de su carrera, que terminó en 2023 no precisamente en su punto más alto, impide sostener esa comparación durante mucho tiempo.
En esta Bélgica que jugará el Mundial, aunque es un fanático de Cristiano Ronaldo, Jérémy Doku es el que mejor encarna el espíritu juvenil de Messi. Si bien nunca tuvo su póster en la habitación, recuerda que disfrutaba verlo eludir rivales como él intentaba hacer en las calles de Amberes.
A los 24 años, Doku es un extremo indescifrable, un gambeteador empedernido, la amenaza constante en el uno contra uno desde la banda. La llave de Bélgica para la victoria. Eso esperamos ver cuando juegue en esta Copa del Mundo.
• Nico Paz, el “Messi argentino”
La sucesión de Messi en su propia tierra no es sencilla. Es que en Argentina, esa corona pesa el doble. En 2010, el “nuevo Messi” era un chico llamado Juan Iturbe. Hoy nadie admite haber hecho esa comparación. Iturbe se refugió de esa presión en Paraguay. Se nacionalizó y allí sigue su propia historia. Hace poco, Claudio Echeverri se puso en la línea sucesora gracias a su irrupción en el Sub17. Perdido en el fútbol europeo, tras su fichaje por el City, parece sin opciones en la Selección mayor. Algo similar sucede con Franco Mastantuono. Poco minutos en Real Madrid pueden dejarlo fuera del Mundial.
Entre los que sí serán convocados, Nico Paz emerge como el más apto para cargar con la etiqueta del “Messi argentino”. No se trata de una comparación física sino de una similitud con esta última etapa de Lionel. El nacido en Tenerife es más un enganche que un extremo, pero su genio futbolístico invita a relacionarlos. Ambos llevan la 10 en la espalda, organizan la ofensiva con técnica, control y buen pase.
Messi ya dio su bendición a este nuevo talento argentino. “Tiene calidad y mucho futuro”, aseguró tras el debut internacional del jugador de Como, en 2024. Nico Paz disfruta de los elogios y mantiene su ritual de ver a su ídolo en Youtube para perfeccionar su técnica: “Antes de los partidos me pongo sus videos a ver si se me pega algo”.
En este Mundial, lo podrá ver en vivo. Compartirán tiempo como no lo hicieron nunca antes. Serán semanas de concentración, días de entrenamiento, horas de charlas y experiencias. Argentina disfrutará lo que surja de la sociedad entre Messi y Nico Paz. Una asociación que puede ser, también, el modo más natural para un cambio de guardia.
• Gilberto Mora, el “Messi mexicano”
Las comparaciones son inevitables pero es mejor ser precavidos con este precoz talento de 17 años. Hace una década decían lo mismo de Diego Láinez y la historia no terminó bien. Sorprendió en América, no pudo en Europa y volvió. Hoy lidera a Tigres pero no juega con el Tri. Mejor no apurarse con Gil Mora.
• Rayan Cherki, el “Messi francés”
Karim Benzema no dudó al señalar a Hatem Ben Arfa, como el “Messi francés” por su zurda habilidosa. Diez años más tarde, Ben Arfa terminó su carrera sin grandes éxitos y esa comparación con Lionel envejeció exagerada. Hoy, se habla de Rayane Messi Tanfouri (18 años), que porta una derecha habilidosa y el nombre que admira en el documento. Por ahora, solo es una promesa.
Entre los hombres que Didier Deschamps llevará al Mundial, hay uno que merece ser comparado con Messi por su talento único. Hablamos de Rayan Cherki. Hay algo mágico en este puntero derecho. Algo que transmite cada vez que toca la pelota. Cuando lo imposible puede estar por suceder.
Guardiola, su DT en Manchester City, no pierde oportunidad para destacar sus cualidades. “Es tan joven y tiene tanta personalidad. En el último tercio tiene algo especial”, afirma. Por supuesto, tiene mucho que aprender todavía. Pep aprovechó su memorable asistencia de rabona para darle una lección. “Nunca vi a Messi centrar así”, afirmó. El arte de la simplicidad es su materia pendiente. Con Francia, durante el Mundial, tendrá un rol secundario al lado de Kylian Mbappé. Quizás eso lo obligue a practicar la sencillez que desate todo su potencial. Que lo lleve al nivel del mejor Messi. Habilidades no le faltan.
• Luis Díaz, el “Messi colombiano”
Hace unos años pudo ser Falcao, pero siempre fue más goleador que otra cosa. James Rodríguez, que aún conduce desde su zurda a Colombia y tiene cosas de Leo, nunca tuvo la misma relevancia a nivel clubes. Recientemente, probaron darle ese mote a Juan José Pérez, un prometedor niño de nombre genérico, zurdo y esmirriado. Ahora, con 20, intenta sumar minutos en el fútbol argentino.
Luis Díaz parece la mejor opción para llevar esta etiqueta en el plantel de Colombia que jugará el Mundial. El extremo goleador que ganó todo en Liverpool y ahora es emblema en Bayern, también es referencia en Colombia. Es un futbolista impredecible, que corre y juega, y que se destaca ante los desafíos.
Hay algo más que su posición y sus habilidades. Luis Díaz, que se reconoce admirador de Messi, admitió que una charla con él, luego de un partido entre Argentina y Colombia marcó su camino. “No lo voy a olvidar, me abrazó y me felicitó”, recuerda. El Guajiro es otro de los elegidos por Leo.
• Lennart Karl, el “Messi alemán”
Es el último modelo de la fábrica futbolística de Alemania. Un creativo de 18 años que ya es titular en Bayern Múnich. Lennart Karl es el "Messi alemán" por su gambeta indescifrable de derecha hacia el centro, su control de la pelota en espacios reducidos, su visión de juego y su olfato goleador.
Pese a su juventud, Karl se mueve por la cancha con la firmeza de un veterano. Esa madurez lo destaca. Que sueña con jugar en Real Madrid, como confesó ante hinchas de Bayern, es lo que más lo aleja del espejo Messi.
Este podría ser su primer Mundial, si Julian Nagelsmann le da la oportunidad de debutar en la selección mayor. Eso le reclaman los analistas alemanes que encuentran similitudes entre el desarrollo del joven alemán con el argentino.
Para Karl puede ser la oportunidad para coincidir con su ídolo. Lennart lleva en sus canilleras una foto de Messi, festejando un gol de Barcelona en el Bernabéu, con la leyenda: “Aprendiendo del mejor”. Qué mejor que verlo de cerca para asimilar algo de su genialidad.
• Ivan Perišić, el “Messi croata”
En una selección con un promedio alto de edad, el “Messi croata” no puede ser otro que un contemporáneo de Leo. Sin un candidato claro, Perišić, un extremo físico y potente, que destacó en Inter, en Bayern y en su selección, dejando el ego de lado, puede parecer una elección extraña. Pero Ivan, como Messi, es un líder silencioso, que conduce con el ejemplo.
Curiosamente, en un país de cracks, el único que cargó con este apodo sucumbió bajo su peso. En 2014, Alen Halilović tenía 17 cuando entró a La Masía y comenzaron a decirle el “Messi de los Balcanes” por su baja estatura y gambeta. Tuvo chances en Hamburgo y Milan pero nunca concretó lo que prometía. Aún lo intenta en Países Bajos.
En 2022, cuando Croacia enfrentó a Argentina, Perišić apeló al trabajo colectivo para frenar el genio de Messi. Como vimos, no fue suficiente. Hay talentos que la organización no puede contener. En 2026, los croatas volverán a intentarlo. Igual que para Lionel, puede ser la última función.
• Xavi Simons, el “Messi neerlandés”
El “Messi neerlandés" original también es contemporáneo del mejor Lionel. Otro puntero derecho desequilibrante, habilidoso y decisivo: un tal Arjen Robben. Fue uno de los más similares a Messi en su tiempo. Hizo maravillas en Chelsea, Real Madrid y, sobre todo, Bayern, antes de retirarse en 2021.
Y como Messi, al menos hasta hace unos años, sufrió el hecho de no poder ser campeón con su selección. El mano a mano fallado ante Iker Casillas, en la definición de Sudáfrica 2010, lo debe despertar cada noche.
En este plantel de Países Bajos, al que veremos en el Mundial 2026, quién debe cargar con esta etiqueta es Xavi Simons. Los puntos en común son varios y diversos. Ambos surgieron de La Masía y, luego, coincidieron en PSG. Xavi también es chiquito, pero más cerebral. Su juego siempre fue centralizado, más de visión que de gambeta. Pero así es el Leo actual.
El propio Xavi Simons considera a Messi el mejor. “Es increíble lo bueno que es con la pelota, es casi imposible sacársela”, afirma. Una de sus grandes actuaciones con Barcelona, el 5-0 ante Real Madrid, inspiró a Xavi cuando tenía 7 años. Ahora, a los 22, el neerlandés debe mostrar si puede ganar partidos como Lionel al máximo nivel. Quizás así, pueda devolverle el sueño a Robben.
• Brahim Díaz, el “Messi marroquí”
A los 17 años, Ibrahim Rabbaj, juvenil de Chelsea, es señalado como el “Messi marroquí”. La comparación es una declaración de intenciones basada en algunas similitudes: el pelo lacio sobre el cuello, sus problemas de crecimiento y su imparable slalom desde la derecha hacia el centro. El zurdo es la joya de un país plagado de talento. Todavía no debutó con la mayor de Marruecos y, sin roce profesional previo, no parece probable verlo en el Mundial 2026. Entre los que sí estarán, el que mejor aplica al molde Messi es Brahim Díaz.
De niño, Brahim decía ser de Barcelona y soñaba ser como Lionel. Hoy, en la vereda de enfrente, el puntero de Real Madrid es un artista consolidado: fino, técnico y punzante. Tiene la pausa y la habilidad para abrir defensas que tenía el Messi de Barcelona. Marruecos, un seleccionado a tener en cuenta tras alcanzar las semis en Qatar 2022, necesitará una pieza así para destrabar partidos.
• Lamine Yamal, el “Messi español”
Las similitudes sobran. Los dos surgieron en Barcelona, usaron la camiseta 19 y la 10. Y hasta tienen una premonitoria foto juntos, en un calendario de UNICEF cuando Lionel ya era una estrella consagrada y Lamine apenas un bebé.
El “Messi español”, no hay muchas dudas, es Lamine Yamal. Puntero derecho, explosivo y goleador a muy corta edad. Ser catalán y que te comparen con Lionel es casi tan difícil como ser argentino. Lamine es consciente y marca límites claros. “No quiero ser Messi y él lo sabe”, advierte. “Messi es el mejor de la historia pero quiero seguir mi propio camino”, agrega. Yamal quiere construir un legado propio que se sostenga por sí mismo.
Se espera mucho del hijo de marroquíes, quizás demasiado. Hace una década, cuando Messi era la estrella absoluta de Barcelona, la etiqueta la tuvo Bojan Krkić. Los igualaban por similitudes físicas, por origen, por talento potencial. La presión por ese apodo fue reduciendo su carrera hasta el olvido.
Con Lamine es improbable que se repita, Yamal ya lideró a España a ganar la Euro 2024 y es la figura de una de las potencias del momento. Pero jugar su primer Mundial es un desafío de otra especie. Las expectativas sobre La Roja son altas, y casi todas están apoyadas sobre un chaval de 18 años. Algo así le pasó a Messi en 2006. Quizás haya varias lecciones ahí para tener en cuenta.
• Christian Pulisic, el “Messi estadounidense”
Aunque en su país se lo conoce como “Capitán América”, fue el propio seleccionador de Estados Unidos, el que propuso la comparación. Para Mauricio Pochettino, no importa la apariencia o su posición, tampoco su carrera europea. Sino su calidad, su influencia y su liderazgo rumbo al Mundial 2026. La referencia es un Messi maduro, la etapa más gloriosa con Argentina. Con esa ilusión en mente, Pulisic querrá ser ese tipo de superhéroe.
• João Félix, el “Messi portugués”
Ocupar este rol a la par de Cristiano Ronaldo no podía ser sencillo. Cuando apareció en Benfica, en 2018, parecía obvio que se trataba del “Messi portugués”. Obnubilado ante su talento, Atlético de Madrid pagó casi 130 millones de euros por su potencial. Cumplió 20 y todo comenzó a demorarse bajo el peso de tantas ilusiones.
Quizás mareado por esa comparación, durante un Atlético-Barcelona, Joao Felix llegó a ponerse cara a cara con Messi, en una postal memorable. Al rato, en la sala de trofeos del club, asumió la grandeza de su rival.
Pasó por Chelsea, también por Barcelona, y por Milan. Ahí, el inglés Kyle Walter le recordó, cuando ya no hacía falta, cuál era su lugar. “Pasá la pelota, acá ninguno es Messi”, le dijo delante de las cámaras. Ahora, en Al Nassr, Joao Felix intenta reencontrarse con el crack juvenil que fue en Benfica.
Es un fijo en Portugal desde 2019 pero, como en los clubes, nunca alcanzó el protagonismo que se esperaba. Más que el socio de Cristiano Ronaldo, se marchitó a su sombra. El Mundial 2026 puede ser el de la redención. Para él, para Cristiano y para todo el fútbol portugués.
• Giorgian De Arrascaeta, el “Messi uruguayo”
La cercanía, y la rivalidad, entre Uruguay y Argentina hacen imposible que algún jugador lleve con soltura este apodo. De los dos lados del Río de la Plata, el “Messi uruguayo” es una quimera, un monstruo imposible.
Pero si miramos el plantel de Marcelo Bielsa para este Mundial 2026, es evidente quién merece este título honorífico: Giorgian De Arrascaeta. Justo viene de superar a Messi como el mejor futbolista del continente en 2025. Al recibir el premio habló casi con vergüenza. “Todos sabemos de la clase que tiene Messi, hay que admirarlo”, dijo.
De Arrascaeta destaca en Sudamérica con la camiseta de Flamengo y ahora intentará hacerlo con la de su país en un Mundial. El creativo es el mejor exponente en la Celeste del último Lionel: más centralizado, asistidor, estratega. Pero nadie en Uruguay se animará a llamarlo así.
Donde Messi es el horizonte
Para estas selecciones Messi funciona como un horizonte. Una meta que promueve proyectos de desarrollo e impulsa a jóvenes talentos a esforzarse para alcanzar ese sueño. Lionel es el modelo a seguir.
• Nestory Irankunda, el “Messi australiano”
Con solo 20 años, Nestory Irankunda ya pasó por Bayern Múnich y ahora gana protagonismo en la Segunda de Inglaterra con Watford. Su carrera es tan veloz como él mismo.
El “Messi australiano” es un extremo derecho explosivo que, según registran, corre hasta 37 km/h. Los que los comparan ven en Nestory un potencial enorme en su fortaleza física. Irankunda corta estas similitudes de cuajo. Cuando le consultan por el mejor la mirada se le pierde. Es como si recordara algún gol favorito del Barcelona: “Para mi es Messi, nadie puede jugar como él”.
De origen tanzano debutó con la mayor de Australia en 2024. Desde entonces, Irankunda es su carta ofensiva para aprovechar espacios en la contra. Es un futbolista ideal para el sistema de juego con el que los australianos, un equipo cada vez más serio, vienen complicando a rivales importantes en cada Copa del Mundo. Nestory será importante para que vuelvan a hacerlo en el Mundial 2026.
• Nikolaus Wurmbrand, el “Messi austríaco”
Hace un tiempo, este apodo supo tenerlo Yusuf Demir, que juega de puntero derecho, pasó por Barcelona, igual que Messi, y pintaba para crack. Pero su carrera se estancó y a los 22, lleva varios años fuera del equipo nacional.
Hoy, el “Messi austríaco” es uno de sus compañeros en el SK Rapid Viena: Nikolaus Wurmbrand. Un veinteañero, habilidoso y veloz, que atrae la atención de los grandes europeos. Ya es un habitual en el plantel de Austria, pero Rangnick todavía no le ha dado muchas oportunidades de brillar. Quizás en el Mundial 2026 lo haga.
• Mohammed Kudus, el “Messi ghanés”
Uno de los mejores talentos de su generación y de su país. Kudus merece ser el “Messi ghanés” por sus movimientos incontrolables y su certera pegada zurda. El admirador de Lionel, debe reponerse al mal momento de Tottenham en la Premier para poder liderar a Ghana en este Mundial 2026.
• Amad Diallo, el “Messi marfileño”
En 2022, cuando pasó de Milan a Barcelona, en Costa de Marfil era común afirmar que el "Messi marfileño" era Franck Kessié. El paralelo tenía en cuenta su importancia para la selección y su influencia en el juego. Pero la potencia física de Kessié no compensaba su desventaja de talento ante Lionel.
En la Costa de Marfil actual, Amad Diallo es quien más se parece al juego de Messi. Es un habilidoso puntero derecho de Manchester United, que encara la cancha en diagonal, que gambetea hasta gritar gol. Por supuesto, Messi es su ídolo y todavía hoy lo mira para tratar de aprender de él. El Mundial 2026 es la chance ideal para mostrar lo que aprendió viendo al mejor.
• Kendry Páez, el “Messi ecuatoriano”
Hace ya mucho tiempo que venimos escuchando hablar del “Messi ecuatoriano”. Después de verlo destacar entre jugadores mayores, Chelsea lo compró el año pasado y decidió cederlo, primero a Racing de Estrasburgo y ahora a River, para darle rodaje de cara al Mundial, donde será importante para Ecuador.
Zurdo, extremo derecho hacia el centro, pero también organizado de juego. Kendry es un gambeteador serial, de los que escasean. Vital para un juego cada vez más mecánico y estructurado.
Se trata de un chico lúcido. Ya en 2023, en diálogo con ESPN, Kendry Páez pedía que no lo presionen con referencias a Lionel: “No quiero que me comparen con Messi, que es alguien especial, muy top. Tengo 16 años y no me pueden comparar con él, porque estoy en desarrollo”.
No le hicieron mucho caso. El problema es que su juego, sobre todo con la selección, genera muchas expectativas. En octubre, en una campaña de Messi con Adidas, Lionel, ya en el rol de sabio, tiene en sus manos una baraja de cartas. Cada naipe es uno de los futuros ases del fútbol y Kendry, por supuesto, es uno de ellos. Veremos si el Mundial 2026 sirve para corroborarlo.
• Sadio Mané, el “Messi senegalés”
Desde hace varios años, el "Messi senegalés" es Sadio Mané. El hoy extremo del Al-Nassr, es la gran figura de la historia del fútbol de Senegal y uno de los mejores en África.
La relación entre ambos es de admiración y respeto. Mané afirmó que Lionel es su inspiración y lo consideró “el mejor de la historia”. Destacó su habilidad y su pasión por el juego: “No se tira y no finge”. Messi le devolvió la gentileza votando por él en la gala The Best de 2019. “Es un gran elogio”, agradeció Sadio.
Casi contemporánea con Messi, el fútbol de Mané fue evolucionando a la par del argentino. Comenzó como un extremo desequilibrante, que ganó todo en Liverpool, y hoy es el líder ofensivo y espiritual de una selección de Senegal que domina su continente y amenaza con hacer algo grande en este Mundial 2026.
• Ben Gannon-Doak, el “Messi escocés”
Entre los escoceses que jugarán el Mundial el extremo de Bournemouth merece esta etiqueta por su desparpajo. Pero, todavía, nadie se animó a compararlos. En 2014, lo hicieron con Ryan Gauld, por su tamaño y habilidad pero nunca llegó a tanto. Sin lugar en la selección, verá el Mundial de cerca. Hoy es figura y capitán de Vancouver Whitecaps.
• Xherdan Shaqiri, el “Messi suizo”
Otro contemporáneo de Lionel en la historia del fútbol. Shaqiri se ganó con su talento un lugar en varios grandes de Europa, Bayern Múnich, Inter y Liverpool, al mismo tiempo que Messi deslumbraba al mundo con Barcelona. En esa época lo bautizaron “el Messi alpino”.
El suizo es como la navaja que popularizó el ejército de su país. Shaqiri tiene respuestas para los problemas dentro de una cancha de fútbol. Más físico que habilidoso, destaca por su creatividad e inteligencia. Siempre está bien ubicado, para defender y atacar. Y el buen pase lo completa con una pegada preciosa. Admirador de Messi, el mejor futbolista de Suiza jugará su 5to Mundial. Para Shaqiri, como para Lionel, quizás sea el último.
• Martin Odegaard, el “Messi noruego”
Ya pasó mucho tiempo pero Odegaard sigue siendo un pibe rubio, con mucha cara de noruego. Cuando lo conocimos, en 2014, lo bautizamos el “Messi de los Fiordos”.
En esa época tenía solo 15 y acababa de debutar en la Eliteserien, la 1ra de Noruega. Real Madrid ya lo tenía en sus planes. Pronosticamos que dominaría el fútbol mundial en las próximas décadas por su habilidad, por la inteligencia con que maneja el momento y lo bien que lo acompañaba su entorno familiar. Exageramos un poco, pero no erramos por tanto.
Odegaard es hoy es una pieza importante de Arsenal, el mejor equipo del momento, y el socio perfecto de Erling Haaland en la Selección. Su juego es mucho más centralizado que en sus inicios pero sigue tan claro como en su adolescencia. Tiene visión, tiene pegada. Si lo necesita, puede gambetear aunque prefiere el pase. Ya nadie discute que es el “Messi noruego”.
• Julio Enciso, el “Messi paraguayo”
En la selección que Gustavo Alfaro lleva al Mundial un talento destaca sobre el resto. El surgido en Libertad es ágil e inteligente, habilidoso y desequilibrante. Sus últimos años en Europa le han dado fortaleza y sabiduría. Pocos comparan a Enciso con Messi, pero deberían hacerlo.
En Paraguay dicen que el “Messi paraguayo” es un niño de 16 años, Robert Junior Silguero Ibáñez, que desde hace un par de temporadas crece en las inferiores del Palmeiras. Responde al modelo juvenil de Lionel: chiquito, veloz, gambeteador y goleador. Es demasiado joven para estar en el próximo Mundial pero vayan teniéndolo en cuenta.
• Hannibal Mejbri, el “Messi tunecino”
Hace unos años el “Messi del Cártago” era Youssef Msakni, un veterano de 34 años que ahora juega en Esperance, en su país. Un talentoso puntero que fue la gran ilusión de Túnez por años pero ya no tiene lugar en su Selección. Entre las estrellas actuales el que destacó de joven, y se parece al Messi actual, es Hannibal Mejbri. Un medio central, más organizador que factor de desequilibrio. Así juega hoy en Burley y en el equipo nacional.
• Mohamed Salah, el “Messi egipcio”
Cuando comenzó a destacar en Liverpool, Mo Salah impresionó por su habilidad a alta velocidad, desde la banda derecha. Hoy, como Leo, se convirtió en un goleador con gran visión. Privilegios de la experiencia.
El egipcio rechaza toda comparación. “Eso es injusto para él”, explica. Su relación es de admiración mutua. Salah dice que Messi es “una leyenda irrepetible”. Lionel afirma que Mo “es el mejor futbolista africano”.
Su suplente en Egipto, Ibrahim Adel (24 años) es el primero en la línea sucesoria por este apodo. Otro extremo picante, pero por izquierda, con facilidad para desequilibrar. Quizás en el Mundial se dé también un cambio de guardia entre los egipcios.
• Ganador del Play-off UEFA A (Italia / Northern Ireland / Gales / Bosnia & Herzegovina)
Federico Chiesa podría ser el “Messi italiano” si relajamos las variables de comparación. El “Messi bosnio” es Esmir Bajraktarevic que llegó a PSV en 2025 con esa marca de calidad. En Gales e Irlanda del Norte los Messi no abundan, como se imaginan. Shea Charles ilusiona a los norirlandeses, más por su pase que por su habilidad. El galés Brennan Johnson no es desequilibrante como el mejor Lionel, pero al menos juega en esa posición.
• Ganador del Play-off UEFA B (Ucrania / Suecia / Polonia / Albania)
El “Messi ucraniano” era Mykhailo Mudryk, pero su carrera se fue a pique. Hoy, Oleksandr Zubkov es una opción pero quizás le estemos pidiendo mucho. Kacper Kozłowski podría ser el “Messi polaco”, aunque es más un organizador que pisa las áreas. El “Messi albanés” debe ser Kristjan Asllani, su habilidad le permitiría ser extremo si quisiera. Y el “Messi sueco” es Roony Bardghji, la joyita que fichó Barcelona. Para confirmarlo le dieron la 19. Veremos quién clasifica.
• Ganador del Play-off UEFA C (Turquía / Rumania / Eslovaquia / Kosovo)
Entre estos europeos, Arda Guler es, desde hace años, el “Messi turco”. El zurdo de Real Madrid es más cerebral pero también sabe gambetear y convertir. Edon Zhegrova era el “Messi kosovar” en 2014, cuando tenía 15. Ahora, a los 30, lucha por un lugar en Juventus. El "Messi eslovaco" podría ser Tomáš Suslov, el creativo que se destaca en Hellas Verona. Y Octavian Popescu podría ser el “Messi rumano” por su perfil desequilibrante.
• Ganador del Play-off UEFA D (Dinamarca / Macedonia del Norte / República Checa / Irlanda)
El “Messi danés” es Jeppe Kjaer. Zurdo, habilidoso y gambeteador, pero todavía no debutó con su selección. El "Messi macedonio" podría ser Eljif Elmas, la figura de Napoli. En el plantel actual, el apodo del "Messi irlandés" lo merece el creativo Finn Azaz. En República Checa, el talento de Adam Karabec lo postula como el “Messi checo”.
Donde Messi es la promesa
En este grupo, Messi ya no es una norma sino una ilusión. Aquí las historias no se sostienen desde los números o los trofeos, sino desde la pasión y la expectativa. Lionel es un símbolo colectivo, una esperanza constante que tiene derecho a surgir en cualquier lugar.
• Louicius Don Deedson, el “Messi haitiano”
Siendo apenas un niño, en 2010, Deedson sufrió y sonrió como nunca. En enero, un devastador terremoto se ensaño con Haití. Mató a 200 mil personas, entre ellas varios familiares, y dejó al país en ruinas. En julio, Louicius pudo conocer personalmente a su ídolo. Tras el final de la temporada, el crack de Barcelona visitó el lugar como embajador de UNICEF en misión humanitaria.
De recuerdo, a Deedson le quedó una hermosa foto en la que Messi se inclina para acercarse a la altura de un niño con la sonrisa más grande del mundo en la cara y una pelota entre sus manos. Hoy, esa imagen es histórica para el fútbol de Haití. Por su habilidad, sus gambetas desde la punta derecha, y ese encuentro Loucius se ganó el apodo del “Messi haitiano”. Para corroborar que fue tocado por alguien especial, en 2025, Deedson completó la parábola con un gol histórico que confirmó la clasificación de Haití al Mundial 2026.
Haití regresa a la Copa del Mundo con la expectativa de hacer un buen papel. Uno digno. Deedson, sueña con lucirse, con hacer muchos goles. Y, seguramente, con renovar su foto junto a Messi.
• Yang Min-hyuk, el “Messi coreano”
El primer “Messi surcoreano” apareció en 2017, en La Masía. Lee Seung-Woo rompió algunos récords juveniles de Lionel, pero lo frustró la misma sanción de FIFA a Barcelona que al japonés Kubo. Nunca llegó a debutar en LaLiga. Estuvo en el Mundial 2018 pero ya no era parte de Corea del Sur en Qatar 2022.
De cara a este Mundial 2026, quien podría llevar esta marca de prestigio es Yang Min-hyuk. Tottenham lo fichó hace un año por su velocidad y su potencial. Ahora, con 19, suma minutos con Coventry City, en la B inglesa. En la Selección, ya acumula un par de partidos. Llamativo por su edad en un seleccionado que suele darle prioridad a los más experimentados. Yang aporta despliegue en las bandas y eso siempre es muy valorado en los físicos equipos asiáticos.
• Ismael Díaz, el “Messi panameño”
Darwin Pinzón cargó con este apodo hace unos años por su don de organizador ofensivo en la Selección. Hace poco le tocó a Estevis López, de 16 años, 10 y capitán del Sub17. Pero en el plantel que jugará el Mundial el “Messi panameño” es Ismael Díaz. Extremo pero diestro, con 28 años alcanzó su madurez en el fútbol mexicano. Esa experiencia liberará su talento en esta Copa del Mundo.
• Jacob Shaffelburg, el “Messi canadiense”
Tiene 26 años y juega en Los Angeles FC. También le dicen el “Messi marítimo” porque nació en Port Williams, un pueblo pesquero en la costa del Océano Atlántico. Shaffelburg es un extremo rápido y desfachatado, también zurdo.
Jacob tuvo un par de duelos ante Messi en la MLS en los que logró destacarse por encima del argentino. A nivel selecciones, en cambio, no pudo hacer demasiado ante Argentina en la Copa América 2024.
De todos modos, Shaffelburg es una pieza clave en el juego ofensivo de Canadá. Su despliegue y su desequilibrio serán vitales en esta Copa del Mundo.
• Sardar Azmoun, el “Messi iraní”
Hace años, en su mejor momento, cuando era una máquina del gol en Zenit (62 goles en 104 partidos), antes de pasar por Alemania e Italia, Sardar Azmoun era, indudablemente, el “Messi iraní”. Ahora, a los 31 años, que destaca pero en la liga de Emiratos Árabes, se ilusiona con una última chance mundialista en 2026.
• Akram Afif, el “Messi qatarí”
Hablamos de una de las grandes figuras del fútbol qatarí en su historia. Tras un breve paso por el fútbol europeo, a los 29 años, lidera al Al Sadd que dirige Roberto Mancini en su patria.
Afif no se parece mucho a Lionel, es más alto y su juego es más vertical, pero imita a la perfección la manera en que levantó la Copa del Mundo en 2022, vestido con el tradicional bisht. Eso parece ser suficiente para que lo consideren el “Messi qatarí”. En el Mundial quizás muestre algo más.
• Mohau Nkota, el “Messi sudafricano”
En el sur de África, un terreno no muy fértil para el fútbol, Messi es una estrella lejana. Ilumina y guía. En 2017, la época dorada de estas comparaciones, cuando Tebogo Tlolane tuvo la chance de probarse durante dos semanas en FC Barcelona fue natural en su país apodarlo el “Messi sudafricano”. Hoy, a los 31 años, Tebogo busca club para postergar el retiro.
Mohau Nkota, en cambio, está en el otro extremo de su carrera como futbolista. Con 21 años, es figura en su selección y se destaca en la millonaria liga de Arabia Saudita. Es un prometedor zurdo, de buena técnica y potencia física, que juega como extremo derecho. Suficientes elementos para vincularlo con Messi. En su club, Al-Ettifaq, Nkota comparte vestuario con el veterano de Liverpool y PSG, Georginio Wijnaldum. Admite que admira a Lionel y que le insiste a su capitán para que le cuente “cómo es jugar con Messi”.
Mohau lleva apenas un año, 9 partidos y 2 goles, en la selección de Sudáfrica. Este Mundial 2026 será su primera experiencia en la Copa del Mundo, y la chance más real que tendrá para conocer qué se siente enfrentar a los mejores.
• Riyad Mahrez, el “Messi argelino”
La etiqueta siempre estuvo vinculada a otros nombres y nunca al suyo. Primero fue Amir Sayoud, que brilló en Egipto, y luego Said Benrahma, de buen paso por Inglaterra y Francia. Pero nadie parece merecerlo más que Riyad Mahrez.
Contemporáneo de Messi, y admirador, no hay mejor argelino que Mahrez. Elijan la categoría que quieran. Por talento, por habilidad o por presencia en el mejor nivel europeo. Ahora, alejado de todas esas luces que lo iluminaron durante años, este Mundial puede ser su último gran acto para Riyad. Justamente, debutará en el torneo ante la Argentina de Messi.
• Leandro Bacuna, el “Messi curazoleño”
En el país más pequeño en jugar un Mundial no es cosa sencilla encontrar al émulo de Lionel. Quizás Leandro Bacuna sea el adecuado. El experimentado volante de 34 años que juega en Turquía, con mucho recorrido en Inglaterra, es de los mejores futbolistas en la historia de Curazao. Quizás en este Mundial, lo desbanque Jordi Paulina, un goleador de 21 años. Ninguno se parece a Messi.
• Musa Al-Tamari, el “Meesi jordano”
Es el 10 de su selección y, como contamos en este artículo, es el “Messi jordano” porque es el mejor futbolista del país, además de su emblema. El apodo se le pegó en Chipre, cuando empezó a ser valorado por su exquisita zurda. Lo mejor de su carrera lo hizo en Francia, donde ganó madurez y se convirtió en uno de los extremos más desequilibrantes de la Ligue 1.
A los 28 años, Musa Al-Tamari, encara esta Copa del Mundo como una consagración. Un momento para competir y celebrar. El jordano se dará el gusto de disputar con Jordania, por primera vez, un Mundial y en la fase de grupos enfrentará a Argentina. Enfrentar a Messi se vive como un regalo en estas tierras.
• Liberato Cacace, el “Messi neozelandés”
El original "Kiwi Messi", como le decían en su país, fue Marco Rojas, un jugador con ascendencia chilena que se retiró en 2025. En su mejor momento, tenía su habilidad, velocidad y capacidad de regate. Jugó en Oceanía, en Colo Colo, en Alemania y en Suiza. Del equipo que irá a este Mundial, quién debe llevar el apodo es Liberato Cacace. Es más carrilero, que delantero. Es mejor en la marca que haciendo goles. Pero, al menos, es zurdo.
• Abbosbek Fayzullaev, el “Messi uzbeko”
Eldor Shomurodov, potente centrodelantero que Roma viene cediendo de forma compulsiva hace años, suele ser llamado el "Messi uzbeko". Sobre todo, porque fue el primero de su patria en destacar.
El apodo estaría mejor en la espalda de Abbosbek Fayzullaev, su compañero en Başakşehir FK de Turquía. Un delantero externo, con habilidad y rapidez, de apenas 22 años. Veremos en el Mundial si alguno nos hace acordar a Messi.
• Jovane Cabral, el “Messi caboverdiano”
Dentro de lo poco que hay para elegir el “Messi caboverdiano” podría ser Jovane Cabral, un extremo izquierdo que funciona de revulsivo en su selección. Con Cabo Verde pisa poco el área, pero es veloz y ordenado. Una versión moderna y aplicada de Lionel. Es mucho mejor opción que Fredson Ramos, alias Fock, uno de los 160 arqueros que ganó una cerveza personalizada, durante una campaña publicitaria, por haber recibido un gol de Messi cuando atajaba en Ceuta.
• Salem Al-Dawsari, el “Messi saudí”
Hablamos de un veterano que es emblema del fútbol de Arabia Saudita y todo Medio Oriente. Puntero izquierdo y diestro, una versión espejada del Lionel que maravilló al mundo desde Occidente.
Estuvieron frente a frente en un partido que ambos recuerdan muy bien. Fue en el inicio de Qatar 2022. Messi abrió la cuenta para Argentina y Al-Dawsari le dio una victoria histórica a su país con un golazo de superestrella. Esa derrota, despertó al equipo que luego sería campeón del mundo. Esa victoria, puso a Al-Dawsari en el radar de muchos que desconocían las virtudes del “Messi saudí”.
A los 34 años, también para Al-Dawsari esta aventura con Arabia Saudita en el Mundial 2026 puede ser la última oportunidad de sorprender al mundo. Y para nosotros, de disfrutarlo.
• Ganador del Play-off Intercontinental 1 (RD Congo / Nueva Caledonia / Jamaica)
Nadie se tomó esta búsqueda más en serio que RD Congo. Su ministro de Deportes firmó un acuerdo con Barcelona para detectar talentos. “Y si sacamos un Messi, ¿qué me dirán?”. Mientras esperamos, Théo Bongonda, veloz pero no muy hábil, podría ser el “Messi congoleño” que juegue este Mundial. El "Messi jamaiquino" es, sin dudas, Leon Bailey. Un extremo físico y desequilibrante, importante en el Aston Villa. Georges Gope-Fenepej es el “Messi neocaledonio”, el 10 de su selección y figura histórica en el fútbol del Pacífico a los 37 años.
• Ganador del Play-off Intercontinental 2 (Bolivia / Surinam / Iraq)
El “Messi boliviano” podría ser Henry Vaca. Es encarador y habilidoso, pero aclara por si hubiera dudas: “Estoy lejísimos del nivel de Messi”. En Irak, ilusiona el talento joven de Ali Jasim, un hábil puntero que es clave por la izquierda. Por posición y juego, y porque se sacaron una icónica selfie el año pasado, el "Messi surinamés" debería ser Jamilhio Rigters. Pero el mejor de Surinam es Sheraldo Becker, un goleador más limitado pero que lleva años en Europa.
Está claro. Desde hace dos décadas, Lionel es la unidad de medida del fútbol en todo el planeta. En cada país se compararon con su talento. Se ilusionan con tener una versión propia. Un ídolo entre los suyos, que se pueda reflejar en ese espejo imposible.
Pero de tanto buscarlo, se hace más evidente lo obvio: Messi es único.
