Tuchel, la solución alemana para las urgencias de Inglaterra en el Mundial 2026

Sostiene la mirada firme desde la profundidad del celeste de los ojos. Cuando da indicaciones con vehemencia al borde del campo de juego y cuando ofrece entrevistas. Si bien es un entrenador con una vasta experiencia en clubes de los más importantes de Europa, está a las puertas de un desafío mayúsculo: devolverle la gloria mundial al fútbol inglés después de una extensa sequía de 60 años. Thomas Tuchel, el director técnico alemán de 52 años, busca la solidez futbolística y la cohesión de un grupo de jugadores comprometidos con la Selección de Inglaterra para cambiar los cuestionamientos que generó su designación en el cargo por la concreción de un festejo tan postergado.

Las preguntas surgen de inmediato: ¿Tuchel es el indicado para este momento de Inglaterra? ¿Tuchel es el DT correcto para el futuro del fútbol inglés?

Las respuestas, claro está, serán concretas cuando finalice la Copa del Mundo 2026 que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá.

Sin embargo, hay argumentos para interpretar que el DT nacido en Krumbach puede conducir a Inglaterra hacia el éxito. De hecho, su andar por las Eliminatorias Europeas rumbo al Mundial fue inmejorable: ganó los ocho partidos que disputó y no recibió goles.

Cuando Mark Bullingham, director ejecutivo de la FA (The Football Association), anunció a Tuchel como el entrenador de Inglaterra dijo que habían elegido al que pudiera "darles las mejores posibilidades de ganar el Mundial".

Estudioso y brillante para resolver cuestiones tácticas, con diferentes esquemas durante los encuentros de acuerdo a las necesidades, Tuchel tiene al arco rival como objetivo principal, sin especial interés en largas posesiones de pelota. El alemán convenció a los jugadores, consiguió resultados y elevó la confianza del plantel.

El DT ofrece un antecedente auspicioso vinculado al fútbol inglés: ganó la Champions League con Chelsea en 2021. De hecho, su trayectoria es envidiable, ya que dirigió a grandes de Europa como PSG y Bayern Munich, luego de darse a conocer internacionalmente con un par de grandes campañas en Borussia Dortmund. En el Mundial 2026, excepto el veterano y laureado Carlo Ancelotti, quien estará al frente de Brasil, otro de los candidatos, no hay entrenador con mejores antecedentes en clubes.

Tuchel, un entrenador con carácter y conflictos con estrellas

La personalidad de Tuchel, simpático y recio a la vez, no siempre tiene la mejor recepción. El entrenador es áspero, tanto cuando habla cara a cara con los jugadores como cuando se pronuncia públicamente. Si considera que debe alzar la voz, lo hace sin maquillaje.

Al DT de Inglaterra le ha costado la convivencia diaria con grandes estrellas del fútbol mundial. En cada club en el que estuvo chocó contra los egos de figuras destacadas.

La primera polémica que envolvió a Tuchel fue en Borussia Dortmund, lo que derivó en su salida del club. En 2019, Pit Gottschalk, quien había trabajado para el diario alemán Bild, escribió el libro Cabin Whispers, en el que desvelaba los motivos por los que el entrenador había abandonado el equipo: Tuchel estaba furioso porque el plantel que había sufrido un ataque al micro que lo trasladaba al partido de Champions League contra Mónaco, con la consecuente lesión de Marc Bartra, no quiso salir a jugar luego contra Bayern Múnich. "¿Con estos holgazanes voy a vencer al Bayern?", habría dicho entonces el técnico. Esto provocó serias tensiones sin retorno en la relación de Tuchel con los directivos.

En Chelsea, el entrenador tuvo un cruce con Romelu Lukaku. El belga había dicho que extrañaba a Inter, su anterior club. A Tuchel no le gustó y respondió públicamente: "Eso no nos gusta. Hace un ruido que no necesitamos. No es útil, pero no queremos darle más importancia de la que realmente tiene. Es muy fácil sacar las cosas de contexto para generar titulares".

Neymar y Kylian Mbappé, nada menos, fueron sus contrincantes dialécticos en su etapa en PSG y de quienes dijo: "Es más fácil dirigir a Lukaku".

En Bayern también aparecieron las polémicas a partir del disgusto de João Cancelo con los escasos minutos que Tuchel lo ponía en cancha.

A Tuchel no le tiembla el pulso en Inglaterra

La impronta de Tuchel ya se vio en Inglaterra: no dudó en dejar afuera a Jude Bellingham del equipo titular e incluso marcó el territorio cuando el mediocampista de Real Madrid mostró su fastidio al ser reemplazado en el encuentro frente a Albania del 16 de noviembre de 2025. "No le gustó, pero a nadie le gusta. Así son las cosas”, dijo el DT. Y agregó: "Esa es la decisión y tiene que aceptarla. Su compañero está esperando al margen, así que hay que aceptarla, respetarla y seguir adelante".

Y si de decisiones firmes se trata, el entrenador alemán se encamina a prescindir de Trent-Alexander Arnold, el lateral derecho más talentoso con la pelota, a quien le cuestiona falencias defensivas. Quien era indiscutible en la etapa de Gareth Southgate, ahora está relegado: solo jugó 27 minutos bajo la conducción de Tuchel.

"Es una decisión deportiva para una posición que podemos cubrir con Jarell Quansah, Tino Livramento y Djed Spence", explicó Tuchel. "Sé que es un nombre importante, un gran talento y una gran carrera, pero siento que sé lo que Trent puede aportarnos y decidí seguir confiando en otros jugadores", agregó el director técnico.

Hay otras ausencias de renombre, aunque no tan importantes como las del lateral derecho de Real Madrid.

Ollie Watkins, delantero de Aston Villa, podría ser un suplente de lujo para Harry Kane. Watkins fue una de las figuras de Inglaterra en la Euro 2024, pero no mostró su mejor nivel en esta temporada. Tuchel se inclinaría por Dominic Calvert-Lewin o Dominic Solanke.

Luke Shaw atraviesa un muy buen momento en Manchester United, aunque nunca fue considerado por Tuchel. En la posición de lateral izquierdo brilla Nico O’Reilly, pero Shaw, con experiencia y buenos rendimientos, podría haber sido considerado.

La mirada del DT, esa de los ojos celestes que cautivan, es amplia y no convoca por nombres propios sino por rendimientos. A pesar de la cercanía con la Copa del Mundo, Tuchel eligió a 35 jugadores para los amistosos de marzo ante Uruguay y Japón, un numeroso plantel al que dividió en dos para observar, analizar y darle oportunidades a la mayoría. "Parece una audición de futbolistas", le remarcaron al entrenador. "Lo es", respondió el bávaro.

Tuchel cuenta con el material necesario para conformar un plantel que lo ubica, sin dudas, entre los firmes candidatos a ganar el Mundial.

Tuchel, en el medio de una rivalidad histórica entre Alemania e Inglaterra

"A dark day for England", tituló el Daily Mail cuando Tuchel fue anunciado como entrenador de Inglaterra. La oscuridad, o al menos los nubarrones que podían precipitarse en una tormenta de críticas, se refería a la histórica rivalidad entre ingleses y alemanes. No solo en lo futbolístico, sino en lo bélico.

Para Inglaterra, Alemania es su gran adversario futbolístico. La historia marca la supremacía de germanos sobre británicos en títulos y cruces decisivos entre sí. Sin embargo, el único Mundial que ganó Inglaterra fue en 1966, en su casa, contra Alemania en la final, en una definición tan emocionante como antirreglamentaria: Geoff Hurst fue el autor del 3-2 en tiempo suplementario con un remate en el que la pelota pegó en el travesaño y luego picó afuera. Así, los ingleses se encaminaron a la victoria 4-2 que les dio el título.

Apenas habían pasado 21 años del final de la Segunda Guerra Mundial en la que alemanes e ingleses combatieron en bandos enemigos, con victoria para los Aliados, de los que formaban parte los británicos. En la Primera Guerra también habían luchado en contra, con la Triple Entente, en la que estaba Inglaterra, como vencedora de un conflicto que reconfiguró la política mundial.

Esta rivalidad deportiva, a veces exacerbada hasta el nivel de las guerras, al menos desde el lenguaje, recorrió un largo camino que derivó en las miradas de desconfianza y resentimiento que generó la designación de Tuchel como director técnico del seleccionado inglés.

El recorrido, por ahora exitoso, deja indemne a Tuchel.

Tuchel, más allá del Mundial 2026

La primera sensación que generó la contratación de Tuchel por parte de la FA fue la búsqueda de un impacto inmediato. Un objetivo a corto plazo. El vínculo era, inicialmente, por 18 meses, hasta la finalización del Mundial. La tercera Copa del Mundo en la que el seleccionado de los Tres Leones tendrá a un director técnico extranjero: Sven-Göran Eriksson, perdió en cuartos de final de Corea-Japón 2002, y Fabio Capello, eliminado en octavos de final de Sudáfrica 2010.

Sin embargo, los resultados satisfactorios, la confianza en el trabajo del DT y los rumores de que grandes clubes de Europa como Manchester United tenían la firme intención de contar con sus servicios provocaron una inesperada decisión: la renovación hasta 2028.

Lo que se vislumbraba como un proyecto a corto plazo con la conquista de la Copa del Mundo como único fin, se modificó. Tuchel, resultados mediante, prolongará su estancia en el banco de Inglaterra.

La mirada, entonces, va más allá del horizonte mundialista. Tuchel no solo es presente, aunque la exigencia inmediata lo posicione ahí. El futuro del fútbol inglés, el del prestigio postergado por tantos años, está en sus manos.