Los trabajadores de un estadio cercano a Los Ángeles votaron a favor de autorizar una huelga, justo cuando el recinto se prepara para albergar el partido inaugural de la selección de Estados Unidos en la Copa del Mundo.
Los trabajadores de un estadio cercano a Los Ángeles votaron a favor de autorizar una huelga, justo cuando el recinto se prepara para albergar el partido inaugural de la selección de Estados Unidos en la Copa del Mundo.
Esto no garantiza que los 2,000 barman, camareros, cocineros y lavaplatos del SoFi Stadium en Inglewood, California, vayan a abandonar sus puestos de trabajo. Sin embargo, les otorga la opción de hacerlo luego de que las negociaciones contractuales con el proveedor de servicios de alimentos del estadio se hayan estancado.
La votación se produce días antes de que el estadio, ubicado cerca de Los Ángeles, albergue el partido inaugural de la selección estadounidense contra Paraguay. Yolanda Fierro, miembro del sindicato, señaló que a menos que se alcance un acuerdo, los trabajadores podrían ir a la huelga de cara al encuentro del 12 de junio.
Fierro explicó que los trabajadores están preocupados por los salarios y la seguridad laboral, en medio de un endurecimiento de los controles migratorios bajo la administración del presidente Donald Trump. Al respecto, el sheriff del condado de Los Ángeles, Robert Luna, declaró esta semana que el Departamento de Seguridad Nacional de EE. UU. le informó que las autoridades federales estarán presentes en los partidos para colaborar con la seguridad, pero no para llevar a cabo controles de inmigración civil.
"¿De qué le sirve la Copa del Mundo a Los Ángeles si los trabajadores no ganan lo suficiente para pagar el alquiler y deben elegir entre presentarse a trabajar o ser secuestrados por el ICE?", cuestionó Kurt Petersen, copresidente de UNITE HERE Local 11. "Si nos vemos obligados a ir a la huelga, esos palcos de la FIFA de 100,000 dólares no tendrán más que agua embotellada y Doritos".
Por su parte, Legends Global, empresa que gestiona la hospitalidad en el SoFi, afirmó que mantiene una relación larga con el sindicato y que está comprometida a alcanzar un acuerdo a través de las negociaciones del contrato.
"Esperamos ofrecer una experiencia de hospitalidad excepcional a los aficionados en los partidos de la Copa Mundial de la FIFA en el SoFi Stadium", expresó la compañía en un comunicado emitido el miércoles.
Sin embargo, Petersen aseguró que las conversaciones sobre el contrato han avanzado a un ritmo "glacial". Detalló que Legends ha aceptado aumentos salariales mínimos para cocineros y lavaplatos, así como la congelación de sueldos para algunos asistentes de palcos y barman, a pesar de que se espera que la Copa del Mundo genere ingresos muy elevados. El sindicato también solicita a Legends protección contra la subcontratación y ante posibles redadas migratorias federales.
César Zamora, barman del estadio, manifestó que ha sido aficionado al fútbol toda su vida y que le rompe el corazón ver que su empleador no realiza los cambios necesarios antes de este gran acontecimiento.
"La Copa Mundial de la FIFA generará enormes ganancias, pero nosotros seguimos luchando por el respeto y la seguridad básica", afirmó en un comunicado. "Merecemos algo mejor, y si eso significa ir a la huelga, estoy listo".
Grupos comunitarios en otras ciudades sede de la Copa del Mundo, como Atlanta y Miami, también han solicitado que se suspendan las medidas de control migratorio en EE. UU. durante los partidos, ante el temor de que los arrestos cerca de los estadios y de las zonas de visualización de los encuentros puedan empañar las festividades.
Se espera que la Copa del Mundo atraiga a millones de aficionados a los partidos de futbol que se disputarán en junio y julio en 11 ciudades sede de Estados Unidos, así como en Canadá y México.
