Llegó el momento de Dibu Martínez en la Selección Argentina

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KANSAS CITY (Enviado especial) – Siempre es el momento del Dibu Martínez. Por su mentalidad ganadora, por no conformarse nunca, por no querer soltar nunca el arco, por ser una pieza fundamental en el exitoso ciclo de Lionel Scaloni a cargo de la Selección Argentina.

Sin embargo, en un fenómeno multicausal, en esta Copa del Mundo todavía no logró mostrar su mejor versión. Se vienen los cuartos de final contra Suiza, una enorme oportunidad para que vuelva a tener la influencia de siempre.

El Mundial de Dibu: la recuperación de la fractura y pocas intervenciones

En el calentamiento de la final de la UEFA Europa League, el 20 de mayo, el arquero de Aston Villa sufrió una pequeña fractura en el dedo anular de su mano derecha. Llevó a cabo un plan especial de trabajo para llegar en condiciones al debut: “Me dieron seis semanas, todos me dijeron que me opere. La verdad es que dejé a mi cuerpo que se cure y cuando se hizo el callo, me dio un poco de tranquilidad”.

Aunque debió atajar incómodo con férula y muchos estribos, al término del 3-0 frente a Argelia confesó en zona mixta: “Hice más en la entrada en calor que en el partido”. Sumó otra valla invicta en el 2-0 contra Austria y su primer gol en contra llegó en el tercer encuentro en el 3-1 frente a Jordania. "Me da bronca que lleguen una vez y entre", le admitió a ESPN con cierto dolor pese al triunfo.

“La verdad es que la pasé mal. Vine acá muy jugado”, reveló al término de la ronda de grupos. Recién de cara al arranque de la fase final pudo comenzar a ejercitarse con el grupo. Ante Cabo Verde ya jugó sin férula y en el cierre de ese partido fue determinante para sostener una sufrida victoria por 3-2 en tiempo suplementario. Contra Egipto también recibió dos goles, uno de cabeza y el otro en una contra que encontró muy mal parada a la defensa.

Al nacido en Mar del Plata, el único de los 26 elegidos que disputó los 480 minutos en cinco partidos, le remataron 39 veces y, de las 9 que fueron al arco, protagonizó 4 atajadas. Según las estadísticas de la FIFA, aparece en el puesto 50 del ránking de paradas. Lo cierto es que en los 5 goles recibidos, poco pudo hacer para evitarlos.

Personalidad de sobra para revertir la imagen

Si algo no se le puede discutir al surgido en Independiente es su cabeza. Cuando era chico, jugaba en la categoría de su hermano Alejandro, dos años mayor. Aceptó no haber quedado en las pruebas que hizo en Boca y River. Se fue con apenas 12 años a vivir a la pensión de Independiente. Se bancó las suplencias y los préstamos en Arsenal.

Siempre supo que le iba a llegar la chance. Como cuando estaba como hincha en Rusia 2018 y vaticinó que sería el arquero del Mundial siguiente.

Pese a las limitaciones físicas, no quiso dejarle el buzo a nadie. Como cuando le tocó reemplazar a Franco Armani en 2021 y pensó: “Agarro el arco y no me lo sacan más”. La definición por penales frente a Colombia fue un antes y un después en su historia con la Selección. Hasta se privó de alzar a upa a su hija recién nacida en plena disputa de la Copa América que terminó con la consagración en el Maracaná.

El propio Emiliano Martínez sabe que todavía no pudo lucirse como de costumbre. Se viene Suiza por el anhelado pasaje a semis del Mundial 2026. El pasado cercano y su autoexigencia invitan a pensar que ahora sí llegó el momento de Dibu.