ATLANTA (Enviado especial) – Absolutamente todos saben que serán testigos de la historia. Por eso se respira un aire diferente en las calles de Atlanta, durante la previa de una nueva presentación de la Selección Argentina. No es un partido más. Se enfrenta nada menos que a Inglaterra, por el pasaje a la final del Mundial 2026. Por eso los sentimientos están a flor de piel.
Mundial 2026, la semifinal: ¿Cómo viven los hinchas el Argentina vs. Inglaterra en Atlanta?
Pablo repitió la cábala de Qatar y viajó junto a sus dos hijos: “Este es un grupo que nos dio un montón en fútbol y en enseñanzas de la vida. ¡Qué feliz de poder compartirlo con ellos! Que entiendan que la vida pasa por laburar y esforzarse, y los resultados finalmente vienen”.
Juan Ignacio admite que al principio no era muy fanático del fútbol y solo tiene palabras de agradecimiento para su padre por el esfuerzo que implica llevarlos a los Mundiales. Santiago lo vive “feliz y nervioso”. Al ser fanático de Racing, está “acostumbrado a sufrir”.
Para Pablo, el recuerdo de lo sucedido el 22 de junio de 1986 está más fresco que nunca: “Vimos el partido con mis papás, los cinco hermanos, mis tíos y mis primos, en una tele chiquita. Cuando fue el primer gol, saltamos y le hicimos pelota la cama a mi viejo. Sacamos las guías que te entregaba Entel y empezamos a meterlas abajo para nivelar la cama porque por cábala no había que moverse (risas)”.
Orlando llegó junto a Ariel y Miguel desde Formosa. Si bien están acostumbrados a las altas temperaturas, buscaron refugio en la sombra del FIFA Fan Festival ubicado en el Parque Olímpico del Centenario. Allí conocieron a Paul y George, padre e hijo que llegaron desde Sheffield, Inglaterra.
“Se acercó el señor y nos preguntó si se podían quedar con nosotros. Obviamente no dudamos. Además, teníamos camisetas para cambiar y se la regalamos, quedó contento. Al rato nos trajo agua…el fútbol abre puertas, amistad, así que estoy feliz de estar acá”, dice con felicidad.
Mientras empieza a lloviznar, Matías camina solo cerca del FIFA Fan Festival. Es de Punta Alta, provincia de Buenos Aires. Todavía no tiene entrada. Le piden de 2000 a 2500 dólares y se escapa de presupuesto.
“Personalmente me genera mucho de querer jugar contra ellos. Estoy leyendo que encima están hablando muchos exfutbolistas…También siempre sentí que a la Scaloneta y sobre todo a Messi, le faltaba jugar contra Inglaterra”, arranca el joven de 36 años. “Cada vez que veo algo del ‘86 me emociona. Si bien no tengo familiares directos, donde vivo soy muy cercano a Malvinas. Yo sé que es un partido de fútbol, pero es un mimo al alma poder ganarles, ¿no?”, agregó.
Leandro, de Guernica, espera la llegada de su hijo de 11 años, que viajó solo desde Argentina para ver el partido. Mientras tanto está acompañado de Julián, quien vive la rivalidad de manera mucho más intensa: “Es histórico, mucho nervio, mucha ansiedad y pensando que se le puede dar un poquito de alegría al pueblo argentino, que nos merecemos”.
“Yo sinceramente lo vivo como un clásico y como una revancha también por todo lo que tiene que ver con la historia. Creo que es un partido aparte, vale un montón para el pueblo. Una mezcla de emociones terrible”, describe el oriundo de San Vicente.
Gustavo llegó con Tino desde Santa Fe y comparte el Mundial con seres queridos que viven en Miami: “En el ‘86 teníamos un cuchillo clavado en el corazón y con eso nos liberamos. Por eso la juventud, que no vio ese partido, no lo vivió como lo vivimos los grandes. Espero que no se transmita a las tribunas y que sea cortés. Pero que sí, que le ganemos a los ingleses…”
Fernando lleva 40 años de casado y junto a su mujer vieron todos los partidos de la Selección en esta Copa del Mundo: “Está bien lo que hace Scaloni, que dice que es solo un partido de fútbol. El común de la gente sabe que no es así, hay sentimientos de raíz que van a jugar en la pasión argentina”.
El hombre de Granadero Baigorria, Santa Fe, no se olvida de los abrazos con sus amigos el día que Maradona hizo historia en el Azteca: “Realmente fueron dos genialidades: una bien argentina y la otra del más grande de la historia junto con Leo”.
Eduardo llegó desde Nueva York especialmente para la semi: “Es un partido mítico para nosotros. Con lo que pasó con Diego fue un claro ejemplo de que nosotros podemos, pero nosotros queremos demostrar que también podemos con Leo”.
Hernán, también nacido en Lanús, no mezcla las cosas: “Dejo la política de lado, lo que pasa en el campo de juego se resuelve ahí. Esperemos poder ver al Enano brillar una vez más y agradecerle por todo lo que nos ha dado”. Al recordar aquel 22 de junio de 1986, se le llenan los ojos de lágrimas: “Era chico, estaba con mi familia todavía viviendo en Argentina. Fue un antes y un después para el fútbol argentino”.
El tiempo parece no pasar. Hay nervios, ansiedad y al mismo tiempo, unas ganas irrefrenables de ganar. Se juega nada menos que un Argentina vs. Inglaterra por las semifinales del Mundial 2026. Un partido que, pase lo que pase, quedará en la historia.
