Inglaterra venció a Francia por 6-4 en el partido por el tercer puesto y así cerró su segundo mejor actuación en la historia de los Mundiales.
El Hard Rock Stadium de Miami fue testigo de uno de los mejores encuentros de la Copa del Mundo.
Lo cierto es que el equipo de Thomas Tuchel fue uno de los animadores más importantes de la competencia, ya que estuvo en tres de los partidos más destacados del Mundial: México, Argentina y Francia.
Párrafo aparte para el nivel que mostraron Harry Kane (6 goles) y, especialmente, Jude Bellingham que anotó 7 goles y mostró una versión de él que hacía años no se veía de forma constante.
El camino de Inglaterra comenzó en el Grupo L, donde venció de forma sólida a Croacia y Panamá, pero empató sin goles frente a Ghana para avanzar como primero.
En 32avos batalló para dejar en el camino a Congo por 2-1, en 16avos enfrentó a México en el Azteca en un encuentro emocionante que terminó 3-2 y luego eliminó a la Noruega de Erling Haaland por 2-1 en cuartos de final.
En las semifinales llegó el duelo frente a Argentina y fue triunfo para los sudamericanos por 2-1, en un partido que Inglaterra estuvo arriba durante 30 minutos en el complement.
Los Tres Leones no acusaron la derrota en semis y dominaron a Francia la mayor parte del tiempo para quedarse con un triunfo increíble por 6-4 en Miami.
De esta manera, Inglaterra logró su segundo mejor puesto en la historia de los Mundiales con este tercer puesto.
La actuación sobresaliente fue en 1966 cuando consiguió en casa su único título, no exento de polémicas por un gol mal convalidado en la final.
Hasta la semifinal de la presente copa del mundo, solo había llegado dos veces a esa instancia. La primera en 1990 (perdió el tercer puesto 2-1 con Italia) y 2018 (perdió con Bélgica 2-0).
Lamentablemente para Inglaterra, sigue sin llegar a una final de Mundial en 60 años y tendrá que esperar otros cuatro para saber si lo logrará en 2030.
