La postura de la Federación Mexicana de Futbol ante los planes de la FIFA e Infantino por vender el Mundial causó polémica debido a que no se alineó con la Concacaf.
LOS ÁNGELES -- Es fascinante la habilidad de la Federación Mexicana de Futbol para hacer el ridículo. Es el conocidísimo y mexicanísimo Síndrome del Clutch: primero mete la pata; después, hace los cambios.
Esta vez, habrá consecuencias. En la Concacaf y ante la FIFA. ¿Y dentro del futbol mexicano? No, absolutamente no.
Ahora que ya se sabe que fue toda de Mikel Arriola, la imprudencia o la estulticia --o ambas--, cuando el 30 de julio pasado postuló que el futbol mexicano miraba con ojos lascivos de cochinito de alcancía la propuesta de Gianni Infantino de prostituir la nobleza y la esencia del futbol, y que apenas 24 horas después, fue por órdenes directas de Bernardo Gómez, el hemisferio izquierdo del cerebro de Emilio Azcárraga Jean, que debió recular, ahora que ya se sabe todo el embrollo, habrá que esperar las consecuencias.
Durante su campaña en 2018 para la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México, Mikel Arriola se confesó católico y logró el respaldo –inútil a la postre—de varios líderes y sectores de la Iglesia, por eso llama la atención que ignore los Proverbios 17:28; “el necio parece sabio si calla”, o a Santiago 1:19: “prontos para oír, lentos para hablar”.Son versículos que hasta Martín Lutero conocía desde los 20 años en la Universidad de Erfurt.
Pero Arriola se precipitó. No recordó el Eclesiastés 3:7: “tiempo de callar y tiempo de hablar”. Y habrá consecuencias…
Fuentes consultadas en torno a la Federación Mexicana de Futbol confirman que el dirigente tuvo un ataque espasmódico de autoritarismo, y como comisionado del futbol mexicano decidió embarcar en su efímero Titanic a la FMF. Aseguró en su panfleto que analizarían la conveniencia y beneficios del proyecto de Infantino.
Su entorno –aseguran--, le urgió a que no publicara ninguna postura sin consultar antes con el Salón de Televisa. “Le dijeron que no era correcto ni oportuno”, explican.
Cuando la FMF hace pública su postura, ya todo se había transformado. Del #InfantinoDream se había pasado, tras una escandalera monumental, al #InfantinoGate. El universo europeo, asiático, africano y hasta el de la Concacaf, habían trepado al presidente de FIFA al patíbulo, del cual, hasta hoy, no encuentra aún la forma de bajarse.
Sí, era la tarde del 30 de julio. Infantino y el minúsculo e inofensivo ratoncito vestido de verde plantaban cara contra el mundo. Vaya, hasta ese entonces, hasta la Conmebol había silenciado y aplacado sus fariseos instintos, y prefirió la pusilanimidad cautelosa del silencio. “Cuando el burro patea, el sabio calla”, recomiendo el viejo refrán.
La manifestación pro-Infantino de la FMF vivió menos que una mosca ephemeróptera, y cuando el presidente de FIFA entregó escudo, espada y dignidad a las puertas de la UEFA, llegó la orden y el texto de Bernardo Gómez. Sí, 24 horas después y 43 palabras en un pasquín de la FMF para tratar de hacer menos ridículo el ridículo.
Pero, habrá consecuencias…
Gente vinculada a Concacaf asegura que la gacetilla publicada por la FMF fue interpretada como un acto de traición. Apenas unas horas antes del exabrupto de Mikel Arriola, la Concacaf había difundido su propio comunicado asegurando que, con el respaldo de sus 41 asociados, rechazaba los planes de Infantino. Sí, entre las 41 federaciones, según Concacaf, estaba la de México.
En el panfleto de Concacaf se aseguraba que la solidaridad de los 41 afiliados, se había consolidado y consensuado tras charlas directas. La postura –e impostura-- de México hacía quedar como mentiroso a Víctor Montagliani, quien sigue con sueños guajiros, insustanciales e insostenibles de aspirar a ser presidente de FIFA.
“Fue mal recibida esa postura de México, especialmente porque el presidente de Concacaf pensaba que podía confiar en su voto”, dijo una fuente. “Después sólo sabemos que alguien habló desde México para disculparse por ese error, y le garantizó que en las elecciones del próximo año (18 de marzo), votarían por el señor Montagliani”.
Geográficamente, Estados Unidos es el socio más poderoso de Concacaf. Pero, el impacto de México, demográficamente en la zona, es el más opulento y vigoroso. Por eso, la acción unilateral de Arriola fue interpretada como traición.
¿Habrá represalias contra el futbol mexicano? La respuesta fue clara: “No debería haber. México es un socio importante a nivel deportivo y comercial. Se le ha representado ante FIFA cuando ha habido presión intensa por el grito homófobo de sus aficionados. Y también se le ha apoyado para que sea una de las sedes del Mundial Femenil”, explicó el mismo entrevistado.
Sin embargo, el complemento de la respuesta transpira aromas distintos: “Aún no sabemos si esas solicitudes que presenta México de compartir la sede de la Copa Oro (2027), de la Copa América (2028) y del Mundial de Clubes (2029), vayan a contar con todo el apoyo de Concacaf. Está por verse aún”.
Sí, habrá consecuencias. En Concacaf y ante FIFA…
En la esfera del futbol mexicano, el doble ridículo de la FMF sólo provocó burlas. Uno de los dueños de equipos aumentó el nivel del chacoteo: “Entre nosotros los dueños nomás nos reímos y decimos que como dijo La Bomba (Juan Carlos Rodríguez), ‘déjalo que se corra él solo’”.
Aunque no ha confirmado su asistencia, Víctor Montagliani ha sido invitado a la Final del Premundial Sub-20 de la Concacaf, a jugarse el próximo domingo en el Estadio Azteca. Durante su visita, la FMF y seguramente gente de confianza de Televisa tratará de amainar las aguas que alborotó Mikel Arriola. Pero, el presidente de Concacaf no sólo se siente traicionado, sino exhibido. Dejó la sensación que no podía controlar ni siquiera a su propio territorio. El pastor conkakafkiano identificaba a la oveja negra de su rebaño.
Y esta vez no bastará con un boletín. Habrá que saber manejar el conflicto (“o malentendido”), con elegancia, pero sin sumisión ante la Concacaf, y ya después, solucionado el conflicto, regalarle al comisionado de la FMF un ejemplar de Platero y Yo de Juan Ramón Jiménez, dedicado a su noble rucio: “Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón, que no lleva huesos”, y que entienda Mikel Arriola, estrictamente, cuál es su papel, en la gran carpa de la parodia que es el futbol mexicano.
Por aquello pues de que “burro callado vale plata”.
