Lo llamaban “pecho frío” tras cada derrota de Argentina, renunció y volvió para ganarlo todo, por lo que deja un legado más grande que el de Maradona... de ese tamaño.
El “pecho frío” que no cantaba el himno, terminó gritándolo. El que no ganaba nada con su selección, lo conquistó todo. El que nunca sería como Maradona, dejará un legado más grande.
El tipo al que su hijo alguna vez le cuestionó: “papá, ¿por qué te ‘matan’ en Argentina?”, insistió e insistió para demostrar que la necedad es también una virtud.
El mismo que a los 35 años fue campeón del mundo, y a los 39 subcampeón, siendo en ambas justas el mejor jugador, con o sin trofeo de por medio.
El que luego de perder una segunda final de Copa América, renunció: “se terminó para mí la selección, no se me da”, pero volvió y seis años después convirtió aquella frase lapidaria en un “ya está, ya está”, tras levantar la Copa del Mundo.
El que nunca se puso por encima de nada ni de nadie cuando se vistió de albiceleste, con todo y que si alguien tenía ese derecho era él.
El que jugaba por un país mientras sus compañeros daban la vida por él, porque les enseñó a no rendirse, predicó con el ejemplo y ejecutó con los pies lo que la mente maestra trazaba.
El que aguantó callado las críticas más duras, burlas, demérito y exigencias desproporcionadas, mismas a las que respondió con futbol y títulos.
El que nunca se autoproclamó el mejor del mundo porque no le interesaba… sus gestas lo colocaron desde hace tiempo en ese sitio y será imposible que alguien lo mueva de ahí.
El que de forma silenciosa cambió el futbol para siempre, sin necesidad de aspavientos, aires de grandeza o capas de héroe.
Es el segundo adiós de Messi —el primero fue cuando salió del Barcelona—, por lo que el tercero y último se acerca de forma irremediable.
Se va “vacío”, sin nada más que dar, como si fuera poca cosa todo lo que regaló. “Nos deja llenos”, resumió Jorge Valdano.
Es una pérdida irreparable... Argentina nunca volverá a ser la misma sin Leo, pero Argentina presumirá por siempre al número 10 que tomó la estafeta de Diego y la llevó hasta la eternidad.
¡Gracias por tanto!
