La renovación de Colombia: ¿Qué cambios esperar tras el Mundial?

Gustavo Puerta es uno de los llamados a liderar el mediocampo de la Selección Colombia en el futuro inmediato. Foto: Getty Images

El Mundial de 2026 marca un antes y un después para una Selección Colombia que en la última década había construido su equipo con base en varios de sus referentes que hoy ya no están. El equipo dirigido por Néstor Lorenzo ha entrado en una etapa de transición donde se deberá dar el recambio generacional con espacio para nuevos futbolistas. La primera convocatoria de la Tricolor anunciada por el entrenador argentino post a la Copa del Mundo es el primer paso para este proceso.

Después de los octavos de final de Mundial pasado, Colombia ya no tiene en su primer llamado a hombres de larga trayectoria como Camilo Vargas, David Ospina, Santiago Arias, Yerry Mina, James Rodríguez y Juan Fernando Quintero. La ausencia de estos dos últimos, representa un cambio significativo desde el punto de vista futbolístico, pues ambos han sido los jugadores sobre los que se depositó la confianza de la creación del equipo en el último tiempo y al menos hombres con similar categoría por ahora no se notan con claridad en el radar de la Selección.

Las caras nuevas empezaron a aparecer, algunos que venían pidiendo pista en el seleccionado y otros que llegaron hasta sorprender por su llamado. La lista de las novedades tiene los nombres de Aldair Quintana, Royer Caicedo, Édier Ocampo, Kevin Andrade, Samuel Velásquez, Daniel Arcila, Jhon Solís, Juan Manuel Rengifo, Matías Orozco, Kevin Viveros, Camilo Durán y Óscar Perea.

La convocatoria cumple con el objetivo de ampliar el grupo de futbolistas disponibles hacia el futuro, Mier y Quintana darán la pelea a un Montero que por ahora parece ser el dueño del arco para Lorenzo. Por su parte Álvaro Angulo y Samuel Velásquez buscarán demostrar que tienen como hacer olvidar a hombres como Mojica o Machado, un Ocampo quiere quedarse con la variante que ofrecía un experimentado como Santiago Arias y avisarle a Muños de su competencia, mientras que Solís y Arcila reclamarán protagonismo en una zona en la que tampoco se llamó a Lerma. En ataque Camilo Durán, Kevin Viveros y Óscar Perea quieren ratificar su buen momento en clubes, en una posición en la que Colombia quiere volver a tener un killer de área.

El sistema de juego sin duda es una de las grandes interrogantes en este momento tras las renuncias de James y Quintero a la Tricolor. Néstor Lorenzo en la mayor parte de su proceso se identificó con un juego en el que había un conductor y ahora habrá que ver si el DT se la juega de la misma manera con un hombre como el mismo Rengifo o un Yáser Asprilla. Pero el seleccionador puede también jugársela y cambiar el dibujo táctico, con otros intérpretes y nuevas ideas, que incluso le den la posibilidad para aprovechar mejor la velocidad y la movilidad de extremos y atacantes, es decir un juego más directo sin la elaboración en la mitad de un creativo.

Los partidos ante México, Paraguay y Perú, serán una primera ventana para observar qué camino tomará la Selección en su nueva versión y bajo el mando de Lorenzo.