Qué lugar tiene Leonel Flores en la nueva Argentina de Scaloni

¿Por qué despierta una expectativa especial que aparezca en el fútbol argentino un juvenil con condiciones? Será que la memoria no es zonza: sabe que se trata del mismo país que alumbró a los que para muchos son los dos mejores jugadores de la historia, y que sigue poblando con talentosos las canchas de todo el mundo. Aunque un gran número de chicos debute cada fin de semana en esas canchas bendecidas, en los últimos tiempos hubo uno que despertó una ilusión todavía más grande, nada menos que con la camiseta de Boca. Se trata de Leonel Flores, un extremo con tanta capacidad que se puso la del seleccionado argentino apenas 76 días después de haber debutado en su club.

Luego de ver los rendimientos que tuvo desde su estreno con gol incluido en la victoria 2-0 ante Sarmiento de Junín por Copa Argentina, Lionel Scaloni decidió darle a Flores una oportunidad en la fecha FIFA. Ya en los 10 minutos jugados en la victoria 4-0 ante Bolivia en Córdoba mostró la misma desfachatez que lo hizo destacarse con la camiseta azul y oro. Como si no le pesara la expectativa puesta sobre el chico de 19 años en este comienzo del camino.

"Desde chico tengo bastante personalidad", explicó sin falsa modestia el propio Flores después del partido. Quedó claro. En el mismo sentido, Rodolfo Arruabarrena, el técnico que cuando vio sus condiciones no dudó en ponerlo en la Primera de Boca, supo explicar sobre él: “Vos le das la oportunidad pero él después se la gana. Una cosa es un entrenamiento y otra totalmente distinta es un campo de juego, primera división, La Bombonera, la Selección. Y él ha respondido”.

Ponerse la camiseta de uno de los seleccionados más ganadores de la historia es un sueño para muchos pero también puede generar temores. Pasa en jugadores que por miedo al error eligen no arriesgar y pierden la frescura. Con él se dio todo lo contrario. "No podemos pedirle a Flores que haga en todos los partidos lo que hizo en estos diez minutos. Hay que cuidarlo, contenerlo. Hay que cuidarlos a estos chicos porque es la única manera de que nos den frutos", comentó Scaloni en los vestuarios del Mario Alberto Kempes, cuando todavía resonaban los ecos de la gran actuación del pibe.

Leonel Flores: las cualidades que ilusionan en Boca y Argentina

Si hubiera que explicarle a alguien qué valor es el que pone a Flores por encima de otros jugadores en su puesto, tal vez lo más importante pase por dos cualidades combinadas: su velocidad inusual asociada a una habilidad que le permite sacarse rivales de encima con un simple movimiento. Esa destreza hace que cada vez que toma la pelota se genere una sensación de peligro inminente para la defensa. Sobre todo cuando cuenta con espacios, esos que se volvieron más escasos desde que los entrenadores y los defensores rivales tomaron nota de sus condiciones.

En medio de la ansiedad que caracteriza a la sociedad argentina, algo que se acentúa en todo lo que se refiere al fútbol, el chico consiguió encender la ilusión de que otra vez haya un jugador que escape a las lógicas habituales. Porque Argentina ya sabe que tiene a algunos de los mejores del mundo en sus puestos, con el Dibu Martínez en el arco, Cuti Romero en la zaga central, Enzo Fernández en la creación y Lautaro Martínez y Julián Álvarez para finalizar las jugadas. Todos ellos son enormes futbolistas que cumplen su tarea casi a la perfección. Pero Flores le ofrece a Scaloni la posibilidad de algo diferente: soñar en cada partido con una jugada por fuera del tablero. Esa imprevisibilidad que sólo aparece en casos muy contados, pero que en los futbolistas de Argentina sabe hacerlo más habitualmente.

Qué lugar puede ocupar Flores en la Selección Argentina de Scaloni

La Selección Argentina recién comenzará a jugar las Eliminatorias a fines de 2027 y lo hará con la garantía de tener ya garantizado un cupo en el Mundial, por albergar uno de los partidos inaugurales del torneo. El primer compromiso oficial de trascendencia entonces aparece recién en 2028 con la Copa América, lo que da al entrenador la posibilidad hasta entonces de experimentar y darles más lugar a los chicos que empezaron a aparecer en los últimos amistosos.

Si bien en ofensiva es muy probable que el técnico se apoye en un esquema con Lautaro Martínez y Julián Álvarez como puntas bien definidos, un jugador como Flores le puede sumar por los costados frescura. Como la que aportan Giuliano Simeone o Nicolás González, con más ductilidad en ofensiva aunque al menos por ahora con menos compromiso en la recuperación de la pelota.

En todo esto, será clave el desarrollo de la carrera de Flores en estos años. Si seguirá en el fútbol local o si dará el salto a una liga europea en la que podría sumar más dinámica y otros argumentos para su juego. Para eso todavía parece faltar un tiempo, aunque a veces esos pasos pueden ocurrir rápido cuando en un club poderoso entra en el radar una aparición fulgurante.

De Caniggia a Mastantuono: por qué hay que cuidar la evolución de Flores

Algunos futboleros de los que ya andan por encima de los 50 años comparan la aparición de Flores con la de Claudio Caniggia, imparable en la Selección y River en la segunda mitad de la década del 80, al que su rapidez le valió el apodo de “Hijo del viento”. A otros un poco más grandes se les activó el recuerdo del imprevisible “Loco” René Houseman, mágico puntero del Huracán campeón del Metropolitano de 1973 y también de Argentina en los Mundiales de 1978 y 1982.

En todos esos casos, como en el de los que ven en él a un nuevo Carlos Tevez, conviene llamar un poco a la prudencia. Recordar que Flores lleva apenas un puñado de partidos en la Primera División de Boca, donde todavía ni siquiera está del todo afianzado como titular porque en su puesto llegó como refuerzo para este segundo semestre el colombiano Sebastián Villa.

Sin ir más lejos, en el plantel de Argentina hay un ejemplo cercano de hasta qué punto el apuro puede ser nocivo en la carrera de un jugador. Franco Mastantuono recién empieza a recuperar en estos días el nivel que mostró en River, después de una temporada difícil en la que no pudo hacer pie en Real Madrid. Fiorentina y el seleccionado cobijan ahora a un chico al que ya se lo visualizaba debutando en el Mundial pero necesitaba más tiempo para crecer y, ante el primer traspié, muchos empezaron a mirar de reojo. Aunque cueste creerlo, es seis meses más joven que Flores.

Lo ocurrido con Mastantuono resulta una muestra elocuente para entender lo que muchos seguramente le están repitiendo al juvenil de Boca: el fútbol, como la vida, es un camino con tropiezos y en el que no siempre se puede ir en línea recta hacia adelante. Aunque en la cancha a veces parezca que no hay manera de pararlo cuando encara hacia el arco rival.