Diferentes futbolistas mexicanos han mostrado su pasión por la lucha libre, en una fusión que le encanta a los aficionados.
Este 21 de septiembre se celebra el Día Nacional de la Lucha Libre y además faltan 60 días para el inicio de la Copa del Mundo de Qatar 2022. Cada cuatro años, el futbol y la Lucha Libre tienen un común denominador en México, pues gracias a la popularidad que ambos deportes tienen en la gente, los estadios donde se alberga el Mundial, se llenan de color, alegría y picardía.
Este año, en el primer Mundial que se celebre en el Medio Oriente, se esperan que en los estadios y en las principales avenidas de Qatar, los aficionados mexicanos se den a notar portando las máscaras de distintos luchadores como Santo, Blue Demon, y de actuales figuras como Místico, Rey Mysterio, La Parka, Dr. Wagner Jr., Psycho Clown, entre otras.
Las máscaras se han convertido un elemento indispensable para identificar a los paisanos que sirven como embajadores al mostrar parte de la cultura y folklore, más si dichas capuchas portan los colores verde, blanco y rojo, que identifican a nuestra bandera.
Pero más allá de que la afición porte máscaras, la relación entre los mundiales de futbol y la Lucha Libre quedó más que evidenciada en el Mundial de Brasil, cuando la marca que viste a la Selección Mexicana se inspiró en la máscara del Rey Mysterio -luchador mexicoamericano reconocido en todo el mundo- para diseñar el uniforme verde que el Tri utilizó en la justa de 2014.
Sin embargo, más allá del colorido que las capuchas de los luchadores aportan en las Copas del Mundo, la relación entre el balompié y el mundo del pancracio ha existido desde hace varios años.
Uno de los ejemplos más destacados es que Sin Cara, estrella de la WWE, regaló una máscara al delantero mexicano, Raúl Jiménez, cuando este militaba en el Benfica de Portugal. El exjugador de las Águilas no dudó en festejar sus goles con la tapa de este gladiador.
Sin Cara y Jiménez han logrado construir una buena relación y defendiendo la camiseta de los Wolves de la Premier League, el ariete mexicano ha celebrado algunos de sus goles con la máscara del gladiador destacando su festejo en las semifinales de la FA Cup en 2019.
Por su parte, Ángel Reyna, exjugador de América, Chivas, Toluca, entre otros, mostró su amor por la Lucha Libre inspirandose en los movimientos de los gladiadores para festejar sus goles. Tras marcar un triplete con Monterrey en la Concacaf Liga Campeones 2012, festejó aplicándole "La Mística" a uno de sus compañeros, maniobra que el delantero ya había practicado durante los entrenamientos de Rayados.
Otro jugador que festejó en alguna ocasión con un gesto luchístico fue Pablo Barrera, quien vistiendo la playera de Pumas celebró al más puro estilo de John Cena y su “UCME” tras perforar las redes de la cabaña del Atlas.
En más festejos, destacan Gabriel Pereyra, quien con Atlante solía celebrar sus goles poniéndose la máscara del Místico, con quien llegó a convivir tanto en la Arena México como en las canchas. También destaca que el exportero del Monterrey, Omar Ortiz, un tiempo solía saltar al terreno de juego portando una máscara de Blue Demon.
A finales de los 80 y principio de los 90, clubes como América, Necaxa, Cruz Azul y Atlante, realizaban un breve espectáculo en el medio tiempo de cada partido, y llegaron a destacar las “cascaritas” entre rudos y técnicos, que al final, independientemente del marcador, terminaban en una auténtica batalla campal.
En fin, la relación entre lucha libre y futbol deja de manifiesto la pasión y entrega que despiertan los dos deportes más populares en México y son muestra clara de la cultura y alegría que distinguen a los mexicanos en todo el mundo.
