Mina, el héroe incompleto

Los actos heroicos no siempre tienen final feliz. Muchas veces son momentos perdidos en el medio de un camino que termina con resultado negativo. Instantes de gloria que por sí solos ya valen la pena, más allá de los desenlaces. La Selección Colombia vivió uno de esos momentos en los octavos de final de la Copa del Mundo ante Inglaterra. Yerry Mina fue el protagonista.

La Tricolor no había jugado bien y sólo había mostrado rebeldía en los últimos veinte minutos. Entonces, en tiempo cumplido, Juan Guillermo Cuadrado envió un centro perfecto y el defensor chocoano clavó su tercer cabezazo goleador del Mundial. El central que comenzó como suplente se convertía en el hombre más determinante de Colombia en Rusia 2018. Tres goles en tres partidos, todos para sumar puntos. Su remate en el estadio Spartak de Moscú ya forma parte de la historia grande del fútbol colombiano, más allá de la definición por penales.

"El gol fue una alegría muy importante para mí porque él Señor me lo regaló. Agradecerle a mi familia y mis amigos, los que siempre están en los momentos difíciles, que son pocos", explicó el central chocoano en la zona mixta. Mina se convirtió en el segundo máximo artillero de Colombia en Mundiales y en el primer jugador desde 2002 que marca tres goles de cabeza en partidos consecutivos. El anterior había sido Miroslav Klose.

Además de darle vida y esperanza al equipo cuando ya estaba casi derrotado, el jugador de Barcelona fue una de las figuras del partido por su enorme capacidad defensiva. Junto a Davinson Sánchez neutralizaron el poder de Harry Kane y apuntalaron el juego de la Tricolor desde el fondo.

"Estoy triste porque queríamos ganar el partido, lo dimos todo, salimos con dolores, pero bueno, hay que levantar la cabeza y agradecer a este grupo maravilloso que nos brindó la confianza. Nos merecíamos más después de todo lo que luchamos", afirmó el héroe. Y agregó: "ahora todo el mundo está triste, con bajón, pero el fútbol es esto, ahora toca levantarse".

Mina también confirmó que sufrió una lesión durante el partido pero no quiso salir. "Fue una jugada previa al gol. Se me jaló el aductor y me duele pero lo dejé todo en el campo y por ese lado salgo feliz porque no me guardé nada. Los muchachos también salieron con calambres. No se guardaron nada. Agradecerle a este maravilloso grupo por dejar todo en la cancha y a Colombia por siempre apoyar".

El máximo artillero de la Tricolor en este Mundial fue quien más alegrías le dio al pueblo colombiano. Hoy la derrota duele pero en el futuro se recordarán esos momentos con mucho cariño y admiración por una generación que ya está en la historia.