¿La postergación del fútbol le viene bien o mal a la Selección?

EFE

Por estos días la Selección Argentina de Lionel Scaloni debía estar dando los primeros pasos rumbo al Mundial de 2022. La fecha inicial de las Eliminatorias arrancaba con Ecuador, de local, y contra Bolivia, de visitante. Pero el coronavirus obligó a postergar los compromisos deportivos. Y el fútbol y la clasificación al Mundial deberán esperar. Siempre es duro el camino hacia una Copa del Mundo. Y este, en principio, no iba a ser una excepción.

¿Le sirve a la Selección la suspensión del fútbol? ¿O por el presente de sus jugadores era mejor arrancar la competencia como estaba previsto?

Sin dudas, el rodaje intenso que venían teniendo las principales figuras del equipo iba a ser un punto a favor para la albiceleste. Después, claro, había que ratificar el buen momento en la cancha.

Messi, que estará ausente en el primer compromiso por la roja sufrida en las semifinales de la Copa América ante Chile, pero disponible para el segundo partido, llegaba en un buen momento personal, tras una temporada que arrancó con lesiones y altibajos.

Agüero venía cumpliendo buenos partidos en el Manchester City de Guardiola, donde anotó a comienzos de marzo el gol del triunfo ante el Aston Villa por la final de la Copa de la Liga de Inglaterra. Igual llegaba Nicolás Otamendi, su compañero en los Ciudadanos, un referente de la defensa.

Lautaro Martínez, figura en el Inter, pasaba un muy buen momento en el Calcio. Tanto, que el Barcelona lo quiere para sus filas. Lo mismo pasaba con otros jugadores importantes para el entrenador Scaloni, como De Paul, Paredes, Acuña o Tagliafico.

Paulo Dybala y Germán Pezzella están infectados por el coronavirus. Se espera que puedan recuperarse a la brevedad, y que pronto estén a disposición del entrenador cuando todo vuelva a la normalidad.

Un ausente en la lista de Scaloni es Angel Di María. Titular en el PSG, el Fideo tuvo algunas molestias físicas en los últimos compromisos de la Ligue 1. Tal vez el parate le venga bien para recuperarse, y para volver a ganarse la confianza del DT.

En el arco hay seguridad por donde se la mire: Juan Musso llegaba destacándose en el Udinese, al igual que Andrada en Boca y Armani en River.

Pero el momento de cada uno de los futbolistas resulta a esta altura una anécdota. No sólo la suspensión del fútbol, sino también la imposibilidad de poder entrenar de manera normal debido a las cuarentenas obligatorias, algo fundamental para el deportista de elite, abre varios interrogantes de cara al futuro.

Eso, en principio, no es una buena noticia para la Selección. Pero está claro que todos los jugadores del mundo, y todas las selecciones, deberán pasar por este mismo proceso. Y que todos tendrán que arrancar de cero para cuando la pelota vuelva a rodar.