Eliminatorias o Copa América, el dilema

Por primera vez desde 1997, la Copa América llegará precedida de una jornada de Eliminatorias. El nuevo siglo llegó con cambios en el fútbol sudamericano, que se organizó al estilo europeo y dejó de disputar su competencia más importante cada dos años. Entonces, la clasificación mundialista llenó más espacios y se convirtió en la competencia más competitiva de la región. Hoy, la pandemia del covid 19 obligó a modificar los calendarios y a revivir viejas sensaciones. Y algunas no son muy placenteras, como la que tienen los entrenadores al decidir qué jugadores utilizarán en cada compromiso.

En 1997 se disputó una jornada de Eliminatorias el 8 de junio y solo tres días después comenzó la Copa América en Bolivia. Brasil, campeón mundial vigente en ese tiempo, y Paraguay, beneficiado por la fecha libre, fueron los únicos seleccionados que se prepararon de forma exclusiva para el torneo más antiguo del mundo. Los otros ocho conjuntos sudamericanos debieron entrenarse para ambos desafíos casi de manera simultánea y la gran mayoría eligió priorizar la búsqueda del pasaje a la Copa del Mundo.

Solo Bolivia y Venezuela jugaron la clasificación al Mundial y la Copa con los mismos planteles. Colombia utilizó nombres similares, pero no llevó a Bolivia a su estrella Carlos Valderrama. Argentina viajó sin figuras como Roberto Ayala, Matías Almeyda, Diego Simeone, Hernán Crespo y Ariel Ortega; Uruguay prescindió de Paolo Montero, Pablo Bengoechea, Fabián O'Neil y Darío Silva; Chile de Marcelo Salas e Iván Zamorano; Ecuador de Iván Hurtado, Ulises De la Cruz, Alberto Montaño y Agustín Delgado; y Perú de Nolberto Solano, Flavio Maestri y Roberto Palacios. Fue, como queda claro, una Copa América devaluada en la que Brasil aprovechó su oportunidad y Bolivia la localía.

Hoy, la situación parece ser diferente. El dilema no es tan pronunciado y los seleccionadores están en condiciones de contar con la gran mayoría de sus jugadores para disputar ambos campeonatos. De todos modos, la trascendencia de los desafíos plantea el dilema: ¿es necesario priorizar o se puede competir del mismo modo en Eliminatorias y Copa América?

Uno de las dificultades que plantea el fútbol de selecciones hoy es el poco tiempo de trabajo que tienen los cuerpos técnicos. Los futbolistas juegan unos pocos partidos por año con sus equipos nacionales y lo hacen casi sin entrenarse con el grupo. Estas semanas de junio pueden ser una gran oportunidad para afianzar virtudes, corregir defectos y trabajar mucho mejor de cara a un año y medio que terminará con el Mundial en Qatar.

Si, como se espera, la mayoría de las selecciones juegan las dos fechas de la clasificación y la Copa América en Argentina y Colombia con los mismos planteles, varios terminarán la travesía con nueve partidos jugados en poco más de un mes. En el fútbol actual, es casi imposible encontrar una circunstancia similar, por eso los DTs intentarán aprovechar este tiempo con los hombres que mejor se adaptan a sus ideas.

Pero no todo es positivo. La pausa internacional llega al final de una larga temporada europea, que comenzó tarde por la pandemia y lo hizo casi sin preparación. La mayoría de los jugadores sudamericanos vendrán con una gran cantidad de partidos en sus espaldas y quizás sea necesario dosificar esfuerzos. Dependerá de los nombres propios y de las necesidades de los equipos. Lo que nos lleva otra vez a la pregunta... ¿qué debe priorizarse?

La respuesta más rápida es "el Mundial". Nada lo supera en importancia y el camino sudamericano es demasiado difícil como para relajarse. Por eso, está claro que los diez seleccionados primero pondrán el objetivo en los dos partidos clasificatorios, sin mirar más allá de ese horizonte. Aunque las Eliminatorias recién comiencen, recuperarse de un inicio malo es muy complicado y Colombia, Chile, Bolivia, Perú y Venezuela ya tienen poco margen de error. En cambio, Argentina, Brasil, Ecuador, Uruguay y Paraguay no pueden bajar la intensidad tras un buen comienzo.

La Copa América da prestigio y es uno de los dos torneos continentales más valiosos del mundo. Nadie la despreciará y se jugará con lo mejor, pero siempre con un horizonte claro: Qatar 2022.