América y Jardine cierran la trilogía ante Chivas con golpe de autoridad

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Javier Alarcón: "América avanzó y Chivas vuelve a sus miserias" (2:27)

El Guadalajara cayó 4-0 ante el América en el duelo de vuelta de la Concacaf Champions Cup. (2:27)

El técnico brasileño cerró la trilogía de Clásicos con una goleada, en un partido donde vibró como un aficionado más de las Águilas


André Jardine cerró la trilogía de los Clásicos ante Chivas con el resultado más importante, una goleada 4-0 y el pase a los Cuartos de Final de Concacaf Champions Cup.

Desde su llegada al estadio mostró un gesto de firmeza, convicción y confianza. André Jardine vivió su primera interacción con la afición de América que alentaba a sus jugadores mientras bajaban a del autobús y él se llevó la mano al corazón.

El protocolo previo al juego duró más que la ventaja de Chivas, André Jardine daba sus primeros paseos en el área con los brazos cruzados, en silencio, cuando llegó el gol de Brian Rodríguez.

Con los puños cerrados y como tirando golpes al aire, Jardine celebró con fuerza el gol del empate momentáneo en el marcador global; el entrenador americanista se abrazó con su cuerpo técnico y algunos jugadores de banca antes de volver a su postura sobria.

Para el minuto 10, intercambió sus primeras palabras con el arbitro asistente que estaba cerca de su área, señaló a un par de jugadores mientras el silbante escuchaba con atención.

Pero fue pasados los 20 minutos cuando reclamó furioso al guatemalteco Walter López, juez central, luego de no señalar una falta sobre Diego Valdés y permitir que de esa jugada Chivas finalizara con un disparo a puerta.

A la media hora de juego no se había ni acercado a la banca, se mantuvo al borde de su área dando indicaciones con mucha intensidad a Brian Rodríguez y Cristian Borja, los jugadores que tenía más cerca.

Parecía que se iban a los vestidores cuando América orquestó un contragolpe que terminó en gol de Valdés. Jardine levantó los brazos antes de que Raúl Rodrigo Lara lo abrazara con ímpetu.

Sin embargo; la ventaja no le quitaba el enojo a Jardine que antes de bajar al vestidor al descanso buscaba reclamarle al árbitro; pero su cuerpo técnico y Diego Ramírez lo frenaron. Fue el directivo el que se encargó de acercarse al silbante.

Para el segundo tiempo, André salió más tranquilo y en cuanto cayó el gol de Zendejas ya ni siquiera lo festejó, simplemente se acercó con su asistente para indicar las primeras modificaciones.

El último episodio de euforia y en donde se gastó lo que le restaba de energía fue en el gol de Álvaro Fidalgo para correr a máxima velocidad hasta el tiro de esquina y felicitar a su jugador en lo que pudo ser el momento más emotivo del partido, cuando festejó como un aficionado más.

Jardine cerró la noche regalando una acción que permitió que todo el estadio lo aplaudiera, cuando controló de pecho un pelotazo que cayó justo hasta su posición en el área técnica.

América sigue en la ruta de conseguir el único título que le hace falta con André Jardine como técnico: la Champions Cup de Concacaf, ahora el rival será Cruz Azul.