El brasileño aseguró que estaba en su día libre y defendió su compromiso con Santos tras no viajar al partido de la Copa Sudamericana.
Neymar, delantero del Santos, aseguró este jueves que estaba "en su día libre" tras los ataques recibidos por acudir a un torneo de póquer mientras su equipo disputaba una eliminatoria en Venezuela y recomendó a sus críticos que se ocupen de sus "propias vidas".
El 10 respondió a los comentaristas y aficionados que le acusan de falta de compromiso por jugar a las cartas mientras el Santos se enfrentaba con Universidad Central de Venezuela (UCV) en la ida de la repesca para acceder a los octavos de final de la Copa Sudamericana.
"Estaba aquí preparándome para el segundo entrenamiento y me acordé de que, durante mi día libre, mucha gente se puso a hablar de que fui a jugar al póquer", afirmó en sus redes sociales mientras se ejercitaba en el gimnasio.
"Entrené por la mañana, no fui al partido y luego volví a los entrenamientos. Estaba de descanso. Pero siguen hablando, en fin. Me estoy preparando para entrenar. ¿Puedo entrenar o también van a seguir criticándome? Ocúpense de su propia vida", añadió con sorna.
El exjugador del FC Barcelona y París Saint-Germain (PSG), bastante molesto, terminó el vídeo dando unas palmadas a la cámara de su teléfono en señal de reprobación.
Neymar se reincorporó el pasado viernes a la disciplina del Santos después de disfrutar de unos días de vacaciones tras su discreta participación en el Mundial 2026, en el que la Canarinha cayó en octavos de final frente a Noruega.
El atacante de 34 años empezó entonces un plan físico específico para recuperar el tono, con lo que no viajó a Valencia con el resto de sus compañeros para el partido de ida de la repesca de la Sudamericana, disputado el martes.
El conjunto paulista goleó por 1-4 al cuadro local en el Polideportivo Misael Delgado de Valencia, con tantos de Gabriel Bontempo, Gabriel Menino, Thaciano y Rony.
Ese mismo martes, Neymar publicó una serie de fotografías en sus redes sociales en las que aparecía sonriendo durante su participación en un torneo de póquer, en la ciudad de São Paulo.
Al día siguiente, el máximo goleador histórico de la Canarinha ensayó una primera respuesta ante las críticas con el siguiente mensaje: "La vida es una broma. 'No te tomes la vida tan en serio'".
Neymar, del que se espera que reaparezca este sábado en el partido del Campeonato Brasileño frente al Chapecoense, es un gran aficionado al póquer.
Pocos días después de ser eliminado del Mundial 2026 y anunciar su despedida de la selección brasileña, estuvo presente en otra competición de póquer en Las Vegas, de la que fue eliminado a las primeras de cambio, según la prensa local.
