Hay una pregunta que parecía reservada para otro tiempo y que volvió a aparecer después del Mundial: ¿puede Lionel Messi ganar otra vez el Balón de Oro? La respuesta tiene que buscarse en una temporada concreta, en los partidos que disputó, en los goles que marcó, en las asistencias que dio, en los títulos que consiguió y en el impacto que tuvo cuando la competencia alcanzó su punto máximo. Ahí aparece una candidatura que tiene argumentos propios.
Messi tiene 39 años y vuelve a estar entre los 30 nominados al premio. Busca su noveno Balón de Oro después de haber conquistado ocho, pero su historia anterior no forma parte de los criterios principales de esta edición. France Football establece tres aspectos para la evaluación: el rendimiento individual, el rendimiento colectivo y los títulos, y la clase y el fair play. La trayectoria dejó de ser un criterio específico. La discusión, entonces, vuelve al presente.
Y el presente que entra en la votación tiene dos capítulos enormes. Con Inter Miami, Messi fue campeón de la MLS Cup, ganó el Botín de Oro y fue elegido MVP de la liga por segundo año consecutivo. Con la Selección Argentina llegó a la final del Mundial, marcó ocho goles y dio cuatro asistencias. Terminó con el Balón de Plata del torneo y la Bota de Plata. Doce participaciones directas en los 19 goles de la Selección durante la Copa del Mundo.
Con esa edad, además, Messi jugó la final de un Mundial y amplió todavía más una colección de registros que ya parecía imposible de extender. La edad le agrega una dimensión extraordinaria a sus números. La candidatura, sin embargo, se sostiene en esos números.
Messi, una temporada que empezó en Miami y terminó en la final del Mundial
La primera parte del argumento está en Estados Unidos. Durante la temporada 2025 de la MLS, Messi convirtió 29 goles y entregó 19 asistencias en la fase regular. Fue el máximo goleador del campeonato, ganó el Landon Donovan MLS MVP y se convirtió en el primer jugador en la historia de la liga en conquistar ese premio en temporadas consecutivas.
La producción tuvo además un componente colectivo. Inter Miami ganó la MLS Cup por primera vez en su historia y Messi fue elegido MVP de los playoffs. En la postemporada participó directamente en 15 goles, con seis tantos y nueve asistencias. En la final ante Vancouver Whitecaps dio dos asistencias en la victoria 3-1.
Los números explican por qué la candidatura comenzó a tomar forma antes del Mundial. Messi terminó la temporada regular con 48 contribuciones de gol en 28 partidos. Sus 29 tantos le dieron el Botín de Oro y 28 de ellos llegaron en jugada abierta. También estableció un récord de la MLS al participar en diez partidos con múltiples goles durante una misma temporada.
Hay una declaración de Messi que ayuda a entender su propio enfoque durante este período. Cuando habló de su estado físico y de su relación con el fútbol, explicó: “En general, no pienso en mi edad dentro de la cancha, sino en el placer de jugar al fútbol, y me siento bien físicamente”.
Después profundizó sobre aquello que todavía lo mueve: “Estoy feliz y con ganas de seguir intentando ganar y darlo todo sin pensar en los años”. Y dejó una frase que parece escrita para esta discusión: “Jugar es lo que amo, y trato de rendir siempre al máximo”.
La MLS le dio premios individuales. Inter Miami le dio un título. Argentina le iba a ofrecer el escenario más exigente de todos.
Messi, ocho goles, cuatro asistencias y una final del mundo
El Mundial 2026 convirtió una candidatura importante en una imposible de ignorar. El recorrido tuvo diferentes versiones del mismo futbolista. Hubo goles, asistencias, conducción, pausa, pelota parada y participación en partidos cerrados. Ante Argelia marcó tres goles. Frente a Austria convirtió dos. En semifinales contra Inglaterra no marcó, pero entregó las dos asistencias del triunfo argentino por 2-1.
Después de aquella semifinal explicó qué veía en el equipo: “Este equipo tiene un juego muy fluido, muy bueno, tiene paciencia, sabe leer los momentos del partido”. Y agregó: “Creo que eso demuestra una vez más lo que es la fortaleza de este grupo, la mentalidad que tiene y el juego”.
Argentina llegó a la final. España ganó 1-0 y se quedó con la Copa, mientras que Messi fue elegido el segundo mejor jugador del Mundial, detrás de Rodri. Ese detalle debe formar parte de cualquier análisis serio de su candidatura. El premio individual del torneo no fue suyo.
La producción de Messi durante la Copa, sin embargo, quedó registrada en números que pesan dentro de cualquier discusión individual. Con sus ocho goles de 2026 llegó a 21 en Mundiales y quedo segundo, detrás de Mbappé con 22 conquistas, en la tabla de máximo goleador histórico de la competición. También amplió a 34 sus partidos mundialistas y disputó una final a los 39 años.
El dato que resume mejor su torneo quizá sea el más sencillo: 12 participaciones directas en 19 goles argentinos. Más de la mitad de los tantos del equipo tuvieron intervención directa del capitán. Esa es la dimensión de su candidatura cuando el premio pide evaluar rendimiento individual y capacidad para ser decisivo.
El noveno Balón de Oro aparece en una carrera con rivales de enorme temporada
Messi no llega solo a esta discusión. Harry Kane terminó la temporada con 61 goles en 51 partidos para Bayern Munich y conquistó Bundesliga, Copa de Alemania y Bota de Oro europea. Kylian Mbappé marcó 42 goles con Real Madrid, ganó el Pichichi y terminó como máximo goleador de la Champions con 15 tantos. Lamine Yamal fue campeón del mundo con España y elegido Mejor Jugador de LaLiga. Rodri fue campeón mundial y recibió el Balón de Oro del torneo.
Ese contexto vuelve más interesante la candidatura de Messi. El noveno premio no depende de comparar su edad con la de los demás. Depende de cuánto pesa una temporada en la que ganó títulos, recibió premios individuales y llegó a la final de la Copa del Mundo después de producir ocho goles y cuatro asistencias.
También hay declaraciones recientes que muestran la dimensión que otros protagonistas del fútbol le atribuyen a su candidatura. Lautaro Martínez, que también está entre los nominados, fue contundente cuando le preguntaron por Messi: “Sin dudas. Es el mejor del mundo. Es el mejor de la historia de este deporte”.
Rodrigo De Paul también se refirió a la discusión: “Desafió todos los límites, a todas las edades, compitió contra jugadores extraordinarios y fue el mejor del Mundial”. Después aclaró: “Para mí, no hay tal discusión. Pero bueno, no soy yo quien vota”.
Casemiro eligió una respuesta similar: “Ya sabemos que con Messi todo es posible”. Y cuando apareció específicamente el Balón de Oro, señaló: “Lo demostró en la Copa del Mundo”, aunque también recordó que él no forma parte del jurado.
David Beckham fue todavía más directo al hablar de la candidatura: “Probablemente fue el mejor jugador del Mundial”. Y agregó: “Tiene 39 años y su impacto en cada partido fue enorme. Es algo extraordinario”.
Son opiniones de futbolistas, compañeros, dirigentes y figuras vinculadas al deporte. No deciden el premio. Sirven para mostrar que la discusión sobre Messi volvió a instalarse entre quienes estuvieron cerca de su temporada y de su Mundial.
Messi, a los 39: la discusión vuelve a los números
La edad es el elemento que transforma la candidatura en una historia extraordinaria. Messi disputó su sexto Mundial, llegó a otra final y produjo ocho goles y cuatro asistencias cuando ya había cumplido 39 años. En Miami fue campeón y recibió distinciones indivuduales..
Hay una diferencia importante entre el contexto y el argumento. Los 39 años explican por qué su temporada genera semejante impacto. El rendimiento explica por qué puede competir por el premio.
France Football establece el rendimiento individual como primer criterio. Después aparecen los logros colectivos y los títulos. La clase y el fair play completan la evaluación. La trayectoria anterior no figura como criterio específico. En ese marco, los ocho Balones de Oro que Messi ya ganó funcionan como antecedente histórico, pero el noveno tiene que construirse con lo que hizo durante el período evaluado.
Nominated for the 2026 Ballon d'Or ⬇️
— Ballon d'Or (@ballondor) September 8, 2026
Lionel Messi@InterMiamiCF@Argentina#ballondor pic.twitter.com/CxxIMyGlIQ
Y allí el expediente es contundente: 29 goles y 19 asistencias en la temporada regular de MLS, Botín de Oro, MVP, MLS Cup, MVP de los playoffs, seis goles y nueve asistencias en la postemporada, ocho goles y cuatro asistencias en el Mundial, Balón de Plata, Bota de Plata y una final del mundo.
Messi tampoco necesita que desaparezcan los méritos de sus rivales para tener una candidatura. Kane tiene una temporada goleadora extraordinaria. Mbappé tuvo una producción enorme y fue Bota de Oro del Mundial con diez goles. Yamal fue campeón del mundo y una de las figuras de España. Rodri fue campeón mundial y Balón de Oro de la Copa. La carrera está por el premio cargada de argumentos.
El voto ya tiene además un límite temporal preciso. El período considerado para el Balón de Oro 2026 fue del 3 de agosto de 2025 al 19 de julio de 2026. Eso significa que los grandes partidos que Messi disputó después del cierre, por más impresionantes que hayan sido, no pueden utilizarse para sumar méritos a esta edición.
La pregunta, entonces, queda reducida a una temporada y a una evidencia concreta. ¿Puede un futbolista de 39 años ganar el Balón de Oro? La respuesta es "Sí". Messi volvió a poner esa posibilidad sobre la mesa porque durante la temporada evaluada siguió acumulando títulos, premios individuales, goles, asistencias y actuaciones decisivas.
El noveno no se explica por los ocho anteriores. Se explica por el Messi de esta temporada.
Y ese Messi llegó a los 39 años a una final del mundo.
