Manchester United y Tottenham se enfrentan este fin de semana en la Premier League, con una presión cada vez mayor sobre sus nuevos entrenadores, Michael Carrick y Roberto De Zerbi, tras unos arranques de temporada decepcionantes. Tottenham, que aún no ganó, apenas sumó dos de los 15 puntos posibles y ocupa el último puesto de la tabla, mientras que Manchester United, 12.º, registra una victoria, dos empates y dos derrotas.
De Zerbi recibió un fuerte respaldo de Tottenham en el mercado de pases durante el verano, con una inversión superior a los 300 millones de libras, y firmó un contrato por cinco años hace apenas seis meses. Pero su estilo expansivo y basado en el funcionamiento colectivo no es fácil ni rápido de implementar, y su única experiencia previa en un contexto de presión similar fue en Marseille, donde un inicio prometedor terminó deteriorándose debido a tensiones internas y externas.
Carrick, por su parte, todavía es joven en términos de experiencia como entrenador y viene de clasificar a Manchester United a la Champions League la temporada pasada. Además, no está tan ligado a una única idea futbolística como su rival, por lo que United puede optar por defender más atrás, preocuparse menos por la posesión y explotar las transiciones cuando sea necesario. Y aunque un enfoque más pragmático suele ser motivo de críticas en Old Trafford, ha demostrado ser un recurso probado y efectivo para mantener a flote el proyecto en la era posterior a Sir Alex Ferguson.
Cambiar de entrenador después de apenas unas pocas jornadas parece prematuro, pero el fútbol suele escribir sus propios guiones y el perdedor, o ambos si terminan empatando, quedará inevitablemente sometido a una mayor especulación cuando se asiente el polvo.
La temporada pasada, ambos clubes fueron cuestionados por mantener demasiado tiempo en sus cargos a sus anteriores entrenadores, Ruben Amorim y Thomas Frank, y eso seguramente estará presente en la mente de los dirigentes. Pero en un mercado de entrenadores de mitad de temporada poco abundante en opciones seguras o creíbles, ¿a quién podrían recurrir United o Tottenham si fuera necesario?
Eddie Howe, 48 años, sin club

Sobre el papel, parece ser el objetivo número uno para ambos equipos si las cosas se complican.
Aunque Howe no ofrece garantías de conquistar grandes títulos, sí representa una apuesta segura capaz de mejorar a cualquiera de los dos clubes gracias a su amplia experiencia en la Premier League y a su probada capacidad para trabajar bajo presión en Newcastle.
Puede que algunos aficionados no consideren estas cualidades prioritarias, pero son aspectos realmente importantes a la hora de dirigir instituciones de semejante magnitud.
Desde el punto de vista táctico, Howe es razonablemente pragmático y no necesitaría una reconstrucción profunda. Ha demostrado capacidad para adaptar su planteamiento a las debilidades del rival y no tiene problemas en ceder la posesión cuando la situación lo requiere. Sin embargo, en el contexto adecuado, sus equipos también son capaces de controlar los partidos, dificultar la salida rival mediante una presión intensa y superar a los adversarios combinando juego asociativo, cambios de ritmo y superioridades por las bandas.
El único gran interrogante es que Howe ha expresado públicamente su deseo de tomarse un descanso del fútbol, por lo que el momento de una posible oferta podría ser decisivo.
Mejor encaje: Tottenham. Uno de los organizadores de mediocampo más importantes que tuvo en Newcastle, Sandro Tonali, ya está en Spurs y podría beneficiarse de responsabilidades más definidas, algo que Howe suele proporcionar. Además, Tottenham parece tener más de la energía física, calidad técnica y movilidad en el mediocampo que él acostumbra a priorizar.
Antonio Conte, 57 años, sin club

Aunque contratar al exentrenador de Juventus, Inter, Napoli, Chelsea y Tottenham podría parecer una idea imposible, hay aspectos de su perfil que lo convierten en una opción interesante para Manchester United.
Pocos entrenadores pueden igualar a Conte cuando se trata de transformar rápidamente un equipo incompleto o en problemas en un conjunto competitivo.
Y aunque el italiano ha mostrado una mayor flexibilidad táctica en los últimos años, especialmente en Napoli, la herencia de la plantilla construida por Ruben Amorim, diseñada para jugar con tres centrales y carrileros, podría resultarle útil si decide mantener su habitual esquema 3-5-2.
A menudo se lo considera injustamente un entrenador "defensivo", probablemente por su pasado en Juventus. Conte no presiona simplemente por presionar y considera imprescindible que la estructura defensiva funcione antes de liberar a los jugadores en otras fases del juego.
Sin embargo, sus mejores equipos, basados en una comprensión precisa de los roles, amplitud y organización colectiva, pueden resultar apasionantes, atacando con convicción a través de prácticamente todos los jugadores excepto los centrales.
Eso sí, su próximo club necesitaría una estructura jerárquica fuerte capaz de gestionarlo. En ese sentido encaja menos en el modelo moderno de entrenador rodeado de grandes departamentos especializados, analistas de datos y estructuras colaborativas.
Conte es un obsesivo táctico por derecho propio, pero sus métodos siguen siendo más tradicionales y autosuficientes.
De hecho, en sus dos últimos trabajos su carácter explosivo y su obsesión por el control terminaron eclipsando parcialmente sus éxitos.
Pero en el entorno adecuado sigue siendo perfectamente capaz de cambiar el rumbo de un club.
Mejor encaje: Manchester United. Un regreso a Tottenham parece muy improbable, pero es posible imaginar que United lo considere, aunque con cautela. Pocos entrenadores ofrecen una solución tan inmediata.
Arne Slot, 48 años, sin club

A pesar de una decepcionante segunda temporada en Liverpool tras haber conquistado la Premier League en la primera, una llegada a Manchester United parece descartada por la rivalidad entre ambos clubes.
Sin embargo, fuentes de ESPN aseguran que Slot fue un candidato serio para dirigir a Tottenham antes de que el club eligiera a Ange Postecoglou en 2023 y, bajo una directiva diferente, podría sentirse tentado.
La mejor versión de los equipos de Slot controla la posesión, presiona agresivamente y ataca con velocidad.
Existen ciertas similitudes con la forma en que De Zerbi utiliza a los centrales y a los mediocampistas retrasados para iniciar las jugadas y escapar de la presión rival, aunque serían necesarios algunos ajustes relacionados con los espacios y las distancias.
Esto podría funcionar en Tottenham, especialmente con incorporaciones como Tonali y Mateus Fernandes capaces de repartirse tareas en la base de la jugada.
Además, el rol de mediapunta, fundamental en el éxito de Dominik Szoboszlai durante la primera campaña de Slot en Liverpool, debería repartirse entre James Maddison, Xavi Simons y Dejan Kulusevski.
La clave estaría en encontrar el equilibrio adecuado entre creatividad, movilidad dentro del área y trabajo sin balón.
Mejor encaje: Tottenham. Aunque los resultados todavía no lo reflejen, el plantel de Spurs posee suficiente profundidad, calidad, energía y velocidad para desarrollar su modelo de juego.
Ernesto Valverde, 62 años, sin club

Pocos entrenadores pueden igualar el currículum de Valverde. Abandonó Athletic Club al final de la temporada pasada después de una tercera etapa en el club, varios años después de haber conquistado dos títulos consecutivos con Barcelona entre 2017 y 2019.
Su estilo combina dominio de la posesión con ataques rápidos en transición, generalmente construidos alrededor de extremos veloces y laterales ofensivos.
Le gusta que sus equipos partan de una base defensiva sólida, aunque esa estructura se resquebrajó de forma poco habitual durante su última temporada en Athletic Club, y posee suficiente pragmatismo para adaptar sus ideas a los recursos que tiene disponibles.
Como consecuencia, sus equipos suelen ser competitivos y rara vez son superados tácticamente.
Lo que reduce sus opciones de llegar a Tottenham o Manchester United es que su prestigio ha pasado relativamente desapercibido fuera de España y Grecia, donde también tuvo etapas exitosas con Olympiacos.
Para bien o para mal, hoy resulta difícil imaginar a un entrenador extranjero desembarcando en la Premier League a una edad tan avanzada.
Mejor encaje: Manchester United. Valverde suele apoyarse en extremos rápidos y directos que buscan constantemente atacar espacios o superar rivales en el uno contra uno, mientras buena parte de la organización ofensiva recae sobre un interior dinámico o un mediapunta por detrás del delantero.
Además, es menos dogmático que muchos técnicos actuales respecto a la necesidad de que los centrales dirijan la construcción desde atrás, algo que podría favorecer a United.
Julian Nagelsmann, 39 años, sin club

Durante años fue considerado uno de los entrenadores más interesantes de su generación. Sin embargo, su reputación sufrió después de una salida controvertida de Bayern Múnich y de una etapa con Alemania que terminó con la eliminación ante Paraguay en los dieciseisavos de final del Mundial de este verano.
Por otro lado, esas experiencias también le permitieron aprender mucho y posiblemente esté mejor preparado para dirigir a un gran club de la Premier League que cuando dejó RB Leipzig hace cinco años. Las principales virtudes de Nagelsmann, su creatividad y pensamiento lateral, también pueden convertirse en sus puntos más débiles. Sus ideas ofensivas son fascinantes: movimientos coordinados, múltiples líneas de pase y una gran fluidez posicional. Pero la libertad táctica que concede y algunas decisiones inesperadas pueden terminar generando confusión.
Por un lado, su obsesión por los detalles mejora a determinados jugadores. Por otro, puede complicar a otros. Esto es especialmente relevante en la Premier League, donde la intensidad suele obligar a muchos equipos a adoptar enfoques más equilibrados para minimizar errores.
Mejor encaje: Tottenham, aunque por poco. Encajaría bien en Spurs, que ha invertido mucho en ciencia aplicada al fútbol durante los últimos años. Sin embargo, aunque su estilo se acerca más al de De Zerbi que al de Carrick, también exige una enorme cantidad de trabajo en los entrenamientos. La pregunta es si tendría tiempo suficiente para desarrollarlo en mitad de una temporada. Además, su tendencia a adelantar un lateral o un mediocampista para ayudar en la construcción plantea interrogantes sobre cómo respondería la estructura defensiva, especialmente en Manchester United, ante un modelo de juego cercano a lo experimental.
Otras opciones
Kieran McKenna, 40 años, sin club
Su pasado vinculado a las academias de ambos clubes resulta atractivo, pero sigue siendo visto como una apuesta de riesgo. Su trabajo de cinco años en Ipswich Town fue extraordinario y seguramente aparecerá en varias listas de candidatos de prestigio, pero parece más probable que su próximo empleo en la Premier League llegue en un entorno más estable que en un gigante sumido en una crisis. Pocas personas cuestionan su capacidad como entrenador. La verdadera duda es si ya acumuló la experiencia suficiente para estabilizar una institución enorme sometida a una presión constante.
Francesco Farioli, 37 años, FC Porto
Curiosamente, Farioli le debe mucho a Ineos, accionista minoritario de Manchester United, ya que fue quien facilitó su salto desde Alanyaspor a Nice en 2023. Desde entonces sufrió un fracaso espectacular al perder la Eredivisie 2024-25 con Ajax pese a tener nueve puntos de ventaja cuando quedaban cinco jornadas. Sin embargo, logró reivindicarse conquistando el título portugués con Porto. Según medios portugueses, el joven entrenador italiano posee una cláusula de rescisión de 15 millones de euros durante los períodos de mercado y de 20 millones fuera de ellos.
