Se retiró Robert Flores, el uruguayo que en River no pudo confirmar ser 'el nuevo Enzo Francescoli'

Robert Flores tuvo un paso efímero por River Plate de Argentina. Fotobaires.com

El futbolista uruguayo Robert Flores le confirmó a ESPN que decidió retirarse y dar por finalizada su carrera deportiva como profesional, la cual tuvo su punto más alto en el River de Juan Ramón Carrasco en el 2008, lo que generó que Villarreal comprara el pase del enganche que luego fue cedido a préstamo a River de Argentina, donde provocó un gran y efímero entusiasmo con ser el ‘nuevo Enzo Francescoli’.

El retiro de un jugador de fútbol rememora diferentes momentos y genera diversas maneras de recordarlo, dependiendo de cómo haya sido el vínculo y el rendimiento del futbolista en diferentes clubes.

Tal vez la innegable masividad de algunas instituciones como River de Argentina, donde la expectativa que provocó la llegada de Flores lejos estuvo de ser correspondida, o Nacional de Uruguay, club con el que sólo jugó quince partidos, tienda bastante el concepto general sobre este futbolista nacido el 13 de mayo de 1986 en Montevideo.

Para otros menos, Flores, antes de su única temporada en River argentino y de su año en Nacional después, era quien dirigía no la orquesta, sino la tormenta de juego vertiginoso que proponía el River de Juan Ramón Carrasco en el 2008, aquel equipo que terminó segundo en la Tabla Anual de la temporada 2007/08 y que cayó en la final del Clausura ante Peñarol por 5 a 3 en el mes de junio.

Aquel flaco con la número 15 le daba la aceleración precisa al tiki tiki de Jotaerre, elenco que en quince partidos llegó a convertir 48 goles, de los cuales tal vez el de más elegancia haya sido el convertido por Flores ante Wanderers en el Parque Viera, pinchándosela al golero rival desde la medialuna.

El público uruguayo comenzó a llenar las canchas a donde iba el River de Carrasco, porque se sabía que goles no faltarían y que esa electricidad de aquellos juveniles como el Japo Rodríguez, Flores o Jonathan Urretaviscaya pronto iba a driblear al propio fútbol local como con los defensas rivales, y así por ejemplo el enganche diestro fue comprado por el Villarreal de España.

Incluso en mayo de ese 2008 Flores llegó a debutar y jugar dos partidos con la Selección Uruguaya del Maestro Tabárez, ingresando en los amistosos ante Noruega y Turquía, compartiendo equipo con Diego Godín, Diego Forlán y Luis Suárez, entre otros.

Un mes después de concretada la transferencia al Submarino Amarillo, Flores llegaba a Buenos Aires con 22 años y con el calificativo de ‘El Nuevo Príncipe’ impuesto por los medios de prensa ante la similitud física y de juego entre Flores y el Enzo Francescoli, que también había llegado al Millonario tras brillar en un equipo del Prado de Montevideo (en su caso había sido Wanderers).

¿Si soy el nuevo Francescoli? No, el Enzo fue un grande; si te comparan con él quiere decir que estás haciendo las cosas bien, pero voy a tratar de hacer lo mío. Soy un jugador al que le gusta tener mucho la pelota, con zancadas largas, bastante rápido y de muy buen pase”, destacaba Flores en sus primeras declaraciones como jugador del Millonario.

El uruguayo fue la primera incorporación del elenco argentino, por entonces presidido por José María Aguilar, para la temporada 2008/09, donde llegó a jugar quince partidos, convirtiendo dos goles: en su debut ante Colón en agosto del 2008, y en su penúltimo encuentro, ante Tigre en junio del 2009.

Tras su año en River volvió a Villarreal, que en el 2010 lo cedió a préstamo nuevamente, sumándose a Nacional, club con el que ganó el Clausura 2011 y el Campeonato Uruguayo 2010/11 primero siendo dirigido por Luis González y luego por Juan Ramón Carrasco.

Con la camiseta del Bolso, Flores disputó 17 partidos oficiales (dos por la CONMEBOL Libertadores 2011), por lo que su búsqueda de continuidad otra vez no tuvo éxito, volviendo a salir al exterior, donde jugó en Litex Lovetch de Bulgaria, y luego en Palestino de Chile, Deportivo Quito de Ecuador y Sport Recife de Brasil.

En julio del 2014 regresó a River de Montevideo, siendo primera opción de cambio en el 4-4-2 vertical del entrenador Guillermo Almada que en el Apertura 2014 terminó en la cuarta posición. Para el Clausura 2015, donde el darsenero fue vicecampeón, Flores comenzó como titular, pero una lesión muscular en la tercera fecha hizo que perdiera el puesto en el once de Almada.

La temporada 2015/16 volvió a encontrar a Flores con Juan Ramón Carrasco en River, pero primero el equipo dependió casi en exclusiva del momento de sus delanteros (Nicolás Schiappacasse, Santiago ‘Morro’ García y Michael Santos), y para el segundo semestre el juego bajó su rendimiento tras la marcha del Morro a Godoy Cruz.

Desde agosto del 2016 hasta abril del 2021, Flores defendió a Boston River, donde, bajo la conducción de Alejandro Apud y conformando la mitad de la cancha con Diego Scotti y Pablo Ceppelini, logró dos clasificaciones históricas y consecutivas a la Copa Sudamericana, siendo el Sastre además uno de los equipos con mayor identidad futbolística, incluso con ciertas características disruptivas con los discursos sobre el juego que habitualmente se imponen en el fútbol uruguayo.

En el 2021 se incorporó a Villa Española, donde jugó los últimos partidos de su carrera profesional, camino que dejó chispazos de buen fútbol y mejor técnica que pudo disfrutarse, como con la gran mayoría de los futbolistas, cuando tuvo un contexto que la favoreciera.

En el recuerdo de la carrera de Flores puede que primen las frustraciones de los hinchas de River de Argentina o de Nacional, aunque los mendigos de buen fútbol, como lo era Eduardo Galeano, agradecerán los enganches a velocidad y el sonido en los cambios de frente durante alguna tardecita en el Parque Saroldi.