Hugo De León, leyenda de Nacional en sus roles como jugador y entrenador, repasó cómo se dio el título de la Libertadores de 1980, contó cómo vivía los clásicos ante Peñarol y compartió su visión del presente deportivo del equipo.
En entrevista con el programa “Convocados” (El Espectador Deportes), De León recordó este miércoles la gesta de la obtención de la CONMEBOL Libertadores de 1980 al cumplirse 45 años de este hecho. “Se va poniendo cada vez más lejano. Durante el día recordamos lo que fue la semana previa y el festejo, pero se va cada vez alejando más en el tiempo lo que fue esa gran victoria”, comentó.
Recordando esa Libertadores del 1980, el exdefensa del Bolso repasó que él era de los más jóvenes del plantel junto a Arsenio Luzardo y que los mayores les inculcaban cómo jugar en cada partido. “Lo vivíamos a full cada partido. En cada fase nos jugábamos como si ese fuera ‘el’ partido. Desde la primera fase se sintió que el equipo era compacto y sabía lo que quería”, indicó.
De León se refirió también al título que logró como entrenador en 1998, cortando la posibilidad de que Peñarol obtenga un inédito sexenio de campeonatos. “Lo que tuvo el equipo en cada partido fue la concientización de lo que nos jugábamos y la importancia de lo que teníamos que hacer. El equipo fue muy consciente en el momento decisivo. La experiencia de haber errado en los clásicos de la Libertadores lo revertimos en el primer clásico decisivo por el Uruguayo, que ganamos con una gran actuación de Camejo. Cada uno hizo lo que les había prometido que si hacían teníamos grandes chances de ganar”, expresó.
De León y los clásicos
Consultado sobre qué recuerda de cómo vivía las semanas previas a los clásicos, dijo que antes empezaban a vivir 15 días antes los duelos ante Peñarol. “Era otra manera de vivir el fútbol, no teníamos la dispersión que tienen los jugadores hoy con las redes sociales. Vivíamos el día a día pensando en el fútbol, por eso creo que estábamos con mayor concentración y atención a lo que hacía el rival para que, llegado el momento, poder hacer frente a su potencial y poder vencerlos”, contó.
Repasando algunos clásicos especiales, De León fue consultado por el recordado episodio en el que Pablo Bengoechea, por entonces jugador de Peñarol, le hizo el gesto de los cinco dedos de la mano en referencia al Quinquenio obtenido por los aurinegros. “Fue un error de él, yo estaba reclamando su expulsión al árbitro porque tenía amarilla e hizo un foul de tarjeta y no se animó a expulsarlo. A pesar de que conocía a muchos jugadores, yo no les hablaba en la cancha porque era una falta de respeto y él tuvo la infelicidad de hacerme ese gesto. Después reconoció que fue un error, porque yo no le hablaba a él, yo le hablaba al árbitro. Y cuando lo hizo, le señalé la pantalla del estadio marcando que íbamos ganando 3 a 2”, contó.
Una pasión tricolor
De León también confesó que nunca estuvo en sus planes dirigir a la Selección Uruguaya: “para mí, la Selección era Nacional”. “Cuando salió algún entrenador de la Selección, los cabecillas de ese grupo habían pedido que yo fuera el entrenador, pero nada más. Sentí que los jugadores importantes de aquel grupo habían puesto mi nombre para estar pero no estaba en mi planificación. Siempre dije que mi Selección era nacional y siempre lo cumplí. Era donde yo sentía que iba a estar a gusto”, confesó.
El exDT del Bolso, que vive en Porto Alegre, se refirió al presente de Nacional y dijo que “el equipo mejoró, encontró los resultados, vinieron jugadores nuevos y esperamos que siga creciendo para lograr el torneo”.
Respecto a la vuelta de los referentes que llegaron desde el exterior, como Nicolás Lodeiro o Sebastián Coates, dijo que lo vivía “con mucha alegría porque son jugadores que le dieron mucho al club en su momento”.
