Nacional y Peñarol jugaban un primer tiempo parejo en el Gran Parque Central, sin llegadas importantes a los arcos, hasta que Emanuel Gularte tuvo una chance clarísima para abrir el marcador.
A los 23 minutos, Leo Fernández se hizo cargo de un tiro de esquina desde la derecha y, aunque el centro parecía algo pasado, le quedó servido a Gastón Togni, quien con una gran volea sacó un remate cruzado.
La jugada preparada, que parecía tener como objetivo un tiro al arco o un centro rasante para que alguien la empujara, derivó en una intercepción de Gularte, quien con el control se sacó de encima a su marcador en el área chica.
Sin embargo, algo mal pisado y con el arquero Mejía vencido, increíblemente el zaguero con paso por el fútbol mexicano pateó directo al palo.
Instantes después, el clásico se detuvo por la lesión de Sebastián Coates.
