Tomás Verón Lupi: el apellido doble, el número 27 y el por qué no querían jugar con él cuando era niño

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Tomás Verón Lupi y el curioso origen de su gambeta (2:29)

El atacante argentino de Racing de Montevideo comentó cuánto le gusta proponer duelos y contó por qué sus compañeros de colegio no lo querían a la hora de jugar al fútbol. (2:29)

Tomás Verón Lupi ha comentado en ESPN Uruguay algunas de las particularidades de su carrera, como el apellido doble, la importancia del número 27 y el por qué no querían jugar con él en el colegio.

En una entrevista realizada en 2024, el actual futbolista de Nacional explicó por ejemplo la razón de su ‘doble apellido’: “Verón es por mi papá Gustavo y Lupi por mi mamá Valeria; como que queda bien decirlo junto y tanto en Argentina como en Uruguay dicen Verón Lupi, parece que es compuesto, pero en realidad son dos. Queda bien y me copa porque cuando tengo que buscar algo en Twitter o en alguna red social, al poner Verón Lupi ya sé que sale siempre”.

Habiendo tanto Verón, el Verón Lupi me distingue un poco más”, dijo sonriendo.

A su vez, el argentino contó que su madre también está presente en el número de su camiseta, dorsal que tuvo en Racing y que tiene en Nacional: “Ella nació el 27 de abril, así que cuando elegí la camiseta en Racing fui un poco por ese lado, después terminaron saliendo bien las cosas, me tatué el número y quedó firme. Ella también cree mucho en la Virgen de la Medalla Milagrosa que también tiene que ver con el 27”.

El desarrollo de su gambeta y la búsqueda de duelos

Verón Lupi contó sobre las posiciones que ocupó en su carera: “Desde chiquito jugaba de cinco y de repente en un momento me probaron de nueve y me di cuenta que era rápido, y a partir de ese momento empecé a jugar siempre adelante. En novena (en Quilmes), con trece años, me tiraron un poco para el costado e hice todas las inferiores de extremo; he jugado de extremo, mediapunta y en 2023 en Racing también lo hice de interno”.

En la citada entrevista con ESPN Uruguay en 2024, recordó respecto al desarrollo de su gambeta: “De chiquito no se la pasaba a nadie, la realidad es esa. Me criticaban mucho y mis compañeros no me querían porque no se la daba a nadie; yo creía que corriendo hasta el arco iba a llegar más rápido que con pases. Después me empecé a dar cuenta que no es tan fácil llegar al arco corriendo; sí a veces no la largo cuando la tengo que largar, pero obviamente creo que ese pensamiento de chico me ayudó un poco a completar la gambeta después de grande”.

“Si sabés tocar y pasar, y también gambetear, creo que sos muy completo. Y si te falta alguna de las dos se puede trabajar obviamente, pero creo que todo lo que uno va aprendiendo de chico es clave para cuando uno es más grande, y después sí intentar formarse de grande desde lo táctico es importante, pero creo que la gambeta y los controles no se deberían perder’, expresaba en su momento.

Verón Lupi también comentaba entre risas que hoy mantiene muy buen relación con aquellos compañeros que se enojaban con él: “En la gran mayoría, ellos terminaron estudiando; entonces digo ‘¡qué suerte que no se las pasaba porque me iban a devolver un libro!’ Estudiaron un montón y consiguieron cosas gigantes como profesionales; a mí no me tocó ese camino, pero la verdad estoy contento por ellos”.

Me encanta proponer duelos con los rivales. De eso depende mi juego, cuanto más duelos gane más peligroso voy a ser yo y más peligro vamos a generar”, sentenció.