Pablo García: "Sé que me hice la fama de metedor, pero siempre me gustó jugar"

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La sub-19 del PAOK de Salónica es entrenada por Pablo García, excapitán de la selección uruguaya e ídolo de ese club griego. En entrevista con el programa “Último al arco” de radio Sport 890, el exjugador habló sobre su rol como DT, sus aspiraciones a futuro y reflexionó sobre su pasado.

El “Canario” contó que ha aprendido mucho de todos sus años en el fútbol y que a sus jugadores de la academia del PAOK les dice que “tienen que jugar libres al fútbol, dejarlos que se coman la pelota, que hagan lo que piensan”, pero remarcó la importancia de enseñarles que tienen que salir a ganar.

“Nosotros jugábamos siempre a ganar, en el campito, a las cartas o a la bolita. El PAOK tiene mucha presión y si no les enseñás a ganar ahora, cuando suban al primer equipo van a encontrar algo nuevo. También, me gusta jugar al futbol. Sé que mucha gente dice que el Canario es metedor, sé que la fama me la hice, pero siempre me gustó jugar. Quizás no lo demostré del todo en la selección porque siempre estaba primero el corazón y se olvidaba de lo otro, pero me gustan los equipos que juegan al fútbol. Tampoco me gustan mucho los equipos de posesión como el Barcelona de Pep Guardiola, me gusta el futbol vertical, dinámico, llegar rápido al arco”, comentó.

El inhóspito mundo del Real Madrid

García habló también sobre algunas decisiones de las que se arrepiente de su carrera, y dio un ejemplo bastante particular que fue su paso por el Real Madrid.

“Estaba en Osasuna, terminaba el contrato y me ofrecían contrato de por vida. Me dijeron: ‘firmá los años que quieran y lo que quieras ganar’. Salió lo del Real Madrid, y también me quería el Barcelona de Rijkaard. Ahí me dejé llevar. Si tuviera que volver, no sé si iría al Real, no sé si firmaría ese contrato”, confesó el antiguo volante del equipo merengue.

Pablo García llegó al Real Madrid en 2005, en una etapa en la que estaba llegando a su fin la etapa de “Los Galácticos”, en la que el presidente Florentino Pérez llevaba al club a los mejores jugadores del mundo con fichajes multimillonarios.

“A veces, no es todo color de rosa. No es fácil. Tenés que ver los momentos. Estaban todos los fenómenos y era el último año de algunos. No era fácil jugar ahí, había mucha cancha para correr. Habían cambiado de entrenador. También, filmaron la película ‘Goal’, todos los días sacaban fotos. No estaba preparado. Yo venía de Osasuna, más pueblo, más de gente trabajadora, más equipo, tenía un buen entrenador como el Vasco Aguirre. Había llegado el Chengue, teníamos nuestro asado de los jueves. Me costó y sufrí en el Real, no disfruté”, comentó.

También dijo que en el vestuario no había una gran unión, sino que varios grupos con subdivisiones según las nacionalidades o los idiomas que hablaran. Además, dijo que en su primer día tuvo un roce con un jugador. “Me hizo un gesto feo y era el primer día. Tuve que, no hacerme respetar, sino decir ‘acá estoy yo también’”, contó el “Canario”.