Sebastián Viera: el golpe más duro de su vida que lo llevó a pensar en dejar el fútbol

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El futbolista del Junior Sebastián Viera dijo en entrevista a ESPN que su pase frustrado al Arsenal fue “el golpe más duro de mi vida” y que al llegar al Villarreal le dijo a su representante que si lo rechazaban “dejaba el fútbol y me dedicaba a estudiar”.

En 2005, Viera era codiciado por el Arsenal. Sin embargo, no logró pasar la revisión médica. Sobre ese momento, el arquero recordó que “fue el golpe más duro de mi vida. Iba con toda la ilusión de jugar en el fútbol inglés y que me digan que no puedo jugar… Vino Arsène Wenger, me dio la mano y me dijo ‘Goodbye’. Yo no entendía nada”.

“Fue loco porque salimos de la revisión médica, que fueron seis horas, y Daniel (Fonseca, su contratista) venía con cara de preocupado. Le pregunté qué pasó y me dice ‘te encontraron algo pero es normal, ¿si no te encuentran algo en seis horas?’”, agregó.

Al final del examen le dijeron: “Si mañana te llamamos tres y media de la tarde es para que vengas a hacer la prueba física, sino chau”.

“Al otro día a las tres y 25, imaginate los nervios… Yo me quería morir. Me llaman y me dicen ‘venga’. Cuando llego, voy a hacer la prueba física, entro al vestuario del Arsenal, me pongo la ropa del Arsenal, veo todas las instalaciones, voy al gimnasio en el que hice la prueba física y me fue super bien, entonces yo dije ‘ta, ya está’”, recordó.

Pero al salir le dijeron que no lo contratarían: “Yo no entendía nada”, confesó. De la sensación de haber rendido muy bien en la prueba física y sentir que lo iban a contratar a un rechazo sin muchas explicaciones: “No sé qué pasó en esa reunión, lo que a mí me dijeron fue eso, no sé si es verdad, pero la cuestión es que por lo que me vieron, no me contrataron”.

El arquero, exNacional y Selección Uruguaya, rememoró el momento con muchos detalles: “Me acuerdo que estábamos en la ciudad deportiva del Arsenal, salí y el parqueadero tenía unas piedritas, me senté y me sentía como que se me había terminado todo. Yo decía ‘¿Y ahora, quién me va a contratar?’, porque yo sabía que iba a salir en todos lados, fue difícil”.

Desde ahí, Viera recorrió los mejores médicos de Europa para ver qué tenía y le detectaron algo como “un hueco en la cadera que está muy calcificado y bien y que no me iba a traer ningún problema, pero los médicos ingleses decían que yo me tiraba y me podía quebrar. Después se vio que era congénito, de nacimiento. Hasta ahora nunca he sentido nada, igualmente con todos los equipos que me contratan ponemos la cláusula de que si me pasa algo con esa lesión se me termina el contrato”.

Hasta que llegó el momento de fichar por el Villarreal. Viera remarcó lo que pensaba momentos antes de llegar al club español. “Me acuerdo que antes de firmar el contrato, le dije a Daniel (Fonseca) ‘si a mí Villarreal me rechaza yo no juego más al fútbol, me dedico a estudiar y no juego más al fútbol’. Gracias a dios me ficharon, pero estuve a punto de dejar”.

Dentro de la cancha, Viera fue parte de un una de las épocas más importantes de la historia del Villarreal, el equipo que llegó a semifinales de Champions League con Riquelme, Forlán, Sorín y Arruabarrena.

La adaptación de Viera fue inmediata: “Llegué ahí ese lunes, había fecha FIFA entonces entrené unos 10 días y a la próxima semana Pellegrini me preguntó si me animaba a debutar contra el Sevilla. Debuté un sábado, me fue muy bien y el martes siguiente debuté por la Champions League y me fue bien también, empatamos 0 a 0. De ahí en más ya empecé a jugar”.