Mathías Rodríguez: "Ahora que estoy sin club, pienso en las oportunidades que dejé pasar"

Mathías Rodríguez tuvo un paso por Real Madrid. realmadrid.com

Mathías Rodríguez, exlateral de Peñarol que estuvo cedido en Real Madrid, habló en Último al arco de Radio Sport 890 sobre su etapa en el merengue, la sanción que derivó en su salida del club y qué espera para el resto de su carrera. El lateral zurdo, de 22 años, actualmente no tiene equipo, luego que se frustrara una oportunidad de fichar por Rocha FC.

En 2015, su realidad era muy distinta. Era un habitual en selecciones juveniles y fue llevado por Pablo Bengoechea, por entonces entrenador de Peñarol, para un amistoso contra Málaga en el estadio Centenario donde fue titular. Tras eso, su representante en ese momento, Edgardo Lasalvia, le informó que tenía una oferta para ir cedido al Real Madrid. “Parecía una broma”, comentó el futbolista.

Rodríguez contó que viajó a Madrid y el presidente merengue, Florentino Pérez, lo esperó en el aeropuerto, le mostró las instalaciones del club y a los pocos días firmó contrato por un año para jugar en el Castilla, el equipo de reserva, y en la sub-19. Sería entrenado por Zinedine Zidane. Comenzó siendo titular, pero cuando “Zizou” pasó al primer equipo y llegó Santiago Solari al Castilla, perdió lugar en el equipo. “No jugaba, extrañaba a mi hermana chiquita y me dieron ganas de venir”, indicó. Y lo hizo, viajó a Uruguay para presenciar la inauguración del estadio Campeón del Siglo, pero regresó a Madrid dos días después de lo permitido. Desde allí, todo fue en caída.

“Llegué e íbamos a entrenar y mi ropa no estaba en mi estante. Voy a ver al equipier y me dijo que le avisaron que yo no entrenaba. Fui a hablar con el técnico y me dijeron que no podía entrenar por un mes”, relató el lateral. Con dos meses más restantes en su vínculo con Real Madrid, el futbolista decidió, a los pocos días, volver a Montevideo.

Consultado sobre qué le dijeron sus representantes, Lasalvia y Gerardo Rabajda, en ese momento, dijo: “Me cagaron a puteadas, con razón. Después jugué en Peñarol y ahí no rendí como esperaba. Después fui a Cerro Largo y ya no tuve más contacto con ellos”, contó, y dijo que ahora no tiene representante.

En ese regreso a Peñarol jugó varios partidos en el Campeonato Uruguayo Especial de 2016, pero luego salió del club. Siguió una etapa en Plaza Colonia donde duró apenas un mes porque no le gustaba, y luego pasajes por El Tanque y Cerro Largo, hasta la actualidad en la que no tiene equipo.

Rodríguez dijo que hoy en día reflexiona sobre su carrera y se arrepiente de algunas decisiones. “De lo que más me arrepiento es de hacer las cosas mal en Peñarol. Entre Real Madrid y Peñarol, lo que yo siempre quise fue jugar en Peñarol. No aprovechar la oportunidad que me habían dado… Me arrepiento de las dos cosas, pero más de no hacer las cosas bien en Peñarol”, contó.

Cuando estuvo en Real Madrid, fue compañero de jugadores que hoy ocupan importantes lugares en el merengue u otros equipos, como Mariano Díaz, Marcos Llorente o Achraf Hakimi. “A veces me acuesto a dormir y pienso todo, si me hubiese quedado no sé dónde estaría. Hakimi y yo éramos los laterales, y nos decíamos que íbamos a llegar porque andábamos bien y sobresalíamos. A veces, pienso que la cabeza también juega y en ese momento no la tenía bien”, indicó, en referencia al actual carrilero del Dortmund.

El lateral dijo que tenía muchas personas que lo rodearon cuando estaba en Peñarol, que lo invitaban a salir y que ahora no lo contactan más. También, confesó que “salía mucho”. “La noche también me llevó a todo esto, y los amigos también. Estaba solo para eso, solo pensaba en eso”, dijo.

Consultado sobre si entendía que había dejado pasar la oportunidad de su vida en Real Madrid, respondió: “Cuando estaba jugando no me lo imaginaba, pero ahora que estoy sin club y sin nada, a veces, pienso que lo dejé pasar”.

Sobre su futuro, el jugador de 22 años dijo que maduró, que ahora se considera más profesional y que quiere una nueva oportunidad. “Maduré, me di cuenta de las cosas. Vivo con mi madre y, a veces, le digo que, si me llegan a dar la oportunidad en un cuadro, juego un año acá y después nos vamos a la mierda. Uno sabe las condiciones que tiene y lo que puede rendir si es profesional. Encarás un año acá siendo profesional, no saliendo y haciendo las cosas bien, y te vas a la mierda”, comentó.