Emiliano Martínez, conducción y juventud en el eje central de Nacional

El futbolista Emiliano Martínez Toranza conversó con ESPN.COM.UY sobre su gran presente en el Club Nacional de Football y contó su historia dentro de la institución tricolor, a la cual llegó como enganche desde Maldonado hasta que un técnico lo probó de volante central. Hoy con 21 años sigue tratando de aprender viendo videos de Sergio Busquets o Rodrigo Bentancur y valora su continuidad en el primer equipo como una recompensa a los sacrificios que hizo toda su familia para que pudiera llegar a la Primera División.

“Cuando puedo me voy a Maldonado”, comienza diciendo el jugador que nació en ese departamento el 17 de agosto de 1999 y que hizo fútbol en la escuela ‘Los Charruitas’ (hoy Charrúas Fútbol Club).

El captador tricolor ‘Pato’ López se contactó con Emiliano y su familia hace casi una década y el apenas adolescente fue hacia Montevideo a trabajar en la Pre Séptima, quedó seleccionado y comenzó a vivir en la residencia de Nacional destinada a los futbolista juveniles que vienen del interior del país. Sin embargo, este cambio no fue sencillo: “Al principio me costó bastante, el primer año intenté vivir en la residencia, cosa que no pude porque no me pude adaptar, y entonces mi madre decidió venirse con mi hermano a vivir lo que restaba del año. También fue un poco complicado para ellos, así que hubo un par de años que viajaba todos los días de Maldonado a Los Céspedes, cuando ya cumplí 18 empecé a vivir solo”, relató Martínez.

El futbolista pudo coincidir en juveniles con un compañero que también era de Maldonado y que viajaba desde su departamento natal a Montevideo todos los días con su madre. “Enganché y me metí en el auto con ellos”, describió Emiliano, que confiesa que el vivir solo fue bastante menos complicado de lo que se imaginaba y que ahora está adaptado completamente a esa situación.

“Ese desapego es complicado y yo que estoy bastante cerca de Montevideo capaz que no lo sufrí tanto, porque si necesitas algo sabés que tu familia no está tan lejos; pero imagino que los que vienen de Salto u otros lugares es más difícil, sabiendo que estás mucho más lejos te debe trabajar diferente la cabeza”, reconoce el jugador, que tiene claro lo fundamental del apoyo de sus seres más cercanos: “Mi presente es como una recompensa a todo el sacrificio que ha hecho mi familia y obviamente yo también, la verdad es que estoy muy agradecido porque desde el principio me están apoyando, en cualquier obstáculo que se me puso siempre estuvieron ahí para ayudarme y que todo me fuera más fácil”.

El arquero tricolor Sergio Rochet dijo hace algunas semanas que "Emiliano parece un mediocentro europeo, tiene calidad y muy buen físico", idea compartida por todo el ámbito del fútbol uruguayo donde en los últimos años se han desarrollado volantes centrales cuya estatura (arriba del 1,80 m), inteligencia táctica y calidad técnica permiten dominar el juego con más argumentos y sin tantas barridas para recuperar. Matías Vecino, Rodrigo Bentancur, Federico Valverde son los volantes de la Selección Uruguaya que tienen estas características y que son claras referencias para Martínez.

En particular, Emiliano destacó a Bentancur y agregó a un extranjero: “Obviamente miro a Sergio Busquets”. “Ellos son dos referentes, tremendos jugadores. Lo que hace Busquets por ahí no es muy notorio, capaz no es elegido jugador del partido, pero para mí los mediocentros que son así son claves en un equipo, como también Bentancur que siempre es una opción de pase, capaz que no desmarcándose con intensidad pero estando en el lugar correcto, eso es clave para mí”, remarcó Martínez.

El futbolista contó que fue aprendiendo a observar esos detalles, que a Nacional había llegado como enganche o mediapunta, que su ídolo hasta entonces era el delantero Bruno Fornaroli pero que no tenía un referente desde el juego. “De muy chico intentaba hacer más pases de gol o desmarques que pudieran sorprender, no tanto para la tenencia de la pelota”, afirmó Martínez, que por ejemplo comenzó a darse cuenta de la importancia de cortar opciones de pase ya trabajando en Tercera División: “De bastante grande me di cuenta de todos esos detalles, capaz que antes también los hacía pero jugaba como más a la pelota, ya entrando a Tercera y con las veces que me subían a Primera me lo explicaban y le empecé a dar más bola a eso; hoy en día lo veo como algo que puede sacar mucha ventaja”.

Ese click en la forma de mirar el juego fue una gran puerta que se abrió y por ello buscaba videos en Youtube de Busquets a iniciativa propia para comprender todavía más la importancia de los movimientos que para algún hincha pueden pasar desapercibidos. En el presente trata de potenciar su juego desde el posicionamiento, tanto para atacar como para defender. Al comprender esta cuestión ‘el juego se hace mucho más fluido’, dice Martínez que trata de detectar y mejorar estas cuestiones viendo sus partidos jugados: “Viéndome siento que tengo cualidades de Valverde o Bentancur, no en su nivel, pero sí cualidades que podría llegar a desarrollar”.

El cambio de posicion en las formativas fue por decisión del entrenador de juveniles Tabaré Alonso, que en su momento le dijo a Emiliano que lo iba a probar de número ‘cinco’: “El primer partido que jugué lo hice bien y me sentí más cómodo en ese puesto, lo principal a mejorar fue el tema de la marca, eso lo fui puliendo”, contó el futbolista, que siempre tuvo buena técnica de pase y habilidad y que con el tiempo entendió que el mejor posicionamiento podía ser una buena alternativa a su no tan importante potencia física.

Martínez se consagró campeón de la Libertadores sub 20 en febrero del 2018 jugando en el doble cinco con Joaquín Trasante, con quien comparte la mitad de la cancha desde la categoría sub 17. Aquel equipo dirigido por Rudy Rodríguez jugaba con un 1-4-2-3-1, delante de los dos volantes centrales jugaba Brian Ocampo por derecha, Guillermo May de mediapunta y Juan Manuel Sanabria por izquierda, Thiago Vecino era el número nueve. Emiliano dice que si bien se siente cómodo en el doble cinco, cree que su mejor juego lo puede desarrollar siendo el único mediocampista central del equipo jugando por detrás de dos volantes interiores.

En Primera debutó el 15 de septiembre de 2019 por la primera fecha del Torneo Clausura ante Liverpool. El director técnico Álvaro Gutiérrez dio la orden de su ingreso a los 79´ y Martínez tuvo sus primeros minutos oficiales en el estadio Gran Parque Central.

Ya en el 2020, y con Gustavo Munúa como entrenador, comenzó a tener una importante participación en la pretemporada, pero sus minutos no fueron los esperados en la competición oficial. Martínez sabe que en equipos como Nacional es difícil ganar esa continuidad. El 30 de setiembre fue titular en la derrota ante Racing por 2 a 1 y no pudo contener las lágrimas al ser sustituido en el segundo tiempo; un error suyo había provocado el 1 a 0 para la Academia en la primera mitad. “En ese momento y post partido me preocupaba mucho la confianza en mí mismo que podía llegar a perder; la clave para salir adelante fue el respaldo de mis compañeros, padres y amigos, me dolió mucho, me vieron dolido y capaz que viéndolo hoy tampoco fue el fin de mundo, pero fue un momento muy feo, hoy disfruto el presente y trato de aprovechar la revancha”, aseguró el futbolista que volvió a ser titular con Jorge Giordano como director técnico.

Martínez espera seguir jugando y aprendiendo como lo hace cada vez que enfrenta a buenos volantes como cuando en enero jugó de titular ante el River de Gallardo en Maldonado. Mientras los hinchas argentinos se iban maravillados con el gran primer tiempo del volante uruguayo, él ganó confianza al medirse con jugadores como Enzo Pérez: “Pérez es un fenómeno que entiende todo en el medio, el desafío era muy grande en la previa y después el ver que hicimos un buen partido te motiva a seguir, a pensar que capaz que no estás tan lejos a lo que son y esa es la sensación que te da después de jugar contra esos fenómenos y tener un buen partido”.

El futbolista de Nacional fue consultado particularmente por el volante central Patricio Gregorio, también categoría 1999, formado en Danubio y que actualmente juega en Villa Española en la Segunda División. Gregorio es otro de los jóvenes del fútbol uruguayo que con técnica, lectura y buenas zancadas (1,88 m de altura) controlan el partido: “Recuerdo que él era de los mejores que tenía Danubio, contra nosotros siempre jugaba bien, aparte tiene tremenda actitud, tiene buen pie, todo; la verdad que obviamente uno aprende de todo, es un proceso donde si sos inteligente te agarras de todo lo que puedas, de los rivales, de los compañeros, de todo, siempre te deja algo jugar contra esos jugadores que son buenos”, valoró Martínez.

Emiliano tiene a su hermano Bruno de once años como uno de sus principales hinchas: “Él mira mucho lo que hago dentro y fuera de la cancha, está muy contento por mí, me escribe al Whatsapp, me pone buen partido, es muy hincha de Nacional así que también sufre los encuentros”. El volante espera también poder lograr que su hermano festeje un gol suyo: “Viendo los partidos creo que aún no he tenido ninguna chance para pegarle de afuera del área, pero ya me va a quedar alguna pelota”, aseguró el futbolista que, mientras espera poder convertir en Primera División, observa y controla el juego desde el eje central y con apenas 21 años.