María Fassi y su evolución tras dos años de incursionar en la LPGA

María Fassi tiene 21 años y apenas está viviendo su segundo año en la LPGA, pero la de Pachuca, Hidalgo, habla como si tuviera experiencia de años y con una serenidad y pasión por lo que hace. Su carrera tomó un brinco inesperado cuando se convirtió en la mejor jugadora colegial en 2018 y cuando caminó por Augusta National en la última salida del Augusta National Women´s Amateur.

Su trabajo y esfuerzo se vieron recompensados con su tarjeta del mejor tour del mundo del golf femenil profesional. Además, tiene un motor detrás de ella que le da ánimos para seguir en un mundo que a veces puede ser “solitario”.

“Es complicado venir de un ambiente distinto. El estar con un equipo 24/7 y ahora estar haciendo lo mismo, pero sola, fue un golpe bastante complicado, pero la familia que somos en Impulsando el Golf Profesional en México (IGPM) ayuda a sobrellevar esa soledad.

“Creo que estos primeros años van a ser un reto para acoplarme a esta nueva vida y entender más de esta soledad, por decirlo así, pero esto no lo cambiaría por nada. Estoy viviendo mi sueño y representar a México en el máximo circuito profesional es un honor y no lo cambiaría por nada”, señaló en exclusiva a ESPN Digital.

Además, Fassi cuenta con el respaldo de su familia, la cual está llena de deportistas y eso es vital para que cada mañana se levante a entrenar y busque pasar cada corte que enfrenta los fines de semana en el circuito de la LPGA.

“Sin el apoyo y colchón que son mi familia, nada de esto hubiera sido realidad. Desde un mensaje de mi mamá en la mañana para decirme que me pare de la cama, hasta que mis hermanos o mi papá aprovechan un fin de semana libre que tengan para poder acompañarme en un torneo, son el motor que me llevan a hacer todo lo que hago.

“Somos una familia disfuncional en el ámbito que estamos siempre repartidos por todo el mundo, pero funcional como muy pocas en lo unido y la relación que tenemos que es única y nos damos mucha fuerza día con día”, declaró.

María es parte de IGPM, una asociación sin fines de lucro que tiene como objetivo apoyar a las golfistas mexicanas que deciden dar el salto al profesionalismo. Uno de los emblemas de la asociación es Lorena Ochoa, a quien la hidalguense admira por todo lo que ha logrado.

“(Lorena) es nuestra joya más bonita de IGPM. El contar con ella y su experiencia, así como con Lilly (Álvarez, directora) que también estuvo en el tour y capaz que no tuvo el éxito que tuvo Lorena, pero tuvo una historia de mucho trabajo y mucho sacrificio. Es padrísimo contar con la experiencia de ambas y ver que ahora somos tantas siguiendo los pasos de Lorena”, expuso con una sonrisa.

Con lo joven que es, Fassi tiene hambre de triunfo y tiene pensado jugar de 25 a 30 torneos esta temporada, pero es consciente que no puede poner en riesgo su cuerpo, el cual trabajó en esta pretemporada para adecuar su swing y tener mayor confianza al golpear la bola.

“Tuve una pretemporada de dos meses y medio donde ajustamos cambios en el swing donde me siento más cómoda. Tengo pensado jugar de 25 a 30 torneos, pero no voy a forzar mi cuerpo. Estoy con mucha ilusión de este 2020 y de Juegos Olímpicos que espero podamos representar bien a México junto con Gaby”.

Con la mente en Tokyo 2020, Fassi toma el ejemplo de Gaby López, quien es la mejor golfista mexicana en la actualidad y suma dos triunfos en la LPGA, además que pudo representar a México en los Juegos Olímpicos de Río 2016.

“Ella ya pudo ir a Río y tuvo la experiencia de unos Juegos Olímpicos y es punto y aparte. Es algo único. Nos preparamos día y noche para llegar de la mejor manera y representar a México como se merece”, finalizó.