Carlos Ortiz, una hazaña que México esperó por 42 años

ESPN

La victoria en Houston rompió con una sequía de 42 años, y para hacerlo, Carlos no tuvo ningún atajo, enfrentó a los mejores en su mejor momento

Para dimensionar lo hecho por Carlos Ortiz, hay que entender el contexto de lo improbable y complicado que resulta solo para un golfista mexicano estar en la mejor gira de golf a nivel mundial. El simple hecho de la accesibilidad, aunque cada vez hay más opciones, sigue condicionando las probabilidades de éxito. Solo en el Estado de California hay más campos de golf que en todo México.

Nuestro país dista de ser una potencia en este deporte, solo cinco jugadores mexicanos en la historia han logrado jugar con tarjeta en la PGA, la última victoria fue la del tijuanense Víctor Regalado en 1978. Afortunadamente, en la actualidad, Carlos Ortiz y Abraham Ancer representan un gran momento para el golf mexicano.

La victoria en Houston rompió con una sequía de 42 años, y para hacerlo, Carlos no tuvo ningún atajo, enfrentó a los mejores en su mejor momento. Justo una semana antes del Masters de Augusta, los contendientes del saco verde utilizaron este torneo para afinar su juego.

En el campo de competencia donde ganó Carlos Ortiz este domingo estaban, entre otros:

- Dustin Johnson, el actual N°1 del mundo y ganador de 26 torneos PGA

- Brooks Koepka ganador de 4 majors y N°1 del mundo en 2019

- Jason Day, 17 veces ganador del PGA Tour y ex N°1 del mundo

El oriundo de Guadalajara se fajó en el momento de mayor presión cuando Johnson, favorito para ganar, le empató en el liderato. Carlos disparó en el hoyo 16 un fierro 6 de antología en su segundo golpe de ese par 5 y empezó a caminar hacia el green cuando la bola aún volaba hacia la bandera, sabedor de que había pegado un tiro de manual y que marcará su carrera por siempre. El tiro que a la postre le permitía puttear para águila y salir con un birdie que le regresaba el liderato al mexicano, mismo que no dejaría escapar.

Lo hecho por Carlos Ortiz al ganarle a Johnson en Houston puede ser comparado con que un mexicano le ganara a Nadal en España o a Federer en Suiza. Qué tan improbable resultaba su triunfo que las casas de apuesta ofrecían un momio que pagaba 150 a 1 la victoria del tapatío.

Al hablar sobre su triunfo, Carlos expresó que lo más gratificante de todo era poder inspirar, así como un día Lorena Ochoa le inspiró a él. Ayer al seguir en la televisión la última ronda junto a mi hijo de nueve años, me preguntó que, si Carlos al haberle ganado al número uno le convertía en el mejor golfista del mundo, mi respuesta es que ayer Ortiz lo fue. El objetivo de inspirar a una generación pensando que un mexicano puede ser el mejor del mundo se cumplió.

¡Qué gran día!