MÉXICO -- Hugo Sánchez besó los pies del ataúd donde yacen los restos de su hijo antes de comenzar el sepelio del exfutbolista en el Panteón Español, hasta donde familiares y amigos del finado llegaron tras el velorio.
Eran las 14:20 horas cuando la caja de madera fue levantada por un grupo de personas entre los que se encontraban el propio Hugo y Antonio Carlos Santos, ex futbolista brasileño y esposo de quien fuera la madre de Hugo Jr., Emma Portugal.
Emma estaba devastada, igual que su hija Hemma. Su llanto y el de sus seres queridos invadió el lugar, en tanto la caja era introducida en la capilla donde ya descansa quien perdiera la vida la madrugada del sábado a los 30 años.
El dolor y el sentimiento unían a los presentes. El "Negro" Santos consolaba a Emma. Junto a ellos también estuvieron en todo momento los hijos del brasileño, los cuales prácticamente crecieron junto con Hugo Jr.
El acto duró casi una hora, rodeado por personalidades que ya habían ofrecido sus condolencias en la funeraria Gayosso horas antes y otras que se agregaron como Arturo Elías Ayub, ex presidente de Pumas cuando el equipo dirigido por Hugo otuvo el bicampeonato en 2004, así como el ingeniero Raúl Borja Navarrete, otrora vicepresidente del club universitario, y su esposa.
La esposa de Hugo, Isabel, además de sus dos hijas, le dieron el pésame a Emma. Todas se fundieron en un abrazo en tanto proseguía el proceso del sepelio. El llanto no cesaba. Emma llamaba una y otra vez al hijo que se le fue. "Ya no te volveré a ver nunca más", decía.
Al final, Hugo Sánchez se negó a hacer declaraciones ante la prensa, pues varios de los medios que pudieron acceder hasta la capilla eran del medio del espectáculo y ruidosamente le acecharon.
Hugo de inmediato subió a una camioneta en donde le esperaban su esposa e hijas y partió. Antes ya había abandonado el panteón Emma, su esposo y sus hijas.
