César Andrade, a 15 años del accidente que le marcó la vida

MÉXICO -- El alejamiento de su familia, de sus padres, la fama que le llegó de pronto, le cortaron su ilusión de continuar jugando y de triunfar como él hubiera querido, pero César Andrade acepta su responsabilidad y se dice el único culpable del fatal accidente de la madrugada del 10 de noviembre de 1999, mismo que le hizo perder su miembro inferior derecho y por ende, la posibilidad de seguir jugando futbol.

"La culpa, literal, fue mía; no fue ni fama ni glamour, simplemente fue un rato. ¿Por qué no lo asimilé bien? (la fama), no sé, eso fue algo que simplemente sucedió. El error lo cometí porque combiné el alcohol con un volante, con la velocidad, con cualquier sentimiento que hubiera de por medio, y pasó el accidente. Es algo, no sé si común en la cultura del mexicano, del deportista, su relación con la fama. Fue mi culpa, fue un error que he pagado con creces y ha sido bien pagado. Yo creo que también el destino juega su parte, a lo mejor yo reté al destino porque estaba muy mal y reté al destino y no pasó nada. Entonces, la verdad es que no me queda más que agradecer todo lo que ha pasado en mi vida", dijo.

Al preguntarle qué tan cerca estaba de su familia o de sus padres en el tiempo del accidente, respondió: "Mira, mi familia es numerosa, somos once hermanos, los he visto trabajar siempre, se esfuerzan por conseguir sueños, metas. Mira, en ese momento yo llegué con incertidumbre a Guadalajara y estaba a la deriva por todo lo que se vive en una ciudad que no es un pueblo. Me hizo falta mi familia, sin duda alguna, por que tal vez el libertinaje esa noche estuvo presente, y el hecho de que nadie me esperara en casa. Fue así como 'no importa, nadie me espera".

Afirmó: "Yo soy consciente de que la familia debe estar muy cercana al futbolista, no para orientarlo, simplemente como un apoyo, como crecimiento, porque sí hay cosas que a lo mejor el salir y no poner limites también es problema, porque afectas tus herramientas de trabajo, que es tu cuerpo, como pasó en mi caso. Yo creo que mi familia fue más importante en un momento que no fue de fama ni glamour, que fue en un momento de depresión".

Han pasado 15 años y no me acuerdo. A veces quisiera recordar qué pasó y no llegan las imágenes.

-- César Andrade, ex futbolista del Atlas

Sobre cómo fue aquel accidente y qué siguió después para él, manifestó: "Pues, han pasado 15 años y no me acuerdo. A veces quisiera recordar qué pasó y no llegan las imágenes. Vino una situación, un tiempo muy crítico, vino una etapa mala, dolorosa para mi y para mi familia, muna etapa de mucha impotencia. Tal vez fueron críticos los primeros siete años, donde fue un despertar todos los días y esperar que mi pierna hubiera aparecido para irme a entrenar, y fue una vida muy real".

Aseguró que "la cuestión física sí me dolió, pero la cuestión psicológica, por el recuerdo de los goles, de lo que era mi vida, me 'pegó' mucho. Fue un golpe fortísimo para mi, no en la cuestión física, pues salí caminando del hospital. No estaba acostumbrado a una prótesis, no estaba acostumbrado a algo así, pero no fue tan difícil. Lo difícil fue que había perdido mi sueño hecho realidad, pues estaba en la etapa de luchar, de trabajar, de aspirar a un nivel más alto y eso fue lo que me dolió".

Agradeció el apoyo de sus seres queridos en esos momentos tan dolorosos, "en esos momentos de impotencia. Mi mamá, aunque parecía algo irónico, me decía que Dios sabe por qué hace las cosas y yo estaba desencajado: '¿cómo va a saber, si yo no le hago daño a nadie y por qué me pasa esto? Frases como 'al mal tiempo, buena cara' fueron parte importante.
Además, han llegado muchas personas que han confiado en mi y no quiero fallarles".

En el mismo año del accidente, César Andrade había obtenido el premio al Novato del Año y había disputado con Atlas la final del Verano, logros que lo llenaban de satisfacción.

A sus 21 años, su momento en el futbol era inigualable. ¿Qué pasa por la cabeza de un futbolista que recién comienza, al que todo le llega de pronto?

"Yo soy de Guanajuato, un pueblo muy bonito. Ahí no hay futbolistas profesionales, no hay estadios, sí hay un gusto por el futbol y por ejemplo, llegué a Guadalajara sin conocer a nadie, nadie me conocía. Llegué simplemente, dejando la universidad, por ir a probar suerte; me invitaron, pasé la prueba, me quedé, en un año ya estaba en Primera División, todo vino muy rápido. Es algo padrísimo el reconocimiento de la gente y aparte, porque es tu trabajo, porque te costó, y porque has sacrificado muchas cosas", señaló.

EL PRESENTE
"En este momento de mi vida estoy muy en paz, estoy muy tranquilo y he aprendido a asimilarlo. Los primeros aniversarios sí fueron dolorosos, pues sin duda dejé de hacer algo que era mi pasión, que era mi vida. Aprendí a caminar nuevamente cuando tenía 21 años; ahora disfruto mucho a mi familia, disfruto los proyectos, he aprendido también a vivir con los recuerdos, con la critica, con aquella madrugada. Si había algo qué pagar, he pagado bien lo que me tocó aquella noche; si hay algo qué seguir, pues igual, soy el protagonista de mi vida".

EL LIBRO
César Andrade plasmó todos sus sentimientos en un libro que lleva por título: "El partido más difícil de mi vida", el cual es un agradecimiento por seguir vivo, según reveló: "El libro comenzó como una terapia, porque yo nunca había escrito y cuando estuve muy a la deriva, muy triste, nostálgico, con rencor, empecé a escribir, y fue la etapa más crítica. Ya han pasado 15 años, este proyecto es algo bibliográfico, pero no te puedo decir que es algo fantasioso. Es mi vida, yo espero que a la gente que lo lea lo atrape la lectura y aparte, se dé cuenta de lo importante que somos cada uno, que somos únicos".