TOLUCA -- La vida misma y el futbol los han puestos en el camino del Deportivo Toluca. Detallar a cada uno de los arqueros que han pasado por el infierno rojo al paso de los 61 años de vida en Primera División sería un pecado.
Pero sí es menester hablar de aquellos que han dejado su huella y han iluminado con luz propia a uno de los clubes más ganadores del futbol mexicano.
Sin duda, hay cinco que acaparan la atención del cuadro rojo especialmente en la conquista de los diez títulos que hasta ahora brillan en las vitrinas del Salón de la Fama.
El primero de ellos es Florentino López, un portero español que tuvo la fortuna de vestir en 1959 los colores del Real Madrid. Un año después (1960), y proveniente del cuadro Merengue, fue prestado al equipo del Toluca por una temporada.
Su cariño por el club y amor a México le hizo permanecer por espacio de diez años logrando dos títulos de Liga, 1966-1967 y 1967-1968, y dos Campeón de Campeones.
El segundo fue un arquero de nombre Walter Antonio Gassire Osorio, nacido en Florida, Uruguay en 1946. Llegó al fútbol mexicano para la temporada 74-75 a petición del señor Ricardo de León.
Walter salió campeón en su primer temporada con Toluca y fue nombrado el mejor arquero y el menos goleado del torneo. Jugaba como líbero en un equipo vanguardista al que se le apodaron el "Cangrejo Rojo".
Walter permaneció en el equipo hasta 1980 cuando pasó a Atletas Campesinos. Más adelante llegaría al Atlético Español para jugar la temporada 1981-1982 y su retiro se dio con Tampico Madero un año después.
El primer guardameta mexicano en alcanzar un campeonato con los Diablos Rojos fue Mario Alberto Albarrán. Originario de Guadalajara, Jalisco, recibió la oportunidad bajo los tres postes por el entonces técnico Enrique Meza. Su debut fue en el torneo Verano 98 y el destino así lo quiso. En ese mismo campeonato, como novato en el máximo circuito, salió campeón.
Se le recuerda por el número 30 en los dorsales y por aquella final trepidante en La Bombonera ante los Rayos del Necaxa.
Procedente de Gimnasia y Esgrima de La Plata, un argentino llegaría a las filas escarlatas. Su nombre, Rolando Hernán Cristante Mandarino, quien se postraría bajo los tres caños como uno de los emblemáticos del Deportivo Toluca.
Es el portero que más títulos ha ganado con los Diablos y en el futbol mexicano con seis en total. La era Cristante trajo consigo a uno de los porteros vanguardistas en México. Ostenta a la fecha el récord de más minutos sin recibir gol en la liga con 772.
Bajo su mandato en el arco, Hernán alcanzó los títulos del Verano 99 (ante Atlas), Verano 2000 (ante Santos), Apertura 2002 (ante Morelia), 2005 (ante Monterrey) y 2008 (ante Cruz Azul), además de dos Campeón de Campeones (2002-03 y 2005-06).
Por una lesión, Hernán tuvo que presenciar la final del Bicentenario 2010 desde las tribunas del 'Nemesio Díez'. Sin embargo, el propio arquero ha confesado que es el que más ha celebrado por el gesto que sus compañeros tuvieron con él al llevarle el trofeo hasta su palco y hacerlo bajar al terreno de juego para celebrar la décima estrella del equipo.
Coincidencia o no, en el mismo Bicentenario 2010, pero en el terreno de juego, otro arquero alcanzaba la gloria para coronarse campeón con Toluca. Mientras en la tribuna Cristante observaba el triunfo, el mexicano Alfredo Talavera se consagraba como el héroe al detener el penal con el que su equipo se imponía a Santos Laguna en el Nemesio Díez.
Cinco porteros en diferentes generaciones, cada quien con su estilo y su forma peculiar de actuar bajo los tres postes, pero todos con un mismo objetivo, salvaguardar el marco del Toluca.
Cincuenta y cuatro años han transcurrido de la llegada de Florentino López a la actualidad con Alfredo Talavera, más de medio siglo y 10 títulos que serán recordados por su afición y una institución que busca afanosamente la onceava estrella.
