DALLAS -- Cole Beasley es de menor estatura que el resto de los jugadores de posición en la NFL. Pero es uno de los más grandes de corazón y valor.
El receptor de 5-8 de altura y 180 libras de peso se confirmó esta temporada como una de las principales armas de ataque de la ofensiva que tiene a los Cowboys en la ronda divisional de postemporada.
Hace casi tres años, en su primer entrenamiento de pretemporada como novato, Beasley fue a tocarle la puerta al entrenador en jefe, Jason Garrett, para decirle que abandonaba el futbol americano. "Cole pensaba que no tenía ni cuerpo, ni tamaño, ni facultades atléticas suficientes para jugar en la NFL", recordó Garrett. "Me gustó su sinceridad y me gustaban sus cualidades en este deporte. Así que le dije que se tomara unos días para reconsiderar su posición".
Fue raro que el entrenador Garrett dejara su plaza ocupada, ya que Beasley era un novato agente libre, es decir, no fue reclutado en el draft. Tampoco venía precedido de una gran fama nacional de jugador de potencia universitaria. Egresó como un receptor titular de una escuela que hace tiempo ni siquiera figura en el escalafón nacional del futbol americano colegial, la Universidad Metodista del Sur (SMU, por sus siglas en inglés).
"Lo habíamos visto bien durante su carrera en SMU y nos gustaba", mencionó Garrett. "Pero tampoco es que fuera el mejor, ni el peor. Sólo pensamos que quizá tenía potencial y por eso lo trajimos a que se probara en la NFL".
Tres días después de que Beasley abandonó las prácticas del campamento de pretemporada, Garrett habló con él y le pidió que volviera aunque sea de manera temporal, ante la escases de receptores. Ese día se había lastimado el entonces titular y estrella Miles Austin y la situación era complicada para entrenar.
Beasley aceptó y al final de la pretemporada se quedó en el equipo con base en su esfuerzo, dedicación y buenos partidos de exhibición en las pocas oportunidades que tuvo. "Fue muy grande el apoyo de mis compañeros para que regresara y me mantuviera en pie", dijo Beasley, de 25 años, en el campamento de Valley Ranch. "Estoy convencido de que hice lo correcto. Agradezco demasiado al entrenador Jason Garrett, que me ha dado demasiadas oportunidades".
"Estoy feliz de que me den oportunidad de jugar y seguir aportando", agregó. "La confianza ha sido básica para mi desarrollo. Muchos siempre pensaron y me trataron de hacer creer que yo no podría competir en este nivel".
PRODUCCIÓN EN CRECIMIENTO
La producción de Beasley se ha incrementado en trascendencia desde que llegó a la liga en 2012, cuando participó en 10 partidos con 15 recepciones para 128 yardas. Al año siguiente, recibió 39 pases para 368 yardas y dos anotaciones en 14 juegos que vio acción. Esta temporada, lleva 41 recepciones en 17 partidos, incliuidas cuatro en la ronda de comodines frente a Detroit, y cuatro touchdowns.
Más importante, ha cachado los pases en situaciones trascendentes y se consolidó ya como el tercer receptor, que en la NFL es casi igual que ser titular. "He podido aportar en situaciones de impacto en el juego por esa confianza que me han tenido", mencionó. "A mi no me importa el tamaño o la fuerza de los defensivos. Tengo que encontrar la manera de estar descubierto para que Tony (Romo) me encuentre cuando necesite o tenga problemas. Ese es mi trabajo". Sus compañeros respetan a Beasley en todos los aspectos. Le apodan "Dad", que en español significa papá, como una manera jocosa de manifestar su admiración por él.
"Para él fue más difícil que para todos nosotros llegar aquí", dijo el fullback de los Cowboys, Tyler Clutts. "Superó todas las expectativas. Eso habla del carácter de este equipo". "Él es un ejemplo perfecto de lo que quiere ser y ha sido este equipo", agregó. "Cuando nadie cuenta contigo, hay que responder. Cole ha logrado grandes jugadas para nosotros en los momentos decisivos".
Por ejemplo, el primer pase que recibió Beasley contra los Lions fue de 17 yardas para primero y 10; el segundo, fue de 15 yardas hasta la 2 enemiga; el tercero fue de 19 yardas para otro primero y 10, y el último otra vez movió las cadenas en una recepción de 15 yardas, en la que incluso recibió un golpe a la cabeza que fue marcada como rudeza innecesaria.
"Es en reallidad un jugar interesante, tiene habilidades únicas", dijo Garrett. "Quizá su complexión física hace difícil los enfrentamientos para los defensivos. Es muy difícil de cubrir, más aún en defensiva de zona". "Pero más que nada, su mentalidad es realmente buena", agregó. "Tiene mucha confianza en si mismo y sabe bien cómo jugar este deporte. Entiende bien que de alguna manera tiene que hacérsele presente al quarterback. Y eso inspira mucha confianza en su quarterback".
El entrenador de los Cowboys reconoció que si Beasley se presenta desequipado en algún lugar desconocido, nadie imaginaría que es un jugador de la NFL. "Cuando camina, parece el muchacho que entrega el periódico", bromeó Garrett. "Es como que le vas a decir 'hey, dame mis 3.85 dólares por los últimos siete dias de periódico". "Aquí en Dallas, en la NFL, estoy seguro de que ahora él y todos saben que es uno de los jugadores mejor dotados físicamente".
