El argentino Leandro Augsburger y el español Juan Lebrón conquistaron este domingo en el Premier Padel P2 de Bruselas su primer título como pareja al derrotar en la final por 2-6, 6-3 y 6-3 a la dupla número uno del mundo, Agustín Tapia-Arturo Coello, y redondear así su torneo perfecto, en el que también vencieron -en semis- a los Nº2, Federico Chingotto y Alejandro Galán.
Augsburger-Lebrón venían de una floja actuación la semana pasada en el certamen de Egipto pero en Bélgica fueron la pareja sensación, concretando algo que ocurre muy pocas veces en el circuito: ganar un título eliminando a los dos mejores binomios del planeta, que se habían repartido los cinco primeros torneos de la temporada.
Para colmo, la final en Bruselas no comenzó de la mejor forma para el misionero y el Lobo, porque Tapia-Coello entraron -como suele ocurrir- muy enfocados al partido.
Con un quiebre de servicio en el sexto game y otro en el octavo, los Nº1 se llevaron el set inicial sin mayores problemas.
En esos pasajes, las voleas y los smashes de Agus y Arturo funcionaban de mil maravillas. En el duelo entre las dos parejas más ofensivas del circuito, los líderes del ránking se imponían.
El segundo set empezó con la misma tónica, y parecía que se venía un triunfo fácil de Tapia y Coello.
Pero ahí apareció la figura de Lebrón, que empezó a complicar a Coello con sus cambios de ritmo. Ya no era todo firme como en el set inicial. Ahora era una firme, una suave, una corta, otra al fondo...
Así, logró sacar un poco de eje a Coello, que hasta ahí venía implacable y a partir de ese cambio del Lobo, comenzó a fallar algunas voleas y a dudar de arriba.
Ese click le sirvió también a Augsburger, que se puso más activo de piernas para definir con su tremendo smash no solamente las pelotas que iban para su lado, sino también los globos que caían sobre el cuadrado del drive. "¡Voy!", le gritaba a su compañero y sacaba terribles cañonazos desde muy lejos de su posición original.
Bajo esas condiciones llegaron las roturas de saque en el quinto y en el noveno game para igualar el pleito y llevar todo al tercer parcial.
Repletos de confianza, Ausgburger y Lebrón se volvieron imparables. Tal es así, que entre el final del segundo set y el comienzo del tercero, llegaron a ganar 13 puntos de forma consecutiva.
Los Nº1 eran la otra cara de la moneda: dubitativos, vendiéndose con el smash en varias ocasiones, se vieron superados en velocidad, algo a lo que no están para nada acostumbrados.
Pero por algo son los líderes del ránking y llevan 20 finales consecutivas disputadas.
Sin nada de sensaciones, soportaron los embates durante los primeros games. La diferencia a favor de Leo y Juan era notoria pero no la podían concretar en el tanteador de ese parcial.
Hasta que llegó el cuarto game. Allí, aprovecharon una desconexión de Tapia y Coello (dos errores no forzados) para conseguir el tan ansiado quiebre. Así, conquistaron cuatro juegos consecutivos para cerrar por 6-3 el pleito.
Si Augsburger y Lebrón consiguen darle continuidad al nivel que mostraron esta semana, no caben dudas de que la pelea por la hegemonía del pádel mundial ya no será cuestión -como en las últimas tres temporadas- de solamente dos parejas.
