¿Cuál es la relación entre Lionel Messi y Argentina? La respuesta es sencilla: Messi es Argentina. Su nombre es la primera referencia que tiene el país, sea cual sea el idioma que se hable, en cualquier rincón del planeta.
Si el fútbol es un fenómeno global, Messi es sinónimo de fútbol. Próximo a cumplir 30 años, su talento está intacto. Una perfecta combinación de goles, asistencias y lujos que saca a relucir semana tras semana. La habitualidad genera cierta naturalización. Y tal vez no se toma una real dimensión de su carrera.
No necesita declaraciones grandilocuentes para llamar la atención. Rara vez suele vérselo enojado. No protagoniza escándalos, no entra en polémicas y cultiva un perfil subterráneo.
Con más de 72 millones de seguidores en Instagram y 89 millones en Facebook, el 10 de Barcelona es noticia tanto por lo que genera dentro del campo de juego, como por sus acciones fuera del mismo. El cambio de look, un paseo con su perro Hulk, el imponente museo de camisetas, el crecimiento de sus hijos, todo es motivo de destaque en medios de comunicación y redes sociales.
Cuesta encontrar ejemplos de permanencia en la elite durante tanto tiempo. Desde pequeño marca diferencias y se transformó en el mejor jugador del mundo, teniendo que lidiar nada menos que con otro monstruo como Cristiano Ronaldo.
Arrancó la temporada 2016/17 con la obtención de la Supercopa de España. Aportó un gol y dos asistencias en la serie que terminó con un contundente 5-0 contra el Sevilla de Jorge Sampaoli, su futuro DT en la Selección Argentina.
Cerró el 2016 como el máximo artillero a nivel mundial (59 goles), alcanzó a Raúl como el futbolista que le marcó a mayor cantidad de rivales de La Liga (35), formó parte de la histórica remontada contra PSG en 8vos. de Champions, brilló en el agónico 3-2 en el Clásico del Bernabéu y llegó a los 500 gritos con la camiseta blaugrana, entre otros puntos altos.
En una temporada sin grandes títulos de Barcelona, al ser eliminado en cuartos de final de la UEFA Champions League y perder La Liga en la última fecha a manos de Real Madrid, La Pulga culminó como el cómodo Pichichi del torneo español, con 37 conquistas en 34 partidos, en una brillante sociedad junto a Luis Suárez y Neymar.
Aunque parezca mentira, todavía se escuchan voces críticas que le cuestionan no haber ganado nada con la Selección Mayor. ¿Acaso existe en el fútbol actual un futbolista capaz de lograr un título por sí mismo? Los hay determinantes, pero no todopoderosos.
Nadie más que Messi lamenta la falta de alegrías con el equipo nacional. Las últimas finales de la Copa América y sobre todo la definición perdida frente a Alemania, en el mítico Maracaná en el Mundial 2014, son estigmas que difícilmente se pueda sacar.
Las comparaciones con Diego Maradona son tan odiosas como inevitables. Apunta a ser una discusión sin ningún tipo de consenso posible. Salvo que algún día el rosarino levante la Copa del Mundo…
Su renuncia a la Albiceleste, tras perder la final de la Copa América Centenario 2016, provocó un clamor popular. Rápidamente, Leo revirtió su decisión y volvió a convertirse en la bandera de la Albiceleste. Eso sí, por un enojo con la prensa, aún mantiene el silencio frente a los micrófonos.
A nivel futbolístico, las lesiones lo marginaron de varios partidos del conjunto que pasó a ser dirigido por Edgardo Bauza luego de la salida de Gerardo Martino. Y su ausencia se sintió profundamente. Al punto que a falta de cuatro partidos para el cierre de las Eliminatorias Sudamericanas, Argentina vuelve a empezar un ciclo nuevo. La llamativa y furiosa reacción contra un juez de línea en la victoria frente a Chile en Buenos Aires le costó un severo castigo de cuatro partidos. Fue un cimbronazo de cara a la complicada clasificación para el Mundial de Rusia 2018. Sin embargo, la FIFA rectificó su fallo y atenuó la sanción.
Una gran noticia para los hinchas y para el futuro entrenador. Hasta que haya que afrontar la difícil recta final, reina la tranquilidad. Es más sencillo si el capitán pide la pelota, absorbe la presión y potencia a sus compañeros.
Está claro: Messi es Argentina.
