Por la tercera fecha del Nations Championship, Los Pumas cayeron por 31-24 ante Inglaterra en un cierre cargado de polémica. Luego del pitazo final, Tomás Albornoz le reclamó al árbitro Angus Gardner y ahora World Rugby abrió una investigación contra el apertura tucumano.
En un duelo que fue reñido y en el cual hubo siete tarjetas amarillas, la bronca de los jugadores argentinos se dio luego que el árbitro expresara que su decisión en el campo era "try" y que el TMO le dijera que no correspondía validarlo. Sin embargo, la sensación de injusticia no fue por dónde apoyó la pelota Delguy (sobre la línea del touch) sino por los dos tackles que recibió antes de apoyar, ambos a la altura del cuello. El árbitro marcó el final del encuentro y el apertura Tomás Albornoz, quien se encontraba a su lado esperando con pelota en mano para saber si debía o no buscar la conversión con su pie, reaccionó con indignación ante la decisión.
Según el nuevo Proceso de Sanciones por Abuso de Árbitros de World Rugby, que se aplica a todos los partidos internacionales de rugby en los que participan árbitros designados por World Rugby, la posible sanción de Albornoz oscila entre una suspensión automática de dos partidos y 18 semanas si se le encuentra culpable de mala conducta física contra Gardner. En caso de que finalmente sea suspendido, el tucumano podría quedar fuera de los partidos de Los Pumas contra Sudáfrica y Australia, en agosto y septiembre, respectivamente, así como también de la segunda parte del Nations Championship en noviembre.
