Loïk Le Priol, uno de los principales acusados del asesinato de Federico Martín Aramburú, compareció ante un juez durante el juicio y relató su versión de lo ocurrido la noche del 19 de marzo de 2022, cuando el exjugador de Los Pumas perdió la vida.
"Este juicio es un verdadero psicoanálisis. No es poca cosa haber arrebatado a un padre a sus hijos, a un marido, a un hijo. Uno carga con eso. Quizás tengo una relación particular con la violencia. A veces salía armado. Mi relación con las armas era completamente desinhibida porque, hasta los sucesos de marzo de 2022, solo me relacionaba con exsoldados o policías que, igualmente, nunca se deshacían de sus armas. Me lavaron el cerebro. Tiene usted toda la razón, señor presidente. Absolutamente toda la razón. Cuando uno comete un error una vez, es comprensible. Cuando lo repite, significa que es un idiota. Yo solía decir: 'Dios vomita a los tibios. Conmigo, es todo o nada'. Solo actué así, y me arrepiento", dijo Le Priol durante el juicio.
Además, habló sobre su relación con las armas y los militares y explicó: "Tenía 16 años y no entendía nada. Tenía algunos amigos y los seguí porque sentía que formaba parte de algo. Estaba perdido, el ejército me salvó. Es masculinidad tóxica, señor presidente. Es incluso ridículo: música rap a todo volumen de fondo, la canción "Tripoli" de Kaaris, lo tiene todo".
Finalmente, Le Priol brindó detalles sobre la noche en la que asesinó a Federico Martín Aramburú. "Estábamos tomando una última copa antes de irnos a casa. Estábamos de buen humor, riendo. Llegaron el Sr. Hegarty y el Sr. Aramburu. Entablamos conversación. Hubo una discusión durante unos treinta minutos entre nuestras dos mesas. Mi ego estaba herido, me sentí humillado delante de mi novia y reaccioné. Me acerqué a Shaun Hegarty y le di una palmada en la mejilla", comentó. Según él, el exjugador de Los Pumas intervino agarrándolo de la capucha y se desató la pelea. "Grité: '¿Por qué haces esto? ¿Por qué haces esto?' No lo entendía". Se desató una pelea. "Los dos jugadores de rugby me tenían enfrente, no era rival para ellos. Me estaban dando una paliza, claramente. Estaba en apuros, pero nunca saqué mi arma", agregó. Si bien la discusión terminó ahí, Le Priol siguió al argentino y a Shaun Hegarty, y argumentó: "Quería una explicación, aunque tuviera que ser física. Estaba borracho, con ganas de pelear, y decidí perseguir a los jugadores de rugby. Me hacía el duro. No quería perder. Es ridículo, claro. Pero no tenía intención de matar".
"Ahí fue cuando todo cambió. Ya no era una simple pelea de bar. Pensé que mi novia y mi amigo estaban en peligro. Fui a defenderlos; nada más importaba. Es la delgada línea entre el valor y la estupidez", relató. Según Le Priol, Aramburú se abalanzó sobre él. "Hubo una ráfaga de golpes. Estaba al límite, en claro aprieto. Si saqué mi arma, por puro reflejo militar, fue porque estaba en peligro. Apreté el gatillo hasta que dejó de disparar", añadió. El acusado de 32 años insistió: "Intento decir la verdad, pero en ningún momento quiero manchar la reputación de la víctima, que ya no está aquí para dar explicaciones, ni herir a su familia. No puedo culparlo: cuando se abalanzó sobre mí, el señor Bouvier ya le había disparado, y entiendo que tenía miedo. Pero en este caso no pido nada".
