CASI fue una fiesta en las semifinales del URBA Top 14

Todos juntos, los de Newman con los de Alumni. Magui Tudor - Profocus

La URBA crece y crece, y mucho tiene que ver su público. Fiel seguidor de sus colores, lleno de familias con las caras pintadas y la camistea puesta como estandarte. Hay pasión y respeto, tal como se pregona desde que que cada niño empieza a jugar con la ovalada.

El marco es el ideal. La Catedral de San Isidro es el punto estratégico donde cada año se juntan los cuatro mejores equipos del campeonato, y allí van por el tan ansiado título, ese que despierta pasiones y cuesta tanto alcanzar.

El viernes por la noche, la que brilló fue la gente. Con las triubunas repletas, tanto Newman como Alumni tuvieron su aliento en los cuatro costados de la cancha. Los telones no faltaron, y los cánticos de aliento tampoco.

El partido fue vibrante adentro y afuera de la cancha, y el que ganó fue el rugby. La marea Bordó se fue a Benavídez con la alegría de estar en una nueva final, mientras que del otro lado, los de Tortuguitas aplaudieron a sus jugadores por la entrega brindanda.

Este sábado, la otra semis será por la tarde. CASI e Hindú, otros dos históricos, quieren volver a esa cancha la próxima semana. Sin dudas, será otra fiesta del rugby de Buenos Aires.