Roger-Vasselin y la motivación olímpica para no dejar el tenis

Roger-Vasselin, reciente campeón en Miami junto a Santiago González. Getty Images

Édouard Roger-Vasselin volvió a sonreír dentro de una cancha de tenis. El francés, a sus 39 años, y en dupla con el mexicano Santiago González, viene de ganar el Masters 1000 de Miami. Sin embargo, detrás de este éxito, hay un largo camino de superación.

Vasselin supo ser 35° del mundo en singles y llegó a dos finales ATP. Igualmente, fue en dobles donde consiguió sus mayores éxitos: 25° títulos (entre ellos, Roland Garros) y llegar a ser 6° del mundo. Lo que muchos no saben es que el experimentado tenista venía sufriendo dolores en su cadera desde el 2014.

Convivió con las molestias durante muchísimos años y lo llevaron a dejar de competir en singles desde 2016. Sin embargo, fue en 2021 cuando decidió operarse (el mismo procedimiento que Andy Murray). ¿Por qué en ese momento? Ya que quedó afuera de los Juegos Olímpicos de Tokio 2021. Desde ese día, soñó incansablemente con participar en París 2024.

En declaraciones al diario L'Équipe, habló sobre el proceso desde 2021 hasta ahora: “Me siento en gran forma. Desde la operación solo he progresado. Cuando regresé el año pasado, me faltaba un poco de ritmo, potencia y estabilidad de cadera. Tengo la impresión de que todavía puedo jugar mucho tiempo. Después, será la cabeza la que no podrá seguir. Físicamente no hay problema. Me preparo bien, entreno bien. No hay razón para que no continúe”.

“Encontramos una buena combinación con Santiago (González). Jugamos mucho al golf juntos. Él también está casado y tiene dos hijos menores de diez años, como yo, tenemos un poco el mismo equilibrio, somos del mismo año. Nos gusta viajar en familia. Sabemos que estamos al final de nuestra carrera, pero que queremos divertirnos”. Juntos ganaron el Masters 1000 de Miami y el ATP 250 de Marsella este año.

Su objetivo principal siguen siendo los Juegos Olímpicos: “Desde el momento en que no me habían llevado para Tokio en 2021, me puse a pensar en París. La operación se hizo en ese momento por eso. De lo contrario, podría haberlo hecho en otro momento o no tener la misma motivación para volver. La operación era inevitable porque tenía demasiado dolor en la cadera, pero me impulsó sabiendo que tendría dos años para prepararme en plena forma”.