“Le pasó todo muy rápido y nunca se desesperó”. La historia de Marco Pellegrino despierta curiosidad porque es de esos jóvenes que se adaptan a prácticamente cualquier deporte y en todos se vuelve competitivo. Del tenis al fútbol, recientemente firmó como nuevo jugador de Boca Juniors. Sus primeros pasos y la decisión que tuvo que tomar para dar un giro en su vida.
Esa citada frase se la decía una fuente cercana al medio La Nación. Nacido en Saavedra, el aguerrido defendor actualmente tiene 22 años y ya se confirmó como flamante refuerzo del Xeneize, luego de algunos pasos en falso en el Milán de Italia e Independiente para recuperar su probado nivel en Huracán al alcanzar la final del Torneo Apertura 2025.
Lo curioso de su historia es que en sus inicios en Platense, club en que finalmente debutaría en Primera, se empezó a desempeñar como tenista. De hecho, en el sitio web de la institución lo promocionaban como una de las promesas de este deporte. Fiel admirador del tandilense Juan Martín del Potro, llegó a competir en torneos G-3 y G-4, así como también fue parte de algunos Interclubes organizados por la Asociación Argentina de Tenis (AAT).
Horacio Salvo, vicepresidente del "Calamar", dio más detalles en la entrevista con el mencionado medio: "Marco se destacaba en todos los deportes. En el tenis jugaba siempre contra rivales de una categoría superior. Viene de una familia que siempre se preocupó por su alimentación. Su papá, Gabriel, lo siguió en toda su carrera y lo apoyó siempre. La familia apostó por la educación y el deporte”.
De todos modos, la decisión definitiva la tomó el zurdo a los 14 años, cuando habló con su entrenador de la octava división y se volcó por el fútbol. "El tenis me encanta, lo miro mucho, pero siempre con el fútbol tuve una pasión diferente. Así que en el momento de decidir, cuando empecé a entrenarme toda la semana, y tres o cuatro días en el tenis, se me hacía imposible cubrir todos los horarios y no lo pensé dos veces: me tiré por el fútbol”, había revelado tiempo atrás el propio Pellegrino, en una charla con un sitio del Calamar.
Para concluir la historia, otro detalle curioso es que se inició como número '10', pero ahora juega de '6', de defensor central. Producto de su buen manejo de pelota y la preparación que adquirió para cabecear y salir jugando, el zurdo se afianzó en un lugar impensado para él. Hoy, después de ser adquirido por el rossoneri a mediados de 2023 y cedido a préstamo al Salernitana, al igual que a los mencionados equipos de Avellaneda y de Parque Patricios, se transforma en la apuesta de Miguel Ángel Russo para recuperar la firmeza en la zaga.
